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Inasequible al desaliento, el sector del arte lo intenta una vez más. Ni el apagón de los estands en la pasada edición de ARCO, ni la publicación de manifiestos, ni el cierre de las galerías durante una semana... surtieron efecto alguno. La respuesta de las instituciones fue el silencio. Hacienda no se da por aludida y Cultura sigue echando balones fuera. Estamos a las puertas de ARCO y el IVA para la venta de obras de arte se mantiene en un asfixiante 21% , frente a otros países europeos que sí han aplicado una bajada del tipo impositivo, como permite la nueva Directiva europea: Francia (5,5%), Italia (5%), Alemania (7%), Luxemburgo (8%), Bélgica (6%) y Portugal (6%). Lo último, esta tarde: una movilización del sector, una performance casi simultánea en cuatro grandes museos de nuestro país , en la que se instaba a galerías, artistas, críticos, gestores culturales... a una concentración pacífica. A las cinco de la tarde, hora muy taurina, estaban convocadas sendas acciones en el IVAM de Valencia (una sentada en el hall del museo, con el logotipo 'IVA cultural ¡ya!' desplegado en el suelo) y en el Macba de Barcelona (también con una sentada en el vestíbulo). Una hora después la cita era en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla . En el el museo andaluz se ha llevado a cabo la lectura de tres manifiestos de apoyo con intervenciones de representantes del sector artístico y académico. Gestores culturales, comisarios y coleccionistas se sumaron a la reivindicación. Una gran pancarta rezaba así: «Encerrados por el arte, olvidados por el Estado. ¡IVA cultural ya!». La última acción se ha celebrado en el Reina Sofía de Madrid . A las 19.30 h., cita en la sala Serra, que acoge la obra 'Equal-Parallel/Guernica-Bengasi', del escultor norteamericano . En realidad, no es la original, que el museo perdió incomprensiblemente pese a pesar 38 toneladas. Junto a la pieza clonada ha habido una sentada de los manifestantes, que portaban pancartas, chapas y pegatinas con el logo ¡IVA cultural ya!. Hemos visto a muchos rostros conocidos del sector: galeristas, artistas, una exdirectora de ARCO, comisarios de arte... en una estampa poco habitual. Acostumbrados a verlos con un 'look' impecable en sus impecables galerías, atendiendo a impecables coleccionistas, resulta muy curioso verlos sentados en el suelo, con pegatinas en la solapa, gritando, silbando y abucheando sin complejos. En la sala Serra retumbaban consignas como «¡El IVA cultural igual que Portugal!», « ¡El sector va a desaparecer igual que desapareció esta pieza del museo !»... Y de repente se oyó un sonoro «¡Ministro de Cultura dimisión!», que fue repetido por los manifestantes, y «¡Ministra de Hacienda dimisión!». Luis Valverde, de la galería Espacio Mínimo, comentaba a ABC: «Amo lo que hago y un impuesto no lo va a tirar por tierra. Me buscaré la salida. Los mecenas somos hoy los galeristas». Recuerda que a las galerías les trae más cuenta hoy acudir con un estand a ARCOlisboa (el IVA para la venta de arte es del 6% en el país vecino) que a ARCOmadrid (un 21%). Y de 'Guernica' a 'Guernica' . Tras la protesta junto a la pieza de Richard Serra, que es un homenaje a la obra de Picasso y el bombardeo de la ciudad vasca en la Guerra Civil, los manifestantes se movilizaron hasta la segunda planta del museo, para volver a hacer una sentada, esta vez ante la obra maestra del malagueño. Hubo que esperar a que saliera un grupo de asiáticos, porque la sala tiene un número restringido de público. Cuando el personal de seguridad no dejó que entraran más manifestantes se produjo un pequeño altercado a la entrada de la sala. Al final no llegó la sangre al río y todos consiguieron entrar. De nuevo volvió a escucharse, esta vez ante el último exiliado español, el grito