-
Conocemos las reglas desde hace siglos: los vampiros no se reflejan en los espejos, retroceden al ajo, la plata, y al agua bendita. No pueden cruzar un río de agua corriente y, si alguien les arroja un puñado de semillas, se detienen a contarlas una por una. Mueren con una estaca en el corazón o bajo el primer rayo de sol, y sobre todo, no pueden entrar en una casa sin que alguien los invite. Esta última desplaza la culpa del monstruo al anfitrión: la criatura solo espera a que alguien abra una puerta, nunca la derribaría por cuenta propia, por lo tanto, ¿quién tiene la responsabilidad de su muerte? En Vale Sangora, el lugar de los Cárpatos donde transcurre...
Ver Más
-
En 1989 apareció en el Reino Unido 'The Remains of the Day' (Los restos del día), tercera novela de Kazuo Ishiguro . Publicada por Faber & Faber, obtuvo ese mismo año el Premio Booker, y desde entonces se ha convertido en uno de los títulos más reconocidos de la narrativa británica contemporánea. Ishiguro, nacido en Nagasaki en 1954 y trasladado a Inglaterra con cinco años, había explorado ya en 'Pálida luz en las colinas' y 'Un artista del mundo flotante' el asunto de la memoria y la responsabilidad . En 'Los restos del día', sin embargo, abandonó Japón para adentrarse en una Inglaterra de grandes mansiones y jerarquías sociales bien marcadas. Pero su propósito no era reconstruir un mundo desaparecido, sino más bien contar una historia capaz de trascender fronteras culturales. La novela se remonta a los años cincuenta. Stevens, un mayordomo que ha dedicado su vida al servicio de Darlington Hall, aprovecha unos días de vacaciones para recorrer Inglaterra y visitar a la señora Benn, antigua ama de llaves de la casa. Durante el viaje recuerda los años junto a lord Darlington, un aristócrata que simpatizó con el fascismo y defendió el acercamiento a la Alemania de Hitler . El mayordomo se presenta como un hombre digno, pulcro y profesional, pero bajo esa dignidad descubrimos miedo, renuncia y, sobre todo, una extraordinaria capacidad para justificar lo injustificable. La novela obtuvo un reconocimiento inmediato. La adaptación cinematográfica de James Ivory, estrenada en 1993 con el título de 'Lo que queda del día' y protagonizada por Anthony Hopkins y Emma Thompson , amplió su público. Más tarde, el Nobel de Literatura concedido a Ishiguro en 2017 renovó el interés por la obra. Con el tiempo, la obra ha ganado fuerza como reflexión sobre la memoria, la responsabilidad moral y nuestra capacidad para acomodarnos a sistemas que preferimos no cuestionar. Si la excelencia consiste en ser útil, obedecer y reprimir las emociones, quizás la lealtad profesional puede terminar convirtiéndose en una excusa para no pensar. El mecanismo sigue siendo hoy perfectamente reconocible. «Yo solo hago mi trabajo» , «las decisiones las toman otros», «no me corresponde juzgar»… Pero la novela plantea una pregunta incómoda: ¿podemos delegar nuestro juicio moral sin perder algo esencial de nosotros mismos? Y sin embargo hay otra pérdida más íntima: la relación de Stevens con la señora Benn queda frustrada por todo aquello que no se dice y por la convicción de que siempre habrá un momento posterior para atender a lo importante. Cada renuncia parece razonable por separado; juntas, terminan dibujando una vida que no se ha vivido plenamente. ¿Quién no ha aplazado una conversación, una decisión difícil o un cambio necesario porque antes debía cumplir con sus obligaciones? Nuestro mundo es muy distinto al de Stevens, pero no necesariamente menos exigente. La presión por producir, responder y mantener una identidad pública puede hacernos olvidar por qué hacemos lo que hacemos . Podemos estar tan ocupados en cumplir que dejemos de preguntarnos qué estamos cumpliendo exactamente, y al servicio de quién. ¿Qué sacrificamos hoy en nombre de la responsabilidad? Ishiguro no nos pide que abandonemos nuestras obligaciones, sino que distingamos entre responsabilidad y sumisión , entre dedicación y renuncia a uno mismo. Al cerrar de nuevo el libro, basta con preguntarnos en qué nos parecemos a Stevens. Porque el verdadero peligro no es equivocarnos al elegir una vida, sino descubrir demasiado tarde que hemos confundido cumplir con vivir y que, mientras esperábamos el momento adecuado para empezar, los días han pasado. La metáfora del mayordomo continúa por desgracia plenamente vigente.
