Carlos Alcaraz, el número uno, el vencedor de los cuatro Gran Slams, sigue coleccionando finales. El español derrotó a Rublev en las semifinales en Doha y dispondrá de una nueva oportunidad para confirmar su estado de forma. Arthur Fils o Jakub Mensik será el rival este sábado, una vez eliminado Jannik Sinner por el checo en los cuartos de final. No fue un duelo fácil para el español, que encontró la resistencia del ruso, aunque cunado fue necesario, el murciano sacó a relucir su repertorio de golpes ganadores. Ya está en la final. Arthur Fils o Jakub Mensik será el rival. Con las quejas de Carlitos sobre algunas reglas de la ATP aún candentes, sobre todo las que hacen referencia al tiempo que tienen los tenistas para poner en práctica su servicio, calentaban ambos tenistas en la pista central del Khalifa International Complex. Alcaraz llegaba tras remontarle un set a Karén Khachanov y asegurarse el número uno del ránking hasta el Masters 1000 de Montecarlo (5-12 de abril), como mínimo. Rublev tras eliminar a Stefanos Tsitsipas en dos sets. Y con las estadísticas a favor del español. De los cinco enfrentamientos con Rublev, el ruso solo había sido capaz de ganarle uno, en el Mutua Madrid Open 2024, partido condicionado por la lesión del murciano en su brazo derecho. Todos en Doha veían a Carlos en la final. Comenzó restando Alcaraz y Rublev, haciendo acopio de una gran potencia de saque, se anotó el primer punto. Buscaba bien las líneas el ruso y se hacía fuerte en la red, amenazando a Charly con dos bolas de rotura que el murciano salvó. Avanzaba el primer set y los dos atletas iban ganando sus servicios. Hasta que llegó el quinto juego. Salvó Rublev la primera bola de break respondiendo de forma magistral a una dejada de Alcaraz, pero a la segunda fuer la vencida y Carlitos se puso por delante (3-2). Ventaja que consolidó al siguiente juego y trasladándole toda la presión al ruso. Alcaraz puso contra las cuerdas a Rublev en el sexto juego: unos iguales para finiquitar prácticamente el primer set, pero el ruso no daba el brazo a torcer y colocó el 4-3. Incluso tuvo posibilidad de devolverle la rotura al español pero Charly se sobrepuso y supo aprovechar todos los errores del ruso. El que la sigue la consigue y Rublev igualó la manga rompiéndole el servicio al murciano (5-5). Pero no contaba con la reacción de Alcaraz, que se la devolvió y se aseguró el tie-break. Sirvió el español para cerrar el primer set pero Rublev ganó el juego y forzó el desempate. Espectacular dejada para ganar el primer set. Poco más de una hora y Alcaraz daba un paso de gigante para colocarse en la final. Peleadísimo primer juego de la segunda manga que logró apuntarse Alcaraz con su servicio, aunque sudó sangre. El mejor juego de Rublev era estéril. Se desmoralizaba el ruso. Charly se estiraba y llegaba a todo. ¡A todo! Rotura la primera oportunidad que tuvo (2-0). Y consolidación inmediata con su saque (3-0). Pero no hay éxito sin dolor y el moscovita también rompió el servicio de Charly para colocar el 3-2 y servir. Alcaraz exhibió todos sus recursos en el octavo juego, rompiendo el servicio de su oponente y colocando el premonitorio 5-3. Rublev se la devolvió pero fue un espejismo. Exhibición de Alcaraz para romperle de nuevo el servicio (6-4). Charly ya está en la final.
Salvando las distancias inherentes a las peculiares circunstancias de la Fórmula 1, Fernando Alonso , como cualquier ciudadano conductor, se bajó de su coche en cuanto el motor empezó a emitir ruidos raros hasta detenerse en medio de la pista mientras circulaba sobre el asfalto del circuito de Baréin. El piloto español, como cualquier automovilista, vio como la grúa acudía a recoger su vehículo para transportarlo al taller de reparación, en este caso al garaje de su escudería, Aston Martin, en el trazado asiático donde esta semana han tenido lugar las últimas sesiones de entrenamientos previas al comienzo de la temporada 2026, dentro de dos semanas en Australia . El AMR26 se le paró a Alonso el jueves, penúltimo día de pruebas. El asturiano dejó el bólido verde en el taller, hizo las maletas y se marchó de Baréin. Este viernes, última jornada de actividad, el designado para subirse al coche era Lance Stroll , su compañero de equipo. Y en efecto, Stroll se puso el mono de faena, se ajustó el casco, se sentó en el habitáculo del monoplaza... y en ocho horas solo pudo dar 6 vueltas al circuito. El piloto canadiense, hijo del dueño de la escudería, salió a la pista para nada. No logró marcar un mísero tiempo. Fue la confirmación del desastre de Aston Martin ya escrito durante toda la pretemporada y rubricado minutos después por escrito en un increíble y desmoralizador comunicado emitido por Honda, la marca que ha fabricado el motor que montan los coches ingleses:. «Nuestra última tanda de ayer con Fernando Alonso reveló un problema con la batería que afectó a nuestro plan de pruebas con el equipo de Fórmula 1 Aston Martin. Desde entonces, hemos estado realizando simulaciones en el banco de pruebas de Sakura (ciudad japonesa donde se ubica la fábrica de Honda). Debido a esto y a la escasez de piezas del motor, hemos adaptado el plan de hoy para que sea muy limitado y consista únicamente en tandas cortas». Y tan cortas. Aston Martin ha sido el único equipo que ha cerrado la postrera sesión de entrenamientos sin que ninguno de sus dos pilotos haya podido dejas plasmado un tiempo de vuelta, un dato demoledor que describe la tragedia mecánica y deportiva que se vive en el seno de la marca inglesa. En el extremo opuesto, Ferrari asustó en el último día de test. Leclerc, que completó 132 vueltas con su SF-26, marcó el mejor tiempo de los seis días de prueba en el circuito de Sakhir (1:31.992), con el que aventajó en más de ocho décimas al campeón del mundo Lando Norris (McLaren). El británico, que rodó durante la jornada vespertina, recolectó 47 vueltas y confirmó las buenas sensaciones mostradas por el equipo de Woking durante los test. Además, por la mañana, Oscar Piastri, que acabó 11º la jornada, también rodó con normalidad y 66 giros. También demostraron que estarán en la pelea por el triunfo en Australia Mercedes y Red Bull. El tetracampeón del mundo Max Verstappen acabó tercero la jornada con un tiempo de 1:33.109 con el compuesto C3, superando en menos de una décima al piloto de Mercedes George Russell, aunque el inglés rodaría 17 vueltas más que el neerlandés. Además, Kimi Antonelli, que rodó por la mañana, acabaría también dentro del Top 10. Carlos Sainz estuvo presente durante toda la jornada, tanto en la matutina como la verpestina, en la que completaría 141 vueltas, siendo el segundo piloto con más giros, sólo superado por el Racing Bulls de Arvid Lindblad (165). El madrileño marcaría el décimo mejor tiempo con un registro de 1:34.342, aunque lo más importante para él y el equipo Williams es que consiguieron completar la jornada sin aparentes contratiempos.