de «¡Ministro de Cultura dimisión!», entre silbidos y abucheos. Y más consignas: «¡No es mercado, es cultura!», «¡Como en el franquismo, España es diferente!» y un indignado «¡No somos industria del lujo. Somos cultura, coño!» . Una pancarta reza: «¡No pedimos privilegios, pedimos igualdad!». Una persona del sector se lamenta de que no hayan acudido a la protesta los directores de los museos, «porque a ellos también les afecta». Los visitantes que se hallaban viendo el 'Guernica' no entendían muy bien lo que pasaba a su alrededor. Algunos pensaban que era una performance artística y lo inmortalizaban con sus cámaras. ¿Y ahora qué? ¿Cuál será el siguiente paso? ¿No habrá algún boicot en ARCO? «Haremos lo que tengamos en hacer», advierten. Se espera que haya más movilizaciones en la feria. El próximo 5 de marzo, está previsto que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, acompañe a los Reyes en la inauguración de la feria. Difícil papeleta. Estará en tierra hostil. Pasadas las ocho y cuarto de la tarde, se disolvía la concentración. En realidad, no fue un encierro, como dijeron. No hubo que ver al equipo de seguridad del museo desalojando a la fuerza a los manifestantes. Para protesta, no hay quien gane a Tita encadenada a un árbol del Museo Thyssen al grito de «¡No a la tala!». Es imbatible, imposible superar a la baronesa. Aunque protestar ante obras de Serra y Picasso es de lo más 'cool'.
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El Vaticano se está tomando en serio la hipótesis de una experta en Miguel Ángel que asegura que el artista no quemó todas sus obras antes de morir , como afirmaba en su biografía el mismo Vasari, sino que ordenó a sus discípulos que las escondieran para salvarlas de especuladores. De confirmarse, significa que hay decenas de bocetos y obras inacabadas de Buonarroti en archivos, colecciones o museos erróneamente atribuidos a autores menores, con un valor de mercado muy superior. Está convencida la experta romana Valentina Salerno , que ha cruzado notas de archivos, árboles genealógicos, testamentos y correspondencia del círculo cercano del artista para seguir la pista de sus obras perdidas. «Miguel Ángel Buonarroti no quemó toda su colección personal de arte poco antes de morir. En cambio, la ocultó en secreto, la asignó y la dividió entre sus herederos, amigos y estudiantes mediante un plan ingenioso y meticulosamente elaborado», asegura en su investigación académica 'Miguel Ángel, sus últimos días'. Testimonios de contemporáneos del artista, como Vasari y otros personajes, coinciden en que la casa donde Miguel Ángel vivió durante décadas, junto a la Columna Trajana, estaba llena de «figuras, bocetos, modelos de cera, moldes de yeso, esculturas, bajorrelieves, materiales reciclados, herramientas, pinturas, maquetas, caricaturas, dibujos y esculturas de madera». También tenía «planos, bocetos, textos y correspondencia diversa». El día que falleció, el 18 de febrero de 1564 en torno a las cuatro de la tarde, un notario y dos oficiales registraron su casa para hacer un inventario . «El texto del siglo XVI relata que, para asombro del funcionario, encontró el taller totalmente vacío de materiales y obras artísticas, con la excepción de tres grandes estatuas inacabadas, aunque se menciona una cuarta más pequeña, un Cristo con la cruz al hombro, y unos pocos cartones, junto al gran patrimonio financiero (unos 8.000 escudos en monedas de oro y plata) sellado en el cofre del dormitorio», detalla Salerno. La explicación tradicional de este vacío era que al ver que se acercaba su muerte, el artista habría destruido sus obras inacabadas movido por el perfeccionismo de no dejarlas a mitad. La académica lo pone en duda pues en la casa además de «dibujos, libros y caricaturas» que efectivamente habría podido quemar, tampoco