-
ABC Cultural da un paso para mejorar la lista de los libros más vendidos. El suplemento ha confiado a GfK (Growth from Knowledge) —empresa referente en los estudios de mercado, proveedor mundial líder de datos y análisis al sector de los bienes de consumo— este muestreo semanal que refleja cuál es el 'ranking' real de los diez títulos más vendidos en España, en los ámbitos de Ficción, No Ficción e Infantil y Juvenil. El 'tracking' extrapolado semanalmente por GfK es la mejor auditoría disponible del mercado y está elaborado a partir de las ventas registradas en más de 1.300 puntos. Esos 1.300 puntos de venta se recogen a través de tres canales —librerías, grandes superficies y ventas 'online'— y se considera que cubren el 90 por 100 del mercado. En el puesto 1º, ‘Murdoku. 80 acertijos de lógica y asesinatos’ (Temas de Hoy), de Manuel Garand. El primer libro de rompecabezas que combina asesinatos, lógica y sudokus para jugar a ser detectives. En el puesto 2º, ‘Murdoku. Viaje al pasado. 80 acertijos de lógica y asesinatos’ (Temas de Hoy). Repite Manuel Garand con una propuesta donde una máquina del tiempo nos lleva a distintas épocas para resolver crímenes. En el puesto 3º, ‘Murdle’ (Temas de Hoy). En la misma línea que los anteriores, G. T. Karber nos invita a qué descubramos quién cometió el asesinato a través de 100 acertijos donde hay que emplear la lógica y la deducción. En el puesto 4º, ‘Sucesión’ (La Esfera de los Libros). La escritora y periodista Pilar Eyre ha investigado dos décadas en el seno de la familia real española, revelando sus entresijos. En el puesto 5º, ‘El hombre en busca de sentido’ (Herder), de Viktor E. Frankl. Un clásico donde el psiquiatra austriaco relata su propia experiencia en un campo de concentración, visto desde dentro, y su descubrimiento del poder de la logoterapia ante la adversidad. En el puesto 6º, ‘Psicología del dinero’ (Booket). El analista de economía Morgan Housel explica cómo piensan los ricos y cómo el éxito financiero depende más de nuestro comportamiento que de conocimientos técnicos específicos. El puesto 7º lo ocupa ‘Si lo crees, lo creas’ (Debolsillo), del orador y especialista en desarrollo personal Brian Tracy . Escrito en colaboración con la psicoterapeuta Christina Stein. se explica cómo acabar con la negatividad e internarse por la vía de la felicidad. En el puesto 8º, otra vez Manuel Garand con ‘Murdoku. Enigmes de logica i assasinats’ (Columna). Versión en catalán de su libro interactivo. Completan el ranking, en el puesto 9º, ‘Sin respeto. Una crisis social’ (Paidós), de Byung-Chul Han. El mediático filósofo surcoreano aborda numerosas cuestiones, entre otras las redes sociales y la IA, dibujando un complejo panorama de creciente deshumanización, y apostando por el reconocimiento del otro. Y, en el puesto 10, ‘Hábitos atómicos. Cambios pequeños, resultados extraordinarios’ (Diana), de James Clear. Prácticamente fijo en la lista, la tesis del escritor norteamericano es que para mejorar nuestra vida no es preciso modificarla de manera espectacular. Es suficiente con tomar cada día pequeñas decisiones.
