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Andrea Kimi Antonelli está a un paso de escribir su nombre en el libro de historia de la Fórmula 1. No lo logró en su primera oportunidad en este GP de Estados Unidos en Austin (Texas), pero sí dejó más que sentenciado el título hasta el punto de que el GP de México de la semana que viene será como la etapa del Tour por los Campos Elíseos: con ser 9º será campeón y si no llega a esa escasa cota, le vale con que no ganen Russell o Hamilton. El italiano, que superó con solvencia a Leclerc y Verstappen, se paseó cómodamente en una carrera absurdamente fácil para él. Antonelli necesitaba tres condiciones para campeonar en la primera oportunidad que tenía: ganar, que Hamilton no entrara entre los cuatro primeros y que Russell no lo hiciera entre los ocho. La primera la cumplió desde la misma salida. Sin especular o sacar la calculadora, el joven de Mercedes se escapaba de un Verstappen que por el retrovisor veía cómo los Ferrari se rozaban y de manera nada cariñosa, o cómo Hadjar con el otro Red Bull se quedaba clavado. Pero lo relevante fue lo que hizo su compañero. Russell, consciente de que debía intentar arriesgar, se pasó de valiente en los primeros compases de la carrera y superó los límites de pista. Consecuencia directa: sanción de cinco segundos y a esperar que no le costara demasiado caro. Para los españoles no fue un buen día, y en este caso por cuestiones ajenas. Fernando Alonso, que tras clasificar 16º salió 12º por obra y gracia de las sanciones ajenas, vio cómo su sueño de puntuar saltaba por los aires por culpa de un toque de Alex Albon . El compañero de este, Carlos Sainz, también veía hipotecada su carrera por Arvid Lindblad, que le arrinconó contra el muro y echó por tierra la estrategia del madrileño, que desde entonces rodó con el Williams seriamente tocado aerodinámicamente. Ninguna de las dos acciones que tuvieron a los españoles como víctimas fueron sancionadas. Alonso, claro como siempre en la radio, calificó lo de Albon como «Kamikaze Williams». Para sorpresa de nadie, Pirelli no acertó en sus predicciones estratégicas y en lugar de ir a una parada, muchos pilotos fueron a dos. El primero en entrar en boxes para intentar sorprender fue Verstappen, que trató de aprovechar su ventaja con neumáticos blandos para despistar a Antonelli. El líder del Mundial y su equipo, sin embargo, contuvieron las ansias de entrar al trapo y mantuvieron su estrategia de ir a solo una parada. Era el que más tenía que perder . La jugada no le salió del todo bien a Verstappen. Esta vez Hannah Schmitz, la brillante estratega de Red Bull, no estuvo del todo fina y al tetracampeón le costó mucho seguir el ritmo de los de arriba en la segunda parte de la carrera. Pero el neerlandés ató el podio no solo gracias a las paradas de los de delante —otra vez en Ferrari leyeron mal la carrera— sino también a una lucha rueda a rueda que fue, de largo, lo más emocionante de la prueba, cuando a falta de nueve vueltas se vio en plena pelea con Leclerc y Norris por el segundo puesto . Al final fue el monegasco de Ferrari el que se llevó la plata de la carrera, pero solo por esta pelea mereció la pena mantener la tensión. Con Hamilton 5º y Russell 8º, lo que ponía el título para Antonelli a un estornudo de su compañero, aún hubo tiempo para un golpe de guion más. A falta de poco más de cuatro vueltas para el final, un Cadillac, el de Bottas, se quedó tirado en pista y propició que desplegasen el coche de seguridad virtual. Esta neutralización hizo que las dos últimas vueltas fueran un auténtico esprint final que, sin embargo, no cambió nada. Tampoco atrás, donde penaron Alonso y Sainz hasta la meta entrando 16º y 18º respectivamente. Todo en esta carrera jugó a favor de un Antonelli que, con esta victoria, sentencia pero no ata el campeonato. Salvo máxima sorpresa, se alzará con el título en México dentro de una semana, en pleno domingo de Todos los Santos que en el país tricolor es la mayor fiesta del año —con permiso del 5 de mayo—. No hará falta mucho más que repita lo que más ha hecho este año: ganar. Y ni siquiera es imprescindible: le vale con ser noveno.
