-
El Real Madrid recibe al Partizan de Belgrado este jueves, 8 de octubre de 2026, en el Movistar Arena, en la cuarta jornada de la Euroliga. Será el primer encuentro de los blancos como locales en esta edición de la competición , después de tres desplazamientos que terminaron en derrota. El conjunto serbio llega con un balance opuesto: ha ganado sus tres primeros partidos. El equipo de Pedro Martínez busca su primera victoria europea tras perder ante Dubái Basketball, Anadolu Efes y Hapoel Tel Aviv. En su último compromiso continental cayó por 102-98 pese a remontar una desventaja de 22 puntos, con Théo Maledon como principal referencia ofensiva. En la Liga Endesa, el Madrid llega de imponerse al Monbus Obradoiro en la prórroga, un triunfo que precede a su regreso a la Euroliga. La principal novedad en el conjunto madrileño es la baja de Gabriel Deck por un problema en el hombro izquierdo, confirmada por Pedro Martínez en la comparecencia de prensa previa al partido. El entrenador ha pedido paciencia con la adaptación de los nuevos jugadores y ha señalado la necesidad de dar continuidad a los buenos momentos del equipo, que todavía busca mayor regularidad en ataque y defensa. El Partizan de Joan Peñarroya afronta la visita a Madrid después de vencer a Olimpia Milán, París Basketball y Bayern de Múnich. Carlik Jones ha destacado en este inicio de temporada, en el que los serbios se han situado entre los equipos invictos de la competición. Su rotación también está condicionada por las lesiones: Vanja Marinković y Derek Willis no estarán disponibles, mientras que la participación de Lamar Stevens permanece en duda. El Real Madrid - Partizan de la cuarta jornada de la Euroliga se disputa el jueves 8 de octubre de 2026, a las 20:45 horas , en horario peninsular. El Real Madrid - Partizan se puede seguir en directo en España por Vamos. el canal de Movistar Plus+ , y online mediante la web y la aplicación de la plataforma. También puedes seguir toda la información sobre el encuentro y el análisis en ABC.es.
-
Los lobos de la Cibona, los legendarios 'Vukovi', vuelven a salir de caza. El irrepetible equipo croata, antaño uno de los más duros y exitosos de toda Europa, celebró el martes por la noche su primera victoria continental en la última década. Lo hizo ante el Galatasaray turco (96-76) y en la Champions League, la tercera competición más importante tras la Euroliga y la Eurocup. El norteamericano Malik Battle fue el principal responsable de la gesta, autor de 32 puntos, cinco asistencias y seis dianas desde la línea de tres en siete intentos. Sin embargo, no fue el más ovacionado del encuentro por el público de Zagreb. Ese honor fue para Biserka, madre del mito Drazen Petrovic , que mostró antes del inicio del encuentro la camiseta de su vástago, fallecido en 1993 en un trágico accidente de tráfico, y la de su hermano, el también archiconocido Aleksandar Petrovic. Un ambiente irrepetible que nada tiene que ver con lo vivido por el conjunto balcánico hace solo unos años. De hecho, en 2023, estuvo a punto de colapsar, presa de una malísima gestión económica que obligó al gobierno croata a bloquear sus cuentas durante 120 días. Además, fue expulsado de las competiciones domésticas y tanto jugadores como entrenadores acudieron a la huelga tras no cobrar durante varios meses. Una situación similar a la vivida en la temporada 2009-10, solo que hace tres años, el equipo se declaró en banca rota y tuvo que comenzar a transformarse en una sociedad anónima. Un trago durísimo para un escudo que posee dos Copas de Europa, pero que significó la primera piedra de su renacimiento. Así, el pasado 29 de septiembre se completó su metamorfosis gracias a Víctor Dodig. El prestigioso empresario canadiense, especializado en telecomunicaciones, quiso hacer honor a la patria de sus padres, croatas emigrados a Norteamérica en la década de los 50, salvando el emblema deportivo más importante del país. Se hizo con el 69,96% de la acciones de la Cibona y promulgó una ampliación de capital de casi