-
Una silla puede convertirse en un icono mientras se olvida la forma para la que fue pensada. La exposición de Charlotte Perriand en la Fundación Joan Miró devuelve a sus diseños esa dimensión compartida. Poner el foco en esta creadora permite revisar una Modernidad cuya historia ha privilegiado nombres y disciplinas. El acierto de 'La libertad de repensar el mundo', comisariada por Martina Millà, reside en mostrar la amplitud de una inteligencia que pensaba simultáneamente el espacio, el mobiliario y el arte de su tiempo. La fotografía resulta decisiva para comprender esa mirada transversal. En las imágenes de viajes y excursiones, de Mallorca a la montaña, la observación se convierte en aprendizaje. Las arquitecturas anónimas y los objetos encontrados ofrecen soluciones nacidas del uso; las texturas y los materiales se revelan como posibilidades constructivas. Las fotos de árboles cortados permiten seguir ese tránsito hacia los muebles de la 'Maison au bord de l'eau'. La cámara aisla formas, compara superficies y ensaya relaciones con una libertad que mantiene intacta su actualidad. La muestra acierta al conceder a estas imágenes la densidad de un pensamiento visual que alimenta los proyectos. Esa investigación adquiere otra escala en el 'fotocollage'. 'La Grande Misère de Paris', de 1936, combina fotos, estadísticas y consignas para denunciar las condiciones de la vivienda. La imagen pasa de explorar la materia a intervenir en la organización de la vida colectiva. Este desplazamiento impide reducir el trabajo de Perriand a una evolución del gusto: la comodidad, el descanso y el ocio tienen dimensión política. Los diferentes registros fotográficos articulan una misma voluntad de comprender el entorno y transformarlo. La documentación de interiores y los ambientes reconstruidos prolongan esa voluntad en el visitante. El recorrido tridimensional permite apreciar cuánto depende una pieza de las distancias que establece. En la reconstrucción del 'Équipement intérieur d'une habitation', presentado en 1929 con Le Corbusier y P. Jeanneret y recuperado por Cassina, los armarios distribuyen un espacio abierto y el color diferencia planos y usos. La chaise longue recupera su pertenencia a un conjunto. Mirar y recorrer se complementan: comprendemos el diseño en lo que hace posible entre los objetos. Las complicidades con Léger, Miró o Calder amplían la lectura. La convivencia entre mobiliario y creación artística muestra una Modernidad que experimenta a través de intercambios. La construcción de ambientes funcionales incorpora una sensibilidad plástica que transforma nuestra experiencia cotidiana. En el edificio de Sert , cuya amistad con Perriand documenta la exposición, esa síntesis encuentra una resonancia precisa: la arquitectura también participa de lo que estamos mirando. El excelente catálogo prolonga la investigación con escritos autobiográficos y programáticos de Perriand junto a ensayos de especialistas. Su interés reside en lograr que la voz de la creadora dialogue con lecturas históricas, afinando las relaciones que las salas despliegan. La publicación profundiza en uno de los mayores méritos de la cita: restituir la complejidad de una práctica que atraviesa las disciplinas porque atiende a la continuidad de la vida. La libertad anunciada en el título adquiere una medida concreta: las posibilidades de habitar que un espacio abre.