quedó rastro de «estatuas, piedras semielaboradas, piezas fundidas, maquetas, cobre, cera, moldes de yeso, medallas, bastidores, cerámicas y herramientas». Salerno concluye que «Miguel Ángel organizó años antes de su muerte un plan para asignar sus bienes a personas de su elección , para eludir la ley existente del 'ius sanguinis', que habría considerado a su poco estimado sobrino Leonardo como único heredero universal». Lo confirmaría, explica, el hecho de que ya en cartas de cuatro años antes de su muerte, Miguel Ángel «describe su deseo de dejar a su sobrino todos sus bienes financieros e inmuebles, pero apartarlo de la gestión de su legado artístico, especialmente el de Roma», que no quería que fuera vendido. «Aparte de que detestaba a su sobrino, en Roma se había formado un grupo de discípulos que quería que dieran continuidad a su obra. Por eso, es evidente que la desaparición de estas obras estaba ya preparada, que Miguel Ángel había trazado un plan antes de morir para que así fuera», asegura a ABC Valentina Salerno. Como si fuera una investigación policial, la estudiosa sigue la pista del testamento del principal discípulo de Miguel Ángel, presente en el momento del fallecimiento, Daniele de Volterra, cuyo nombre real era Daniele Ricciarelli . «Muchos de los lotes y objetos inventariados en 1566 a nombre de Ricciarelli son similares a los que posteriormente aparecen como pertenecientes a Miguel Ángel en los inventarios de alumnos de su taller», revela. Durante diez años ha revisado varios archivos de Europa, también el de Simancas , en España en busca de pistas. En el archivo central de Roma ha encontrado las explicaciones del notario de uno de los discípulos que, explica Salerno, menciona «la habitación secreta donde escondieron aquellas obras, que solo podía abrirse con varias llaves utilizadas simultáneamente». «Con el paso de los años, cuando las aguas se calmaron, las obras salieron a la luz pues comenzaron a legar a sus hijos y nietos cientos de dibujos de Miguel Ángel», confirma a ABC. Esas obras a lo largo de los siglos han ido pasando de mano en mano, y Valentina Salerno insinúa que habría identificado unas 20. Según Salerno siguieron el mismo recorrido que el estudio para el pie de una de las sibilas de la Capilla Sixtina , que a principios de este mes la casa de subastas Christie's de Nueva York vendió por unos 27 millones de dólares : Daniele de Volterra lo entrega en herencia a Michele degli Alberti y de este llega a la familia suiza de Mestral de Saint Saphorin. Por sorpresa, este viernes el Vaticano ha dicho que está profundizando para despejar dudas. «En referencia a la supuesta existencia de una serie de obras de Miguel Ángel Buonarroti hasta ahora desconocidas, la Oficina de Comunicación de la Fábrica de San Pedro precisa que, en el marco de las celebraciones por el 550 aniversario del nacimiento del artista (1475-2025) , se ha creado un Comité Científico con la tarea de evaluar posibles investigaciones sobre la obra de Buonarroti. En este contexto, el Comité también ha examinado la hipótesis de investigación objeto de la noticia mencionada», dice su portavoz. Para despejar las dudas, de ese comité forman parte William Wallace, de la Washington University de Saint Louis; Hugo Chapman, del departamento de grabados del Museo Británico, donde se custodian gran parte de los dibujos de Miguel Ángel; la directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta; Cristina Acidini, de la Academia de las Artes de Florencia; Alessandro Checchi, director de la Fundación Buonarroti; el historiador de la Fábrica de San Pedro, Pietro Zander, y la autora de la investigación, Valentina Salerno. Por ahora, evitan mencionar sus conclusiones. Pero su prudente silencio es sumamente elocuente. Desde 1980 sólo han aparecido cinco nuevos dibujos del artista .