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Kimi Antonelli ha dado el primer paso de gigante hacia el título mundial. El piloto de Mercedes se ha hecho con la pole position del Gran Premio de Estados Unidos tras firmar un registro de 1:34.035 —la séptima de la temporada—, por lo que saldrá este domingo desde la posición de privilegio con opciones reales de proclamarse campeón del mundo. Max Verstappen, a 179 milésimas, e Isack Hadjar, a 215, completarán las tres primeras plazas, por delante de Charles Leclerc, Lewis Hamilton y Lando Norris. La vuelta decisiva la selló el joven boloñés en el primer intento de la Q3, asestando un golpe psicológico que ninguno de sus perseguidores logró replicar. Los Ferrari, que amagaron con diluirse en la Q2, se rehicieron al final: Leclerc concluyó cuarto a 232 milésimas y Hamilton quinto a 276, por lo que la escudería de Maranello continúa sin estrenar su casillero de poles en esta temporada 2026. Antonelli llega a Austin como líder desde Japón, con 340 puntos frente a los 238 de Russell y los 229 de Hamilton. Con ocho triunfos este año, el italiano aspira a ser el campeón más joven de la historia: a sus 20 años rebajaría el récord de Sebastian Vettel en 2010 (23 años) y sería el primer italiano en conquistar el título desde Alberto Ascari en 1953. La carrera de este domingo (21.00 horas) representa su primer asalto matemático. Antonelli necesita la victoria —lo que le situaría con 365 puntos—, que Russell finalice noveno o peor y que Hamilton termine quinto o peor. En caso de empate a puntos, el transalpino se impondría por victorias. Ganar en tierras tejanas descartaría además a Verstappen, Leclerc y Norris. De no cumplirse estas premisas, la resolución se pospondrá al Gran Premio de México. Hamilton parte quinto y Russell séptimo: para frenar la coronación prematura de su rival, el británico tendría que cruzar la meta entre los cuatro primeros y su compañero entre los ocho primeros, o confiar en que Antonelli no gane. Ferrari llegó a la clasificación con sensaciones encontradas. Leclerc dominó el viernes (1:35.291, con Antonelli a 42 milésimas), pero Hamilton dio la sorpresa el sábado al liderar los últimos libres con 1:34.893, secundado por Verstappen y Leclerc. Antonelli fue cuarto, a 303 milésimas, y volvió a superar a Russell, quinto. La representación española vivió una jornada aciaga. Carlos Sainz cayó en la Q1 (19.º), aunque partirá 17.º por las sanciones a terceros. Fernando Alonso superó la primera criba tras advertirse un pequeño fuego en la trasera de su Aston Martin a la salida de boxes, pero cayó en la Q2 (15.º) y saldrá 12.º tras las penalizaciones a Lindblad, Colapinto y Bortoleto por exceder el cupo de piezas del motor. El Circuito de las Américas, diseñado por Hermann Tilke e inaugurado en 2012, consta de 5,5 kilómetros y 20 curvas. Su primera curva arranca con una rampa de unos 40 metros de desnivel, de las mayores del calendario. Copia secciones de otras pistas —Maggotts-Becketts en Silverstone, las 'S de Senna' en Interlagos o el estadio de Hockenheim— y tiene en Hamilton a su rey, con cinco victorias. Allí selló también sus títulos de 2015 y 2019.