-
En marzo de 1991, dos meses antes de que su ya por entonces ex cantante Toño Martín muriera por una sobredosis, Burning lanzaron su disco en vivo más venerado por los fans: 'En Directo'. El grupo ya era leyenda en ese momento, pero nadie hubiera apostado a que le quedaban al menos otros treinta y cinco años en la carretera. Durante todo este tiempo han resurgido de sus cenizas al menos un par de veces, una tras el fallecimiento de Pepe Risi en 1997 y otra cuando resucitaron en toda regla después de anunciar su retirada justo antes de la pandemia. Y resulta impactante ver cómo a la altura de 2026 el bueno de Johnny Burning sigue manteniendo la llama como si fuera el primer día. «La respuesta a en qué momento de forma está el grupo está en el disco que tienes entre las manos», dice el cantante y teclista señalando el nuevo 'En Directo' que acaban de publicar para celebrar su 50º aniversario, grabado en La Riviera en 2024 repitiendo el repertorio de 1991. «Yo pensaba que la cifra de cincuenta años se iba a llevar fatal, pero qué va. Estoy muy contento, somos una banda extraordinaria que suena muy bien, giramos todos los años... Y este disco es un aperitivo del nuevo álbum de estudio que vamos a sacar en 2027». Ante la inesperada y feliz noticia del advenimiento de nuevas canciones de Burning, nos vemos haciendo la tontísima pregunta de qué onda llevarán y Johnny entra al trapo a su estilo: «Durante medio siglo no nos hemos movido de la misma baldosa, de ese sonido que no es ni demasiado hard-rock ni demasiado pop, ese filo de la navaja que con el tiempo hemos llegado a dominar mucho». El concierto en La Riviera fue «muy especial, una noche con invitados de lujo y muy emocionante», describe el guitarrista Nico Álvarez, quien asegura que se grabó «sin la intención de sacarlo», cosa que ayudó a tocar con absoluta relajación y disfrute. «Cuando ves el pilotito rojo de 'grabando' todo cambia, pero si grabas estando tranquilo te sale un concierto buenísimo», bromea Johnny. Uno de esos invitados fue Jorge Ilegal, cuya muerte dejó a los Burning devastados. «Todavía no nos hemos hecho a la idea de que no nos lo vamos a encontrar mañana en algún sitio», asegura Álvarez. «Yo tampoco, no me puedo creer que un tío tan original y cachondo ya forme parte de esa banda tan cojonuda que se está formando allí arriba con los compañeros caídos». También estuvo Coque Malla acompañándolos en 'Qué hace una chica como tú en un sitio como este', ese clásico 'burniano' por excelencia que crearon por encargo en, ojo al dato, tan solo una tarde. «Cuando la hicimos estábamos muy enrollados con el tío Lou (Reed), con esa forma de tocar y cantar tan arrastrada», recuerda Johnny. «Ahora le estarán pitando los oídos a Fernando Colomo (risas). Jesús Ordovás era colega suyo y vecino nuestro, y cuando se enteró de que estaba haciendo la película le dijo 'oye, ¿por qué no les das una oportunidad a estos chavales?'. Y Fernando, yo creo que un poco para quitárselo de encima, le dijo 'bueno, pero esto se cierra el lunes así que si la pueden hacer este fin de semana y me traen algo que mole, a lo mejor la meto'. Nos metimos Pepe Risi y yo en su habitación y la sacamos en una tarde». Fue el propio Risi quien le pidió que se uniese al grupo en 1974 en los míticos locales de ensayo del Papi en la A-2, donde Johnny cantaba con un grupo sin nombre «que se estaba yendo por el sumidero», asegura. No eran tiempos fáciles para el rock callejero, pero se lanzó sin pensarlo dos veces. «Hacíamos mucho glam porque era la época de Slade, de Bowie y de T. Rex. Nos pasábamos el día en el local de ensayo tocando, pintándonos y pensando qué ropa nos poníamos, y tocábamos en todos los garitos del extrarradio de Madrid, donde estaba el rock'n'roll de verdad. También pasábamos alguna noche en comisaría por nuestras pintas (risas)». Para llegar hasta aquí han tenido que sobrevivir a infinitas modas, «a los románticos y la new wave en los ochenta, al grunge en los noventa y después a esa música que todos conocemos y que suena sin parar en todos lados... en fin, cosas con las que tragan jóvenes de cada época, que también tienen derecho a equivocarse», ríe Johnny. «Pero el rock siempre ha estado ahí, con su mensaje, su energía. Es que es música de verdad, joder». Después de estos cincuenta años sobre los escenarios, a Burning todavía les quedan cosas por hacer, sueños por cumplir. Por ejemplo, en 2017 Johnny dijo en una entrevista «la guerra no está perdida, algún día tocaremos con los Stones». Y gracias a que ellos también son incombustibles, aún se puede fantasear con ser sus teloneros. «Los últimos discos que están sacando son increíbles», afirma Nico Álvarez. «Están teniendo unas producciones que les están sacando un jugo buenísimo», concluye el líder de la banda, que solo les pone una pega: «Se nota que hay menos Keith Richards y más Mick Jagger, y como estoniano de pro que soy, eso lo echo de menos. Pero qué se le va a hacer, ¡es que Mick Jagger está como una lechuga!».
