Otra muerte sin sentido en un rally. Braian Ezequiel Zárate González era un joven de 25 años que este domingo debería haber participado en un torneo de kickboxing en Córdoba (Argentina). Sin embargo, a última hora decidió no competir en el deporte que practicaba habitualmente. Prefirió acudir al Rally Sudamericano que se celebraba en la misma provincia, concretamente en Mina Clavero. Zárate quiso ver en directo el paso de los coches por el tramo Giulio Cesare, se situó junto a otros espectadores en una curva donde no deberían haber estado, y allí perdió la vida. Sin que nadie de la organización velara por la seguridad y les prohibiera colocarse en un lugar potencialmente peligroso, esos espectadores fueron brutalmente arrollados por uno de los vehículos participantes. Entre los kilómetros uno y dos del citado tramo, el Volkswagen Polo pilotado por los paraguayos Didier Arias y Héctor Núnez entró mal y a toda velocidad en una curva, pisó una piedra con la rueda delantera derecha y salió volando. El coche dio varias vueltas de campana hasta llegar al otro vértice de la curva, donde arrolló en su espeluznante recorrido a las personas allí ubicadas. Entre los afectados se encontraban una niña y dos adultos, uno de ellos una mujer de 40 años que sufrió una fractura en una pierna. El caso más grave fue el de Braian Ezequiel, quien fue trasladado con heridas de extrema gravedad al hospital regional de Mina Clavero, donde finalmente se certificó su fallecimiento. Según informan los medios de comunicación locales, en la reconstrucción de los hechos los peritos no solo buscan establecer la velocidad y trayectoria del vehículo, sino también verificar las condiciones de seguridad dispuestas para el público, un capítulo tantas veces desatendido en los rallys y que tantas vidas y heridos ha costado a lo largo de la historia de esta modalidad deportiva. Conocido el accidente y sus trágicas consecuencias, aficionados y ciudadanos de la provincia argentina donde se produjo el mismo han criticado a organizadores y autoridades, haciéndoles responsables de esos importantes fallos de seguridad. Esas carencias resultan más inaceptables, si cabe, porque esta prueba, que congregó a 72 pilotos nacionales e internacionales, es una cita oficial del Rally Argentino y del FIA Rally Sudamericano. Conocido el suceso, la Federación Internacional de Automovilismo publicó un mensaje de condolencia: «La FIA lamenta profundamente el trágico incidente ocurrido hoy durante la segunda ronda del Campeonato FIA CODASUR de Rally en el Rally Sudamericano Mina Clavero, en el que un espectador perdió la vida y otros dos resultaron heridos. Expresamos nuestras más profundas y sinceras condolencias a la familia y seres queridos de la persona fallecida, y nuestros pensamientos están con todos los heridos y afectados. Agradecemos a los servicios de emergencia y equipos médicos por su rápida respuesta. La FIA brindará su total apoyo a los organizadores del Rally Sudamericano Mina Clavero, al Automóvil Club Argentino (ACA), CODASUR y a las autoridades locales pertinentes en su investigación sobre el incidente».
Hay quienes han aprendido a ignorarlo, pero otros tantos todavía no son capaces de olvidar unas apuestas que se libran a su costa. No se olvidan porque la situación se repite cada día, cuando a sus redes sociales llegan comentarios exigiendo que pierdan o ganen partidos. Si el resultado no es el apostado, aparecen las amenazas . Son numerosos los tenistas que, en los últimos años, han decidido hacer de su altavoz mediático un grito de denuncia ante un problema que se ven obligados a enfrentar de manera recurrente. La española Marina Bassols ha sido una de las últimas en alzar la voz ante esta situación, pronunciándose a través de un vídeo en su perfil de Instagram sobre los comentarios que ha recibido. «Tenlo claro, estás muerta» o «búscate un buen seguro de vida y un abogado porque te voy a matar en cuanto vuelvas a casa» son algunos de los mensajes que llegaban a su bandeja de entrada a través de los perfiles de diversos usuarios. En 2024, 458 tenistas fueron la diana de alrededor de 8.000 comentarios y publicaciones vejatorias en redes sociales, según un primer informe de la WTA y la Federación Internacional de Tenis (ITF) sobre el abuso en línea, publicado el año pasado. Los datos revelaban que el 40% de estos comentarios provenía de «apostadores estafados». Las amenazas se propagan hasta cubrir una parte importante del mundo del tenis. En la carrera de Paula Badosa la situación es, desde hace tiempo, una constante, tanto que ya parece haberla normalizado. «Es horrible, lo veo constantemente y cada día recibo esas tonterías», aseguraba esta mañana en el Mutua Madrid Open, torneo en el que competirá las próximas dos semanas. También lo hacían la británica Katie Boulter y la polaca Iga Swiatek, testimonios de dos mujeres que han sufrido la situación en primera persona, además de ser testigos de lo vivido por sus compañeros. El año pasado, Boulter fue una de las tenistas que más se pronunció al respecto, hecho que quiere repetir este año ante una situación que ha cambiado su forma de concebir el deporte y a sí misma. «Mi experiencia con ello obviamente me ha moldeado hasta convertirme en quien soy hoy», afirmaba, contundente, la británica. Aunque «puede ser muy difícil a veces», agradece «ser alguien que se lo toma con calma y no lo piensa en exceso». Hablan con una rabia que se entremezcla con tristeza, pues muchas veces la presión se traslada al juego. Les sucede, especialmente, a las nuevas promesas, cuya piel todavía no ha endurecido el peso de los años. «Sé que no me lo tomo en serio, pero para una chica de 18, 19, 20 años puede ser complicado, porque yo he estado ahí y te puede crear muchas inseguridades en la cabeza y, sobre todo, cuando estás jugando un deporte donde la cabeza tiene que estar muy tranquila», comentaba Badosa al respecto. «Es importante intentar ayudar a la próxima generación a que no tenga que lidiar con tanto», añadía Boulter. Cada uno utiliza sus estrategias que, como aseguraba la polaca, se van aprendiendo con el transcurso de los años. Coinciden en que la tendencia no parece detenerse ni existir todavía una fórmula definitiva para su erradicación. «Desgraciadamente no se puede quitar porque creo que hay mucho negocio detrás », reflexionaba Badosa. Swiatek lo concibe como una parte más del trabajo, pues el tiempo ha hecho de la negatividad en redes sociales una costumbre y ha otorgado al agresor una impunidad silenciosa, apenas rota por las denuncias de los propios jugadores. Pero, para ellas, sobre una pista de tierra batida, todo sigue igual.