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La 61 edición de la Bienal de Arte de Venecia , que tendrá lugar del 9 de mayo al 22 de noviembre, parece gafada. En mayo del año pasado falleció, a los 57 años, la suiza de origen camerunés Koyo Kouoh , comisaria de la cita internacional, que mantendrá el proyecto en el que estaba trabajando bajo el lema 'En clave menor', un alegato de las prácticas artísticas en los márgenes del canon. Hace unos días murió, a los 41 años, Henrike Naumann, la artista elegida para representar el pabellón alemán, junto con el vietnamita Sung Tieu. Sudáfrica se ha retirado de la bienal tras un escándalo legal (un tribunal desestimó el intento de la artista Gabrielle Goliath de que se restableciera su proyecto cancelado). A ello hay que sumar que finalmente Israel participará, a pesar de las intensas protestas y amenazas de boicot. En 2024 el pabellón de este país tuvo que cerrar sus puertas. La polémica está servida. Este jueves se ha presentado en Madrid el proyecto para el pabellón español en la bienal veneciana : 'Los restos', de Oriol Vilanova, comisariado por Carles Guerra , cuyo presupuesto ha sido de 400.000 euros. Con él se reabrirá este espacio tras una exhaustiva renovación en 2025 (hubo que cimentar), que ha costado 1,2 millones. Como es habitual, está organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E), y cuenta con el apoyo de la Fundación Botín. Oriol Vilanova (Manresa, 1980) fue seleccionado por un jurado compuesto por Santiago Herrero, Inma Ballesteros, Manuel Segade, Agustín Pérez Rubio, Inma Prieto, Tania Pardo, Santiago Olmo, Rosa Olivares e Ignasi Aballí, artista que representó a España en 2022. En la última edición, en 2024, la elegida fue Sandra Gamarra con su 'Pinacoteca Migrante' , una propuesta en clave descolonizadora, que contó con Pérez Rubio como comisario. Aunque no se ha querido desvelar muchos secretos de la propuesta, un vídeo de tres minutos daba las primeras pistas: un listado interminables de palabras y conceptos, por orden alfabético, de lo que estará en el pabellón, atrapado en un sinfín de postales. No es espóiler. Vilanova llevará a cabo una intervención a gran escala concebida como un pseudomuseo, o antimuseo, creado a partir de la acumulación, la reiteración y la memoria. Y lo hará con una selección de la colección de postales que lleva coleccionando obsesivamente desde hace dos décadas , adquiridas en mercadillos de pulgas y tiendas de segunda mano. Las guarda en su apartamento de 70 metros cuadrados de Bruselas, donde reside, convertido en «un museo a domicilio, doméstico». Habrá, confiesa, dos intervenciones. Una, dentro del propio pabellón, en el que se desplegará una composición mural sin fin (sin jerarquías ni un relato lineal) de las postales a lo largo de las seis salas en que se divide el espacio. Las habrá de todos los lugares y épocas, distribuidas en más de un centenar de categorías. Algunas, repatriadas, volverán al lugar de donde partieron. Pero todas se exhibirán por la cara de las imágenes: las microhistorias que encierran en la parte trasera (la escrita) quedarán ocultas. No desvela el artista cuántas postales habrá (la cantidad, dice, no es lo interesante), aunque en la Fundación Tàpies expuso 35.000. «El pabellón será un 'postalero' gigante, como los que hay en Venecia; Canaletto fue el inventor de la postal », advierte Vilanova. Fue el 'vedutista' que más y mejor inmortalizó la Serenísima, junto con otros nombres como Guardi y Bellotto. La segunda intervención del proyecto tendrá lugar fuera del pabellón, en los Giardini y el Arsenale, con la performance 'El fantasma de la libertad' -basada en una secuencia de una película de Buñuel del mismo título-: una persona mostrará una postal con imágenes banales a un visitante de la bienal sin mediar palabra. No se anunciará previamente dónde ni cuándo sucederá. Además, el proyecto se completa con un libro de artista. «No sé si es una exposición o una obra teatral», dice el comisario. Para Carles Guerra, más que una obsesión por las postales, lo de Oriol Vilanova es una «confusión coleccionista» , en la que está presente lo monótono, lo rutinario, lo repetitivo: «En sus instalaciones hay un colapso de imágenes, como si fuera un espacio inmersivo. Entra por la puerta de atrás en las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Su trabajo se halla en una economía de refugio, sostenible, no en una economía neoliberal, como es el caso de otros artistas». «La colección pedía una cocina a fuego lento, darle muchas vueltas para saber qué hacer. Me puedo equivocar, pero la intuición es el motor», advierte el artista. «El pabellón español será una 'foto finish' de un momento; empieza antes y continúa después. Será como una novela en curso, una intervención de carácter iconográfico con una sobreexposición de imágenes que cada visitante verá de forma distinta», añade. A Venecia la amas o la odias : amas sus canales, sus palacios e iglesias, sus hermosos rincones; amas a Tintoretto, Tiziano, Veronés y Carpaccio... Pero también puedes odiarla por la masificación turística. Sus habitantes huyen de una ciudad que podría morir, si no hundida bajo las aguas, sí de éxito. Si escribiera una postal a Venecia, ¿sería de amor o de odio?, le preguntamos. «Aún no lo he vivido. Veremos qué va a pasar», responde Vilanova.