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La situación geopolítica en Oriente Próximo no invita ni mucho menos a visitar la zona. Mientras Estados Unidos pide a los trabajadores no esenciales de sus embajadas que salgan cuanto antes de países como Qatar, Abu Dabi o Arabia Saudí , y la sede de Aramco en Dhahran es evacuada por la caída de misiles hutíes, en la Fórmula 1 —y MotoGP— siguen empeñados en acabar la temporada con dos Grandes Premios allí. En la previa del Gran Premio de Estados Unidos en Austin, una de las preguntas dirigidas a los pilotos se refirió directamente a las preocupaciones lógicas que hay en el paddock. El encargado de responder fue Carlos Sainz , no sólo por ser miembro importante de la parrilla —a sus 32 años ya es de los veteranos— sino porque además es director de la GPDA, la asociación de pilotos . Y como tal, debe responder ante las cuestiones que preocupen a los miembros integrantes del Gran Circo. La pregunta fue directa: ¿qué tipo de garantías están recibiendo los pilotos para correr en Oriente Próximo? Sainz se mostró resignado, que no cómodo, ante la disputa de las carreras en Qatar y Abu Dabi. «Creo que parecen muy convencidos de que se llevará a cabo. Hablo personalmente, y no en nombre de la GPDA, es muy difícil estar convencido ahora mismo porque todavía están sucediendo cosas en Oriente Medio. También hay elecciones que se celebrarán en Estados Unidos y cosas que sucederán en el ámbito político mundial que podrían afectar el próximo mes o mes y medio, muy repentinamente. Es relativamente prematuro estar tan convencido. Pero, por ahora, iríamos a Qatar y Abu Dabi. Si la FIA y la Fórmula 1 deciden que sigue siendo un escenario seguro y bueno, creo que nosotros, como pilotos, tenemos que acatar lo que digan», se resignó. «No tenemos tanta información política interna como ellos, por supuesto. Así que, tenemos que seguir su ejemplo y confiar en su toma de decisiones. Pero tal como están las cosas, creo que el mundo puede cambiar mucho en el próximo mes, mantenernos atentos y reactivos a lo que suceda, y no ir solo porque queremos ir ahora mismo», destacó Sainz. Esta respuesta no debió gustar mucho en los despachos de la FIA. Minutos después, y ante el revuelo de las dudas que había expresado Sainz, el equipo Williams facilitó un matiz del piloto enviado a los medios. «Quiero dejar claro que sé que la FIA y la Fórmula 1 antepondrán la seguridad por encima de todo, y confío plenamente en que tomarán la decisión correcta. Estamos deseando correr en Qatar y Abu Dabi», destacó el piloto. La situación no afecta sólo a Fórmula 1. En MotoGP —cuya propiedad, Liberty Media, comparten— también van a visitar Qatar próximamente e incluso antes que sus hermanos de cuatro ruedas. Si el GP de Qatar de Fórmula 1 está previsto para el fin de semana del 27 y 29 de noviembre, el de MotoGP es para dentro de solo dos semanas , el fin de semana del 6 al 8 de noviembre. Aunque desde la organización del campeonato del mundo de las dos ruedas han confirmado que viajarán al trazado de Losail, los pilotos y técnicos no están del todo convencidos de que esto se pueda producir con la seguridad necesaria. Así, han convocado una reunión este mismo viernes en el circuito de Phillip Island, donde se disputa este fin de semana el Gran Premio de Australia, para debatir posibles acciones o peticiones al campeonato.