dos millones de euros. «Zagreb y Croacia adoran el baloncesto, y adoran a la Cibona, así que confío en que volvamos a llenar el pabellón y ver jugar en nuestra ciudad a algunos de los mejores equipos de Europa», aseguró el mes pasado. Dicho y hecho pues, tras una buena ristra de fichajes y buenas decisiones, la Cibona, después de mucho sufrimiento, volvió a sentirse grande el pasado martes, entre los mejores del continente y haciendo honor a su dilatada historia en el baloncesto, que comenzó allá por 1946. Su primer nombre fue Club deportivo Sloboda y, unos años después, pasó a denominarse como Lokomotiva. Pero no sería hasta los 70 cuando asumiría el nombre de Cibona, debido a que una importante marca de alimentos croata pasó a ser su principal patrocinadora. Con Mirko Novosel en el banquillo, su nombre comenzó a ser temido en toda Yugoslavia, pues en 1982 conquistó la Recopa de Europa, su primer título europeo, y la liga nacional. Pero aquellos éxitos quedaron empequeñecidos en 1985, cuando el conjunto ascendió al olimpo del baloncesto. Gracias a los 36 puntos de Drazen Petrovic, uno de los mejores anotadores que se recuerdan, se hizo con su primera Copa de Europa después de batir al Real Madrid en la gran final. Un éxito inconmensurable que repetiría el curso siguiente, aunque en esa ocasión fue el Zaligiris lituano su presa. La cascada de títulos continuó hasta que, en 1991, estalló la guerra de los Balcanes. Como a otros grandes equipos del territorio, la Cibona fue obligada al exilio pues la FIBA prohibía jugar al baloncesto en un país en plena desintegración. Su destino fue Puerto Real, en Cádiz, su casa hasta 1993. Ya finalizado el conflicto, los de Zagreb continuaron con su estela y se convirtieron en dominadores de la liga croata, aunque la difícil situación económica del país y la marcha de los grandes talentos nacionales fueron deteriorando su salud año tras año. Su última muesca fue el campeonato de la Liga Adriática de 2014 (trofeo donde compiten los grandes equipos de la antigua Yugoslavia), paso previo a la autodestrucción. Pero la crisis parece ya un un mal sueño, un oscuro recuerdo. Los 'vukovi' están de vuelta.
-
En la lujosa Villa d'Este, a orillas del lago Como italiano, representantes de los 13 equipos fundadores de la Euroliga de baloncesto, entre ellos el presidente azulgrana Joan Laporta, han diseñado el futuro de la competición para la próxima década. Tras una densa reunión dirigida por Dejan Bodiroga, máximo responsable de la Euroliga, Anadolu Efes, Baskonia, CSKA de Moscú, Olimpia Milán, Barcelona, Bayern de Múnich, Fenerbahçe, ASVEL, Maccabi de Tel Aviv, Olympiacos, Panathinaikos, Real Madrid y Zalgiris Kaunas han acordado seguir con su plan de ampliación del torneo y, además, han rechazado la oferta de compra por parte de la NBA , que ansía desde hace meses tener su propia filial en el Viejo Continente. La oferta de la liga estadounidense caducaba hoy y, pese a recibir un no como respuesta, no significa que Adam Silver y compañía no vuelvan a la carga en las próximas semanas con un montante que sí satisfaga a los equipos propietarios. Sin embargo, lo decidido en Lombardía choca de lleno con los planes americanos. Como ha adelantado 'La Gazzetta dello Sport', la NBA quería que la Euroliga mantuviese una estructura similar a la actual, con 12 equipos fijos y otros cuatro invitados por temporada (actualmente son 13 y siete). Unos propósitos que chocan abiertamente con el plan de expansión promovido este martes, que pretende ampliar el número de participantes hasta los 24, 21 de ellos permanentes. Como relata el medio griego 'SDNA', la oferta de la NBA se ha interpretado como «inaceptable» y «colonialista», incluso de «broma» por parte de los representantes del Barcelona. En cambio, el Real Madrid , uno de los últimos en renovar su licencia con la Euroliga y muy atraído por la propuesta de ultramar, habría pedido a sus compañeros otros 30 días para que la NBA reformulase su ofrecimiento. El otro equipo español presente, el Baskonia, sí estaba