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Resulta paradójico hablar de ARCO2045, de posibles futuros, de vislumbrar nuevos horizontes, cuando las galerías españolas ven ese futuro muy negro. Nuestra principal feria de arte contemporáneo, ARCO , cumple 45 años y lo hace como estábamos hace 45 años, con un IVA general, hoy del 21%, cuando otros sectores culturales como la música en vivo, las artes escénicas o el cine cuentan con un IVA de un 10%, y el libro, con un tipo superreducido del 4%. La nueva Directiva europea ofrece la posibilidad de que España adopte un IVA reducido para las ventas de obras de arte, como ya hacen otros países: Francia (5,5%), Italia (5%), Alemania (7%), Luxemburgo (8%), Bélgica (6%) y Portugal (6%). En diciembre del año pasado el mundo del arte se plantaba ante el Gobierno: «Se nos ha acabado el tiempo. Nos estamos ahogando» . El sector se movilizó y las galerías cerraban sus puertas una semana, del 2 al 8 de febrero. De poco ha servido. Y, salvo sorpresa de última hora, que no parece que la haya, todo seguirá igual. Con Cultura pasándole la pelota a Hacienda. Unos por otros y la casa sin barrer. El año pasado, durante la feria se protestó con las galerías españolas apagando cinco minutos sus estands . Nadie se dio por aludido. ¿Habrá protestas este año? Galeristas consultados por ABC dicen que se barajó la opción de un plante este año en ARCO, que solo hubiera galerías extranjeras. Urtasun habría tenido que tragarse ese sapo durante la inauguración. Una medida tan radical sí que habría tenido efecto. Pero no hubo consenso: ARCO es donde las galerías hacen buena parte del negocio del año. La directora de la feria, Maribel López , arrancó sus palabras durante la presentación a la prensa de la 45 edición, este miércoles, en el Museo Reina Sofía (donde hace dos días Ernest Urtasun hablaba de la necesidad de reforzar el arte contemporáneo en España), reclamando la reducción del IVA para el arte: «La decisión todavía no está tomada, como sí han hecho otros países europeos. Eso afecta a la competitividad (el 64% de las galerías participantes son extranjeras). Debería estar igualado a otros sectores culturales en España». Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Ifema, Daniel Martínez, decía al respecto: «Como institución pública, respetamos la reclamación, que es comprensible, pero no es nuestra función participar en determinados debates». Horas después de la presentación de ARCO, la Junta Directiva del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo convocaba una nueva protesta el próximo 20 de febrero, en el que galeristas y artistas de toda España se encerrarán en los museos de toda España de forma simultánea: CAAC (Sevilla): 18:00 h. Puerta de Cadenas (acceso a la iglesia); IVAM (Valencia): 17:00 h. Hall de entrada; Macba (Barcelona): 17:00 h. Hall del museo; y MNCARS (Madrid): 19:00 / 19:15 h. Acceso Sta. Isabel - edificio Sabatini. «Tras el histórico cierre de galerías del pasado 2 de febrero, la respuesta de las instituciones ha sido el silencio. Ni el Ministerio de Cultura ni el de Hacienda, organismos responsables de nuestro reclamo, han realizado ningún contacto, ignorando una realidad insostenible: mientras otros sectores y países disfrutan de un IVA reducido, las galerías de arte de España seguimos asfixiadas con un 21%. Ante este ninguneo sistemático, el sector da un paso más », reza