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Si hay una afición fanatizada y fanática de los deportistas de su país esta es, sin duda, la argentina. Desde siempre, los hinchas de cualquier deporte donde esté involucrado un argentino, bien sea de manera individual, bien sea un equipo. El problema es que, en más de una ocasión y con el altavoz de las redes sociales como multiplicador de su pasión, pasan la frontera entre el apoyo incondicional y el acoso a rivales y estamentos oficiales, acusando a estos últimos de conspiración en su contra. También los propios deportistas, a veces, colaboran de este ambiente . Esta situación es su serio problema ya no solo para los propios rivales de los argentinos, sino para los propios deportistas del país albiceleste. En la Fórmula 1 ha habido ya varios toques de atención con Franco Colapinto en el foco de la polémica , ya que cualquier piloto que se tope con el de Alpine, incluido su propio compañero Pierre Gasly, se enfrenta a innumerables insultos, amenazas, burlas y acoso en las redes . También ocurre con periodistas críticos La FIA y la propia competición como estamento han tenido que salir al paso varias veces. Alpine también ha pedido, aunque sin citarles expresamente, a los fans que se tranquilicen y que el abuso online es inaceptable en cualquier caso. Sin embargo, los hinchas argentinos —no solo, pero fundamentalmente— no han cesado en su actitud. Ha tenido que salir al paso el propio Colapinto para pedir calma a los suyos, advirtiéndoles de que no solo les están provocando problemas a todos los demás miembros del paddock, sino a él mismo. En un vídeo en sus redes sociales, el piloto argentino ha llamado a la calma y casi suplicado a su hinchada que deje de comportarse como si fueran barras bravas de Boca Juniors o cualquier otro equipo de fútbol de allí. «Es algo necesario que tenemos que cambiar y mejorar», justifica Colapinto al principio del vídeo, antes de conceder que está agradecido y se siente afortunado de contar con su apoyo. «Nos ayudan a conseguir los resultados carrera tras carrera, día tras día entrenando e intentando mejorar, y realmente soy un agradecido por todo eso. Sé que los hace sentir muy orgullosos cuando me va bien, cuando sumo puntos, a mí y a todo el equipo, y siempre voy a estar muy agradecido por eso», concede, antes de pedirles directamente calma. «Pero hay veces que nos pasamos de la raya, que en vez de apoyarme, terminamos criticando, terminamos atacando a otros pilotos, a otros colegas, a mis compañeros de equipo , a mis mecánicos, a mis ingenieros; gente con la que trabajo día a día. Sé que están pensando que me están defendiendo, pero están generando lo contrario», les afea, antes de advertir de que su actitud puede tener consecuencias: «No me ayudan ni a mí ni a mi futuro y realmente quiero que entiendan que es algo que tenemos que cambiar todos juntos». «Tenemos que intentar mejorar como sociedad. Y para ayudarme a tener una mejor performance —rendimiento—, para ayudarme a seguir consiguiendo mis sueños, mis resultados y seguir sumando puntos, necesito que me ayuden a parar esto todos juntos», suplica un Colapinto que, hasta el momento, ha sumado 27 puntos y está cuajando la que ya es su mejor temporada en Fórmula 1 y se ha ganado la renovación . La presión a la que está sometido Colapinto le hizo dejar de leer los comentarios que se vierten sobre él. «Hace un tiempo tomé la decisión de alejarme de las redes , de tomarme un descanso de las redes sociales, enfocarme en lo que realmente me importa, en mi sueño, en mi carrera deportiva y enfocarme con el equipo a conseguir los resultados que queremos y los objetivos que necesitamos. Así que quería decirles que no me van a extrañar, que vamos a seguir viéndonos en las carreras, vamos a seguir apoyando», asegura, antes de pedir que no dejen de apoyarle pese a este toque de atención. Colapinto teme que le ocurra como le pasó a su compatriota Agustín Canapino . El piloto argentino estaba enrolado en la IndyCar, el prestigioso campeonato de monoplazas estadounidense que en los últimos años domina el español Álex Palou. Como ha pasado con Colapinto en la F1, a Canapino le siguió una horda de fans a su llegada al equipo Juncos Hollinger Racing. Sus resultados fueron relativamente aceptables: tres 12º puestos como mejor mejor resultado en 2023 y renovación para 2024. Sin embargo, en la carrera de Detroit, todo estalló por los aires. Durante esa carrera, Canapino y el francés Théo Pourchaire se chocaron y el galo denunció públicamente el acoso, insultos y amenazas que recibió de parte de la afición argentina. La reacción de Canapino fue cerrar filas con sus aficionados y contemporizar la situación, pero la situación escaló hasta que Arrow McLaren decidió romper su acuerdo de colaboración técnico con Juncos. Canapino no corrió en la siguiente carrera debido a la situación derivada del abuso online que había generado esta situación y, aunque corrió después en Laguna Seca, en agosto finalmente fue sustituido el resto de la temporada por Conor Daly.