El Mutua Madrid Open abre sus puertas en este 2026 con un Jannik Sinner como líder indiscutible del cuadro masculino. Es el número 1, y además, no comparece en la Caja Mágica Carlos Alcaraz , lesionado en la muñeca derecha en su estreno en el torneo Conde de Godó y todavía sin fecha prevista de regreso a la competición. Tampoco está en la lista de candidatos Novak Djokovic, todavía recuperándose y poniendo en marcha su cuerpo para Roland Garros. Pero la Caja Mágica tiene muy buenos alicientes en esta edición, con un Sinner bien afianzado ya en la tierra batida, que viene de ganar Montecarlo, y con muchos aspirantes que quieren ver las puertas abiertas sin la presencia de Alcaraz. Con los primeros partidos en marcha , también se conformó el camino del cuadro final, con Sinner a un lado y Alexander Zverev en el otro extremo, por lo que solo se verían en la final. Pero hasta llegar a ese 3 de mayo hay muchos pasos antes. El italiano ambiciona este torneo que nunca ha ganado, y que lo podría poner en una situación histórica, pues encadena ya cuatro Masters 1.000 (París, Indian Wells, Miami y Montecarlo) y se haría único con un quinto en Madrid. Está en condiciones, pues ya se ha plantado en la tierra batida con la seguridad con la que agarró la pista rápida y ha construido su tenis para ser exacto desde el fondo y con las florituras que requiere esta superficie: dejadas, un saque más engañoso, deslizamientos, efectos. Por el momento, todavía no sabe el nombre de su primer rival, toda vez que saldrá de la fase previa que se disputa en estos momentos. En su camino aparecen rivales de entidad como Marin Cilic, Cameron Norrie, Tomas Machac y Tommy Paul; para cuartos, De Miñaur, Andrey Rublev, o alguna de las dos estrellas más recientes del panorama tenístico: Joao Fonseca o Rafa Jódar, lo que sería un duelo de impacto entre el número 1 y el que tiene todo para serlo en breve. Para semifinales, podría cruzarse con Lorenzo Musetti o Ben Shelton. Solo en la final se mediría con Zverev, dos veces campeón en estas pistas (2018 y 2021) y que comienza su andadura contra el ganador del partido que disputan Nuno Borges y Mariano Navone. Aparecen por su lado nombres con pedigrí como Daniil Medvedev, Jakub Mensik, Grigor Dimitrov, Karen Khachanov y también el madrileño Martín Landaluce. En semifinales podría medirse con Felix Auger-Aliassime, de vuelta a las alturas y con muy buenos resultados en los últimos meses. Roberto Bautista debutará contra el argentino Thiago Tirante; Rafa Jódar , contra el neerlandés Jesper de Jong; Pablo Carreño , contra Marton Fucsovics; Jaume Munar , ante Alexander Shevchenko; Martín Landaluce se estrenará contra Adam Walton y Alejandro Davidovich podría debutar contra Carreño. Entre las mujeres, Aryna Sabalenka tendrá un camino plagado de trampas con Naomi Osaka o Bouzkova en octavos; Paolino o Bencic en cuartos; e Iga Swiatek en semifinales, antes de una hipotética final contra Elena Rybakina o Coco Gauff, que ya fue finalista el año pasado. Habrá muy buena representación española con Paula Badosa con ganas de recuperar sus mejores sensaciones en casa. Se estrenará contra Julia Grabher este mismo martes. Jessica Bouzas jugará contra Beatriz Haddad Maia; y Kaitlin Quevedo tendrá un histórico estreno contra Venus Williams. Carlota Martínez Círez jugará su primer partido contra Zeynep Sonmez y podría ser la rival de Cristina Bucsa en la segunda ronda.
Mutua Madrileña celebra este año su 20º aniversario como patrocinador del Mutua Madrid Open, con el que reafirma su compromiso con el deporte y sus valores. Este patrocinio, plenamente consolidado a lo largo de dos décadas, ha contribuido a elevar el impacto del torneo más importante del tenis en España, que ostenta la categoría de máster 1.000 y que cada año es capaz de atraer a las grandes figuras de este deporte. Con su apoyo a esta cita, Mutua busca promover los principales valores del deporte: respeto, compañerismo, esfuerzo, superación… Además, en el marco del torneo, la aseguradora pone en marcha diversas iniciativas con carácter social, como campañas de sensibilización contra la violencia de género, en materia de sostenibilidad o la venta solidaria de productos de merchandising en favor de ONG.