por la labor de aceptar la oferta, inferior a los 2.000 millones de euros, siempre según la información de la web helena. Otro detalle relevante es que los 13 han aprobado convertirse en franquicias, al estilo NBA, toda una declaración de intenciones, pues era una de las exigencias de los norteamericanos para su nuevo proyecto. Ellos querían que esta conversión se produjera mediante el pago de una cifra entre los 500 millones y los 1.000. Ahora, los clubes europeos se han adelantado a sus homólogos para tensar aún más las negociaciones. Pese a todo, la única acción que podría romper las relaciones entre ambas competiciones es la mencionada ampliación de equipos, un movimiento que la NBA no quiere ver ni en pintura. Y es curioso que, aunque la lista de candidatos es amplia y conocida (en ella se incluyen escudos como el Valencia, el Dubái o los dos de Belgrado, Partizan y Estrella Roja), los clubes fundadores no hayan concretado nada al respecto en Italia, un gesto que indica que no quieren cerrar la puerta de una posible venta.
-
Tras una semana muy dura en Euroliga , el Madrid se reencontró con la victoria en casa del Obradoiro, su segundo triunfo en la liga ACB en las dos primeras jornadas. Ni mucho menos lo tuvieron fácil los blancos, llevados al límite por un conjunto gallego pletórico, repleto de talento y de fe. Un acto de valentía solo frenado en la prórroga por Maledon, líder indiscutible del proyecto liderado por Pedro Martínez, y por su paisano Luwawu-Cabarrot, un auténtico francotirador de sangre helada. Dos actuaciones sobresalientes que, por otra parte, ni mucho menos maquillaron lo obvio: este Madrid no acaba de carburar. Pese a la dura derrota en Euroliga, Pedro Martínez no vaciló a la hora de rotar. Además de Feliz y Pradilla, fue el italiano Procida, casi inédito hasta la fecha, uno de los más destacados del bando blanco durante su desembarco en Santiago. El problema fue que los locales ni mucho menos querían asumir el papel de víctimas pese a ser unos recién ascendidos. Childress, Meindl y Barcello golpearon con dureza desde la línea de tres, una poderosa ráfaga que obligó al electrónico a firmar un empate a 22 tras el primer cuarto. En el segundo, Dos Anjos se unió a sus compañeros y el Obradoiro parecía dispuesto a despegar. Sin embargo, ahí surgió la versión más competitiva del Madrid, con la dupla francesa formada por Luwawu-Cabarrot y Maledon completamente desatada. Alero y base se combinaron para sumar 15 puntos casi de manera consecutiva, un golpe en la mesa al que también contribuyeron Tavares y Jantunen. Pese a la valentía de los gallegos, el Madrid llegó al descanso tras imponer su ley y con una ventaja de 11 tantos. Tras el paso por vestuarios, la ambición del Madrid iba en aumento, listo para dar el zarpazo definitivo y escaparse en el electrónico. Un plan desbaratado por Barcello, líder de los gallegos y principal culpable de un poderoso parcial de 14-6 que casi extinguió la ventaja visitante. Y, cuando más cerca parecía el tropiezo merengue, aparecieron Jantunen y Okeke para darle un poco de aire a un equipo que parecía asfixiado. Ya en el último acto, Maledon volvió a asumir el control del duelo, obligada la irrupción del escolta por un Obradoiro que se negaba a rendirse gracias, en parte, a la actuación de Agada. Luwawu-Cabarrot y Nick Smith Jr. también pusieron más carne en el asador, el despegue definitivo del Madrid parecía inminente, aunque los santiagueses siempre encontraban alguna vía para mantener viva la fe de su afición. Soriano, Quintela... Eran muchas las razones de la ambición local y era obligado un golpe de autoridad del Madrid para cerrar el encuentro. Pero el coraje local fue incontrolable y la prórroga, inevitable. En el tiempo extra y liderados por Childress, los santiagueses llevaron al límite a los blancos, desquiciados por momentos ante un empuje que no conseguían minimizar. Pero un triple de Pradilla y el último do de pecho de Maledon fueron suficientes para decantar la la balanza en favor de los visitantes.