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La Fórmula 1 volverá a África. El campeonato ha anunciado este martes que el Gran Premio de África de Fórmula 1, presentado por Visit Rwanda —patrocinador del Atlético de Madrid y otros grandes clubes del fútbol europeo—, se incorporará al calendario a principios de la década de 2030, lo que convertirá a Ruanda en el primer país del continente en acoger una carrera desde 1993, cuando se disputó en el circuito sudafricano de Kyalami. «Es un hito para la F1. Con Ruanda, nuestro deporte competirá en todos los continentes habitados. África es el hogar de más de 100 millones de aficionados a la F1», ha asegurado Stefano Domenicali, director ejecutivo del campeonato . El presidente ruandés, Paul Kagame, principal impulsor del proyecto, ha celebrado la noticia: «Durante más de tres décadas, el primer campeonato de automovilismo del mundo ha competido sin nuestro continente. Eso cambia ahora». La carrera se disputará en un circuito que todavía no existe. Se levantará en Bugesera, a unos 40 kilómetros al sur de Kigali, la capital, y junto al nuevo aeropuerto internacional del país. Será un trazado diseñado expresamente para la Fórmula 1 y deberá cumplir con los estándares de Grado 1 de la FIA, la máxima homologación que exige la federación internacional a una pista de este campeonato. La Junta de Desarrollo de Ruanda lidera este proyecto marco de infraestructuras, turismo y deporte, y la primera carrera se celebrará una vez finalizada la construcción. La F1 ha subrayado que el acuerdo es «a largo plazo» y «el resultado de años de colaboración para garantizar que existan las bases adecuadas —y el socio ideal— para ofrecer un Gran Premio exitoso, sostenible y de categoría mundial». El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ha añadido que su organismo trabajará «de cerca con FOM» (Formula One Management), la empresa gestora de los derechos comerciales del campeonato, y con los socios del circuito «para alcanzar los más altos estándares». Los organizadores darán a conocer con posterioridad la fecha exacta de la primera carrera, los hitos de la construcción y el formato del fin de semana. La noticia cumple así un viejo anhelo de Lewis Hamilton, que lleva años defendiendo el regreso al continente y que el pasado mes repetía: «Siempre he dicho que necesitamos un Gran Premio en África». Ruanda se ha movido con paciencia. Kagame anunció la candidatura en diciembre de 2024, en la asamblea general de la FIA celebrada en Kigali, y el país ha ido acumulando grandes eventos internacionales, como el Mundial de ciclismo de 2025. El camino hacia África contaba con otras alternativas en el horizonte. Sudáfrica, que albergó el último Gran Premio en Kyalami, no logró reformar su histórico trazado para obtener la homologación necesaria y llegó a plantear un circuito privado en Ciudad del Cabo. Marruecos, por su parte, ofreció un megaproyecto en Tánger —recordando que en 1958 ya recibió una carrera ganada por Stirling Moss en un trazado urbano a las afueras de Casablanca—. El ministro de Deportes sudafricano, Gayton McKenzie, reconoció que Ruanda «lo ha trabajado durante más tiempo», aunque lanzó un aviso: «Sudáfrica tendrá la Fórmula 1, incluso antes de 2030». El acuerdo, sin embargo, no está exento de controversia. Los sectores opositores a Kagame y diversas organizaciones internacionales acusan a Ruanda de incurrir en sportswashing —el uso del deporte para blanquear la imagen pública internacional— mientras denuncian restricciones en las libertades políticas y de expresión en el país. El Gobierno ruandés, por su parte, defiende que la atracción de grandes eventos deportivos impulsa el turismo y la inversión extranjera. Ruanda se abrirá paso en un calendario cada vez más saturado y disputado, con un límite fijado de 24 carreras por temporada y con varias sedes históricas y emergentes blindadas a muy largo plazo. Su hueco en la parrilla ya está reservado; únicamente falta construir el circuito que hoy es, por ahora, un proyecto sobre el papel.