-
El 21 de febrero de 1969, Marianne Faithfull presentaba al público por primera vez 'Sister Morphine', un canto libérrimo y emocional sobre el consumo de drogas. En esa época, la cantante tenía una relación con Mick Jagger y después de escuchar durante horas y horas cómo el vocalista de los Rolling Stones se peleaba con una melodía, le dijo que se la dejara a ella y compuso la letra. Sin embargo, dos semanas después de la salida del disco, la discográfica Decca la sacaba del mercado por demasiado cruda. La opinión pública no podía imaginar que aquel 'ángel' que era Faithfull en los 60 hablase de adicción y decadencia. Dos años después, los Rolling Stones incluyeron su propia versión en...
Ver Más
-
El título de la exposición de Abigail Lazkoz (Bilbao, 1972) en Azkuna Zentroa nos traslada a una 'reflexión filosófica' que puede resultar familiar: 'Cordero, mitad gato, casi perro' parece una de esas descripciones que hacemos cuando no sabemos muy bien cómo nombrar algo, cómo definir a ese otro que causa familiaridad y al tiempo extrañeza; algo que nos produce rechazo y a la vez atracción. En esta reflexión a la que nos traslada la artista, no sabemos si debemos clasificar y definir cada cosa que nos rodea, física o emocionalmente, o dejar que se pierda en un todo extraño. Comisariada por Yara Sonseca, utiliza como punto de partida un relato de Kafka ('Una cruza') que, escrito en 1917, hizo comenzar a Lazkoz en el DA2 de Salamanca un trabajo que ahora se complementa con obras más recientes y ayuda a releer parte de las realizadas entonces. Algo que, en el contexto de esta muestra, ayuda a entender la meta reflexiva hacia la que nos pretende hacer llegar la artista. Si profundizamos en ello, nosotros mismos mutamos dependiendo del contexto al que nos enfrentamos cada día, intentando no perder la esencia de lo que somos. ¿O quizás sí? Somos expertos en mimetizarnos, en adoptar gestos, discursos, códigos de vestimenta y hasta opiniones para reconocernos en los demás y conseguir que estos nos reconozcan y sentirnos parte de un grupo. Una lectura que, precisamente hoy, viene al caso, pues es evidente que la polarización de los grupos lleva a muchos a posicionarse en lugares radicales que obligan a perder la diversidad, la riqueza individual y a quedar diluidos en una amalgama en la que perder esencia. La muestra de Lazkoz, que casi se asemeja a la revisión de un test de Rorschach, en blanco y negro, con el que interpretar imágenes, tiene una lectura positiva dentro de esta nebulosa de la que hablamos: nos invita a desconfiar de esa necesidad de encajar, a valorar lo positivo de lo que despunta entre formas que parecen diluir los límites. Al fin y al cabo, tampoco tenemos tan claro dónde termina el animal y empieza el humano, por mucho que nos guste pensar que hemos resuelto definitivamente la cuestión. Seguimos siendo animales sociales, contradictorios, capaces de comportarnos como un rebaño y, al tiempo, convencernos de que cada uno de nuestros movimientos responde a una decisión individual. Quizá, por eso, la criatura kafkiana nos resulte cercana: no es ni una cosa ni otra, y en esa indefinición hay algo más interesante que cualquier clasificación: en esa indefinición, en realidad, es donde encontramos nuestro punto común alejado de individualidades. Es así como también se construye la lectura en sala: el recorrido permite detenerse en esas relaciones, en obras de diferentes momentos que se encuentran con nuevas producciones, estableciendo conexiones que no dependen de una ordenación cronológica, de modo que el visitante puede diseñar su propio espacio de mímesis donde el dibujo se expande, cambia de escala y se relaciona con la arquitectura. Y lo hace de tal forma que las asociaciones que aparecen provienen absolutamente de su interpretación, sin más explicación, dejando que las obras despierten una reflexión personal gracias al lúcido trabajo de Sonseca, que mirar la obra de Lazkoz en una continuidad que deja que todas las piezas se conviertan en ese todo uno.