el comunicado del Consorcio. «Nos encerramos para reclamar que no pedimos privilegios, pedimos igualdad. Y para recordar que no hay museos sin arte, ni país sin artistas ni patrimonio». Por su parte, la Comisión de Cultura del Senado aprobó este martes una moción de Junts por la que se insta al Gobierno a reducir el IVA cultural en el sector del arte. La iniciativa salió adelante con 19 votos a favor de Junts, PP, Sumar, PNV, Esquerra Republicana y 9 en contra del PSOE, así como una abstención, informa Ep. Dejando a un lado el asunto del IVA cultural, en ARCO no habrá muchas novedades esta edición. La dirección de la feria sigue empeñada en programas comisariados, que no parecen satisfacer a nadie, cuando el fin de una feria de arte es vender. Arte, pero al fin y al cabo vender. Se mantienen los programas 'Opening' para nuevas galerías (19) y 'Perfiles' para arte latinoamericano (12) y, agotados los mares (hubo años programas dedicados al Mediterráneo en 2023, al Caribe oceánico en 2024 y el Amazonas en 2025), la apuesta comisariada en 2026 es ' El futuro por ahora' . Ocupará espacio en los dos pabellones, no en uno como hasta ahora. Sigue siendo una idea abstracta, en la que «invitarán a reflexionar sobre posibles futuros y lenguajes tentativos del arte con el fin de vislumbrar nuevos horizontes». ARCO'26 tendrá lugar del 4 al 8 de marzo y será inaugurado el día 5 por los Reyes . Habrá 211 galerías de 30 países (175 en el programa general). El 66% serán extranjeras. De estas, el 31% latinoamericanas. Según Maribel López, el 90% de las galerías «quieren repetir». Habrá 38 proyectos de artista, presentados por 41 galerías. Entre otros nombres, Antoni Miralda, Aurèlia Muñoz y Ugo Rondinone. Algunas instituciones ya han confirmado que comprarán en ARCO: el Reina Sofía, el IVAM, Es Baluard o la National Gallery de Canadá (comprará arte español junto con la colaboración de Catapulta, una asociación de coleccionistas que promocionan nuestro arte). Se ha invitado, como viene siendo habitual, a 350 coleccionistas internacionales y a 100 españoles o residentes en nuestro país. Se mantienen el programa 'First Collectors by Fundación Banco Santander' para fomentar el coleccionismo y los distintos premios (excepto el de Illy, que se ha dado de baja). Entre los galardonados, Juan Antonio Pérez Simón , que recibirá el premio Helga de Alvear y la galería Elvira González, II premio Juana de Aizpuru . Y una curiosidad: la sala vip (llamada 'guest lounge'), creada por el estudio Manuel Bouzas + salazarsequeromedina, ha sido creada con la madera quemada en los incendios de los bosques de Ourense. El título del proyecto, '350.000 hectáreas'.
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El arte escandinavo toma Madrid. Si hace unos días, el genial artista danés Vilhelm Hammershøi recalaba en el Museo Thyssen con sus enigmáticas obras en las que el tiempo se halla detenido, a poco más de 750 metros de distancia, un artista sueco demuestra su maestría en la sala Recoletos de la Fundación Mapfre . Hablamos de Anders Zorn (1860-1920) . Hace 34 años, en 1992, pudimos ver un cara a cara del artista con Joaquín Sorolla en la casa-museo de este en la capital. Eran buenos amigos y, de hecho, su pintura recuerda mucho a la del valenciano: ambos apostaron por una pintura naturalista centrada en la luz. El 'Sorolla sueco' regresa a Madrid, en este caso con su...