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Max Verstappen no había logrado ganar en Marina Bay, el icónico trazado de Singapur hasta ahora, y despide este fin de semana no con una sino con dos victorias. Tras imponerse en el sprint del sábado y lograr la pole , repitió el domingo en la carrera de verdad tras ganar a un Charles Leclerc beneficiado por el caos estratégico habitual de Ferrari y de un Kimi Antonelli que, pese a rozar la sanción por pasarse los límites de pista varias veces, rascó un tercer puesto que le permite ya soñar con el título en la próxima carrera. Matemáticamente, el piloto de Mercedes puede proclamarse el campeón del mundo más joven de la historia de la Fórmula 1 en Austin aunque no será fácil del todo. Sale de Singapur con 102 puntos de ventaja sobre George Russell, que solo pudo ser 9º. Si suma 23 puntos más que el británico —es decir, aumenta su ventaja hasta los 125 puntos— en el trazado texano en dos semanas, Antonelli descorchará el champán. Para los españoles, una carrera gris: Carlos Sainz entró en meta en una mejorable 14ª posición y Fernando Alonso, sin apenas competitividad durante toda la carrera, 16º. Verstappen vio peligrar su victoria solo en los primeros metros de la carrera porque, sorprendentemente, Charles Leclerc esta vez sí arrancó bien. Verstappen se vio forzado a tirarse para cubrir el interior sobre el monegasco de Ferrari, que por momentos se vio primero... hasta que tuvo que ceder. El tetracampeón no tuvo miedo en defender su liderato pese al empuje de los dos 'cavallinos rampantes', ya que un Lewis Hamilton —que empezó a estrategia cambiada con su compañero— intentó aprovechar esos instantes iniciales de caos para sacar rédito. Pero con una salida mucho más calmada de lo esperado, las miradas se fueron hacia atrás. Carlos Sainz ganó tres posiciones de golpe para colocarse en la zona de puntos, un objetivo que hace no tanto parecía imposible. El madrileño tuvo que defender el 10º puesto con uñas y dientes primero frente a un agresivo Esteban Ocon que debe brillar en las carreras que quedan si quiere seguir en Fórmula 1 el año que viene, y después de los problemas de batería que aquejó su propio Williams . Fernando Alonso, por contra, no tuvo el mejor de sus arranques y perdió varias posiciones de inicio. Hundido desde el primer momento, penó por las últimas posiciones de la parrilla. La carrera se estabilizó de manera notable, especialmente por culpa de Ferrari. Y es que, en su inexcusable regularidad en el error estratégico , dejó a Hamilton y Leclerc peleando por el segundo puesto. Así, mientras Verstappen se escapaba en dirección a una nueva victoria en su haber —segunda consecutiva este año—, los pilotos de rojo se veían pugnando contra la propia idiosincrasia de su equipo y entre ellos. Leclerc cedió la posición con Hamilton, pero en cuanto el ritmo del monegasco volvió a ser superior, el heptacampeón se vio forzado —a regañadientes— a devolverle el puesto a su compañero. Los abandonos de Franco Colapinto y Lance Stroll en el último tercio para el final, especialmente el último que propició el despliegue de un coche de seguridad virtual, menearon las estrategias ligeramente, pero al final no afectó de manera clara en la zona alta. Sobre todo no afectó porque en Ferrari decidieron, de manera un tanto discutible, mantener a Hamilton en pista, lo que a la postre le costó muy caro. Fue el propio piloto quien, después, asumió la culpa y pidió perdón : fue él quien se pegó un tiro en el pie al quedarse en pista por decisión propia. Hamilton empezó el último tercio de la carrera en segunda posición y entró en meta 6º. En medio, tuvo que dejarse adelantar por Leclerc, se vio defendiendo la posición totalmente impotente con Norris, acabó siendo adelantado por un Antonelli que en medio de este rio revuelto pescó el tercer puesto y lo remató Oscar Piastri para sacarle del 'top 5'. El líder del campeonato se encontró tercero, pero no por ello relajado. Y es que previamente ya le habían metido tres 'strikes', tres avisos por pasarse los límites de la pista que le ponían al borde de una sanción. Finalmente la FIA lo dejó estar, por lo que Antonelli ya tiene a tiro hacer historia no solo para él sino también para la propia Italia de la que ahora es uno de sus máximos referentes.