-
Antonio Vázquez , apoderado del torero sevillano Pablo Aguado, se encuentra entre las personas cuyo paradero desconocen sus familiares tras el accidente ferroviario registrado este miércoles en Urda, en la provincia de Toledo. Viajaba en el tren Iryo que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla, adonde se dirigía para ver toros en la ganadería de Núñez del Cuvillo. ABC se ha puesto en contacto con su hijo, Fran Vázquez , quien ha explicado que la familia todavía no tiene noticias de su padre. Este viajaba en el vagón 8 del tren Iryo siniestrado, aunque aún se desconoce su estado. En una nueva conversación con ABC de Sevilla, Fran Vázquez ha relatado la angustiosa búsqueda de su padre. Él, su...
Ver Más
-
En las últimas temporadas, el panorama de las grandes ferias viene agitado por el implacable impulso y auge que está cogiendo esa nueva hornada sensacional de matadores de toros jóvenes. Estos tienen el deber de sustituir a las figuras que vayan yendo en los próximos años, pero además de estas nuevas caras también existen supervivientes a la fuerza de la novedad. Román , abonado a las corridas más duras de cada seria, es uno de ellos y ha sido declarado torero de la semana en Toroslam. El valenciano, tras una temporada sensacional y que ha tenido cimas como Sevilla -donde pudo cortarle las dos orejas a uno de Miura- y las dos puertas grandes de Madrid, redondeó, aunque sin triunfo,...
Ver Más
-
Hay que agradecer a la madre de los hermanos Muñoz que sea una mujer tan atenta, porque si no, uno de los documentos más importantes de la música española de los últimos treinta años habría acabado en la basura. Haciendo limpieza en casa se encontró una cassette con las palabras 'David y José, 1997' escritas a boli y resultó ser algo que sus hijos llevaban buscando durante años: su primera maqueta. Las canciones que había en la cinta han estado circulando todo este tiempo por internet en versiones pirateadas y los Estopa llevaban años fantaseando con publicarlas en condiciones, así que el hallazgo fue una alineación de planetas que ha culminado en el lanzamiento de 'La Maketa' , un álbum que verá la luz el 20 de noviembre en formato doble: en un disco están la grabaciones originales encontradas por la madre, y el otro es una reinterpretación de diez de sus temas, incluyendo siete inéditos y tres que ni siquiera llegaron a grabarse. «Sí, este lanzamiento tiene un componente emocional especial», asiente José ante nuestra primera pregunta. «Nostálgico -añade David-, fundacional, porque fue el detonante de todo. Durante todos estos años no sabes la cantidad de gente que nos ha dicho "¿cuándo vais a sacar la maqueta?" Teníamos que hacerlo antes de palmar». Esta vez, por tanto, sí que resulta totalmente pertinente lanzar la sobadísima pregunta de «¿qué queda de aquellos chicos que empezaron hace treinta años?». Especialmente después de saber que a David, que está cursando Historia en la Universidad de Barcelona, le impresionó que su compañero de pupitre le dijera que se iba a currar al McDonald's después de clase, cuando se supone que él es un tipo de clase obrera que ya sabe lo que es curtirse el lomo en una fábrica. «Es que las cosas se te olvidan», confiesa el cantante. «Te crees que eres muy de la calle, que eres un tío con los pies en el suelo, hasta que te dan una bofetada de realidad como esa y te das cuenta de que estás en la inopia, como los pijos. Entonces te llega un chaval como ese y te das cuenta de que eres un 'flipao'. Está bien que te recuerden que no eres tan guay como creías». Los Muñoz grabaron su primera colección de canciones con las