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El Museo Británico ha retirado la palabra Palestina de algunos de sus paneles y mapas en las galerías dedicadas al antiguo Oriente Próximo, una modificación que la institución justifica por criterios de «precisión histórica» y porque el término ha dejado de ser «neutral», después de que UK Lawyers for Israel (UKLFI), un grupo voluntario de juristas, trasladara al museo sus objeciones sobre el uso de esa denominación en contextos que abarcan milenios y que, según su planteamiento, aplicaban retrospectivamente un único nombre a períodos en los que no existía una entidad con ese alcance. La información, publicada este lunes, señala que en mapas y paneles informativos de las salas del antiguo Oriente Próximo se describía la costa oriental del Mediterráneo...
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El Reina Sofía muda la piel (se están remozando las fachadas de los edificios de Sabatini y de Nouvel, y también del jardín), además de la rehabilitación de sus sedes en el Retiro: los palacios de Cristal y de Velázquez. Pero no solo cambia por fuera, también por dentro. En mayo de 2021, bajo el título 'Nueva colección. Vasos comunicantes. 1881-2021', el Reina Sofía presentaba la reordenación casi completa de su colección. Una relectura integral: 2.000 obras (en torno al 70% inéditas) en 15.000 metros cuadrados, tanto en el edificio Sabatini como en la ampliación de Nouvel. Su entonces director, Manuel Borja-Villel , había dividido la colección en episodios (los denominó así, a lo 'Star Wars'). Entre las novedades más...
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En una época de tanto ruido (en las calles, en los medios, en el Congreso, en internet, en las redes sociales), con una avalancha de información e imágenes, reconforta entrar en un museo y admirar, despacio, sin prisas, la obra de un artista cuyo nombre posiblemente nos deje fríos, como su país de origen (Dinamarca), pero que seducirá a propios y extraños. Su nombre, Vilhelm Hammershøi (1864-1916) , de mirada y trabajo a fuego lento . Sus pinturas, un refugio para los sentidos, un espacio de reflexión, de lo que no andamos sobrados. Tuvo reconocimiento en vida, pero en los años 30 del siglo pasado cayó en el olvido. Con las vanguardias, su fama se desvaneció y despareció del canon....
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Los impresionistas y los artistas de vanguardia se sintieron fascinados por las estampas japonesas, que fijaron la representación del país en el imaginario colectivo de Occidente. Algunos llegaron a coleccionarlas. Se cuelan en las pinturas de Van Gogh , Monet o Degas. Un mundo sutil de hedonismo, sofisticación, sensualidad, refinamiento, seducción, elegancia y buen gusto. La Academia de Bellas Artes de San Fernando muestra, hasta el 31 de mayo, ' Bellezas del mundo flotante . Binji-ga en la edad de oro del ukiyo-e. Colección Pasamar-Onila'. A la presentación, este miércoles, acudió el embajador de Japón en España, Yamauchi Hiroshi. Reúne una singular y exquisita selección de 77 obras de los maestros de la edad de oro del grabado japonés, entre...
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Tuvo una carrera y una vida muy cortas, pero intensas. Y nunca pasó desapercibido. En 1963, en pleno franquismo, el artista argentino Alberto Greco , figura de la vanguardia experimental y pionero del 'happening' y el arte de acción, viaja a Piedralaves , un pueblo de Ávila, al que convirtió en una obra de arte. Desplegó por sus calles un rollo de papel de unos 300 metros de largo, sobre el que tanto él como los habitantes de la localidad hicieron dibujos, garabatos, escribieron anotaciones, cartas, recetas de cocina... Incluso invitó a los niños a que lo pisaran y dejaran en él sus huellas. Como testigo de aquel 'happening', hay imágenes en blanco y negro tomadas por Montserrat Santamaría. Paisanos...
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