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Quizá ya sea tarde para menear el ánimo del Mundial, ya que a Antonelli se le está poniendo cada vez más de cara, pero es una de las mejores noticias ver que Max Verstappen es de nuevo competitivo. Desde el punto de vista del espectáculo es ilusionante ver que, tras ganar en Sepang , el neerlandés es capaz de acabar con su maldición en Singapur. Prueba de ello es que por la mañana ganó la sprint y por la tarde se llevó la pole. Es la 50ª en su carrera deportiva, Verstappen saldrá por delante de los Ferrari, lo que siempre es garantía de interés, y en especial porque tendrá a Charles Leclerc justo a su lado en primera fila. Lewis Hamilton, que parecía el favorito, se tuvo que conformar con la tercera posición tras un inoportuno fallo en su último intento. Si la lluvia vuelve a aparecer como hizo este sábado, hacer una previsión sobre el resultado final de la carrera de este domingo será prácticamente una quimera. Fernando Alonso tendrá difícil repetir la heroica actuación de Sepang. El asturiano se quedó a escasas milésimas de cruzar el corte a la Q2 y, pese a la sanción de Russell que le hará ganar una posición de salida con respecto a este sábado, no espera llegar a la zona de puntos salvo problemas por arriba o que aparezca como invitada sorpresa la lluvia. Carlos Sainz , pese a su buena actuación al cruzar a la segunda tanda, tampoco saldrá mucho más arriba. Lo hará tres posiciones por delante del asturiano, si bien fue estorbado por un Hulkenberg cuando estaba realizando su vuelta buena. Horas antes, Verstappen se convirtió en el primer ganador del fin de semana en Singapur, tras imponerse en una de las carreras sprint más caóticas y complejas de la temporada. El neerlandés se impuso a Lewis Hamilton y Charles Leclerc en una prueba que comenzó con más de media hora de retraso debido al fuerte chaparrón que cayó por la mañana. La dificultad para pilotar en condiciones sobre un circuito que tenía buena parte del trazado en seco marcó el devenir de las 20 vueltas en pista. Prueba de ello es que la carrera sprint de este sábado se saldó con nueve abandonos , entre los que se encontraba un George Russell que perdió una oportunidad —otra más— de oro para rascarle algunos puntos a su compañero Kimi Antonelli. El italiano, pese a acabar cuarto, salda el sprint con tres puntos más, lo que supone aumentar ligeramente su ventaja al frente del título. El problema de Russell fue de puro pilotaje. Después de realizar una gran salida y ganarle el primer puesto a Verstappen, pisó la zona mojada de la última curva del circuito y trompeó hasta quedar estrellado contra el muro. No fue el único abandono, ni mucho menos: Sergio Pérez y Lance Stroll se tocaron y acabaron fuera, pero Lindblad, Colapinto, Hadjar, Bottas, Bortoleto y Hadjar también se quedaron sin poder completar la carrera. Pero el incidente del que más se hablará en los próximos días será el que protagonizaron los McLaren . Piastri estaba cuarto perseguido por Norris cuando el campeón del mundo decidió tirarse para ganarle la plaza a su compañero. Sin órdenes de equipo mediante, el australiano no cedió... y ambos acabaron trompeando. Al final, la victoria fue para un Verstappen que, por fin, entra primero en la meta del circuito de Marina Bay —aunque no sea en una carrera 'grande' y, de hecho, dijo que esto no lo consideraba una victoria como tal—, seguido por los Ferrari, con Lewis Hamilton segundo y Charles Leclerc tercero. Fernando Alonso llegó a meta en 11ª plaza , seguido por Carlos Sainz .