cien mil pesetas que les dieron al ganar un concurso de cantautores, «todos muy cultos, a lo Silvio Rodríguez», recuerda David. «Éramos los bichos raros», añade José. «Sí, pensamos ¿nosotros qué pintamos aquí? ¡Nos van a fundir! Pero ganamos a pesar de ser los pardillos», remata David. Y quizá precisamente fue eso, la frescura lo que conquistó al jurado, además de la madurez de sus letras a pesar de su juventud. Y es que lo que más sorprende de 'La Maketa' es que en sus temas hay bastante melancolía. Más que fiestecita rumbera. «Es verdad», admite David, «no hay tantas historias de la calle, hay bastante introspección». «También hay rabia», puntualiza su hermano en referencia a canciones como 'Incendio', que habla de las movilizaciones callejeras que estaban teniendo lugar en aquel momento. «Eran las protestas estudiantiles por la ley Pertierra, cuando empezó a privatizarse la educación», explica David. «Yo en esa época pertenecía al Sindicato de Estudiantes, que siguen dando caña y los apoyaré siempre. La educación, la sanidad, la pensiones, la vivienda, todo eso lo seguimos defendiendo y no se nos olvida por mucho dinero que ganemos». En 'La Maketa', que también sorprende por lo elaborado de algunas estructuras de canciones («nunca nos ha gustado lo básico de estrofa-estribillo-estrofa, nos molan las canciones mutantes», aseguran), está la tonada más dura de todo el cancionero de Estopa, 'Miriam', que trata sobre una chica que sufre abusos sexuales. «No sé cómo se nos ocurrió hacer una letra así teniendo dieciséis años, nos debió llamar la atención algún caso que salió en la tele», cuenta David antes de que su hermano revele que es una canción que les llevan vetando durante años por su «crudeza». «Estoy muy orgulloso de haberla sacado por fin —añade el cantante—, porque puede acompañar a gente que haya sufrido una cosa así». Su maqueta llegó a las oficinas de EMI «gracias al monitor de natación de la mujer de David, que tenía a un primo trabajando allí», cuenta José. Al poco tiempo los llamaron para ficharlos y «cuando nos ofrecieron el contrato al principios tuvimos mucha suspicacia, pensábamos que no podía ser verdad, que nos iban a 'tangar'», recuerda David. «Pero nos ficharon solo como editorial, y no sabíamos ni lo que era eso (risas). A la parte de EMI discos no les interesó y luego nos fichó el sello BMG. Nos hicieron una prueba en las oficinas que tenían en Arturo Soria y al terminar nos dijeron "ya tenéis casa". Fíjate si éramos inocentes que dijimos «¿de verdad? ¿pero casa para dormir? (risas)». Se ha producido algo bastante insólito con 'La Maketa', y es que se publica el 20 de noviembre pero ya no quedan copias porque todas han volado en la 'pre-compra'. Su discográfica está moviendo cielo y tierra para fabricar más tandas y responder a esta locura que en realidad tiene su razón de ser, ya que la adquisición del disco otorga prioridad a la hora de hacer con entradas. «Es una idea que se nos ocurrió a nosotros», asegura David. «Vimos que se hacían cosas parecidas con marcas y bancos, que daban prioridad a sus clientes para comprar entradas. Eso nunca hemos querido hacerlo, pero dijimos "¿y si lo hacemos nosotros mismos?"». Los conciertos para presentar 'La Maketa' serán en Valencia (Estadio Ciutat de València el 12 de junio), Barcelona (Estadi Olímpic Lluís Companys el 18 de junio), Sevilla (Estadio La Cartuja el 26 de junio) y Madrid (Ryadh Air Metropolitano el 9 de julio). Y aunque juran y perjuran que «no habrá más ciudades», los dos responden encogiéndose de hombros a la pregunta de si pueden añadirse fechas. «Eso ya se irá viendo...».