-
-
-
-
El Real Madrid estuvo cerca de una gran gesta ante el Hapoel, la de remontar 20 puntos de desventaja, pero acabó por firmar el peor arranque de toda su historia en la Euroliga al sumar su tercera derrota en los primeros tres partidos. Tavares, Maledon y Luwawu-Cabarrot fueron los artífices de la esperanza blanca aunque, tras llegar a la cumbre y retomar el mando en el tercer cuarto, los merengues se desinflaron sin remedio en el último ante Micic, Bryant y compañía. Como es costumbre en este inicio de temporada, fue Maledon el líder por antonomasia del Madrid, sereno con el balón el francés pero con la misma mordiente a la hora de atacar. Movía los hilos el bretón, intentaba desperezar a sus compañeros mientras el Hapoel sumaba con facilidad gracias a sus interiores, Leday y Caboclo. De hecho, el primero era un rompecabezas para los blancos, capaz de alternar juego en la zona y el tiro de tres con una velocidad pasmosa, siempre a rebufo el pobre de Jantunen. Sus punzadas provocaron desesperación en el bando rival, que comenzó a ejecutar un juego demasiado espeso, falto de chispa. Al menos, una potente batería de Okeke redujo la diferencia hasta los nueve puntos. Ya en el segundo cuarto, Micic sacó a relucir su prodigioso talento, mientras que Caboclo clavó su cuarto triple en cuatro intentos pese a ser pívot. Se le acumulaban los problemas al Madrid, incapacitado para defender, pecado que le había llevado a la derrota hace solo unos días ante el Efes. Al menos, Caboclo sumó su cuarta personal en tan solo ocho minutos sobre la pista, un contratiempo que obligó a Itoudis a reorganizar su rotación y que generó un poco de esperanza para los merengues. Campazzo hizo alguna intentona, pero la realidad es que el Hapoel volaba sobre el parqué, liderado por un Micic de campeonato y por un acierto desde la línea de tres contra el que muy pocos pueden sobrevivir. La situación era crítica, necesitados los blancos de un remontada de categoría o, por lo menos, de mejorar su decepcionante imagen de la primera parte. Así, el empuje de Maledon y varias faltas en ataque de los israelíes parecieron escribir un ligero cambio de guion, un escenario del que también se benefició Tavares para anotar en la zona. De un plumazo, la diferencia se redujo de 20 tantos a solo diez. Le tocaba mover ficha al Hapoel, devorar o ser devorado, pero los locales estaban en shock, aterrorizados ante un rival acostumbrado a convertir lo imposible en un paseo por el campo. Era Luwawu-Cabarrot una lanza de mil puntas, laceraba la defensa enemiga con sus triples y el Madrid, ahora sí, vislumbraba la victoria. Comenzaba un nuevo encuentro en el último cuarto, el Hapoel parecía haberse repuesto del golpe y el Madrid tenía la obligación de culminar su gesta. En el caos, volvía a ser gigante Tavares, principal fuente de poder de los merengues. Mientras, Caboclo, tras anotar su quinto triple, fue expulsado gracias a una genial penetración de Jantunen. Pero los israelíes no se rinden fácilmente y, tras una canasta de Bryant y otra de Micic, se colocaron a nueve. En el momento de la verdad, los chicos de Pedro Martínez volvieron a quedarse sin aliento.
-
-