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El Gran Premio de Baréin , desplazado a unos 6.000 kilómetros de su escenario habitual por culpa de la tensión bélica en Oriente Medio, se resolvió con una incontestable victoria de un Max Verstappen que al volante de su Red Bull supo manejar mejor que el resto de pilotos un insólito arranque de carrera, que quedó marcada por el agua que se derramó sobre el circuito de Sepang y, de cara a los aficionados españoles, por el mejor resultado de Fernando Alonso en el presente curso. Unos cuarenta minutos antes de que el semáforo se apagase en la recta principal del circuito las nubes descargaron un repentino aguacero que hizo brotar un mar de carpas y paraguas en la parrilla de salida y los nervios en todos los garajes. El agua no cayó de forma uniforme sobre todo el trazado por lo que al tiempo que había zonas encharcadas en otras el asfalto aguantaba mejor el chaparrón, con el consiguiente desafío para las estrategias de las escuderías a la hora de elegir neumáticos y paradas. El diluvio malayo retrasó la salida tres cuartos de hora, hasta que el coche médico dio el visto bueno tras lograr recorrer el circuito sin apuros. Al menos en lo que al agarre se refiere, porque en la vuelta de formación muchos coches tuvieron problemas de 'software' por culpa del agua y acabaron varados, obligando a abortar y replantear la salida. Lo bueno fue que el retraso por la investigación de ese fallo casi generalizado permitió a la pista secarse, aunque no por completo. Aún sin una explicación oficial para lo vivido en la vuelta de formación se produjo finalmente la salida, una hora y cuarenta minutos después del horario previsto y con un baile de compuestos importante tras el cambio de condiciones y apuestas muy diferentes según las escuderías . Así, los que eligieron neumáticos lisos cayeron a cola de carrera pulverizados por los que montaron intermedios, entre los que destacaron los Mercedes de Antonelli y Russell, que ocuparon rápidamente la cabeza de carrera, o Carlos Sainz, que se puso sexto en la primera vuelta. Fernando Alonso, que eligió medios, también se vio relegado a las últimas plazas. Max Verstappen, con una brillante gestión del desgaste de los intermedios, que sucumbieron pronto a las zonas secas del circuito, no tardó en superar a Russell e inquietar a Antonelli. Sin embargo una salida de pista de Bottas sacó el coche de seguridad y todos los pilotos con intermedios ya desgastados aprovecharon para cambiarlos, reiniciando prácticamente la carrera y dejando claro que el triunfo estaba en el acierto con la estrategia . Nada más apartarse el 'safety car' un agresivo Verstappen, con blandos, se puso líder, dejando atrás con facilidad a unos Mercedes con medios y abriendo un nuevo escenario. El Red Bull del neerlandés escapó rápido de todas las luchas que se mantenían detrás, con especial protagonismo de Hamilton, que olvidó su mal arranque con una vertiginosa remontada que le colocó en el quinto puesto antes del ecuador del Gran Premio. También los McLaren de Piastri y Norris se acercaron poco a poco a los primeros puestos, mientras que un poco más atrás, un Alonso con neumático duro conseguía incluso meterse en los puntos en la vuelta 30, antes de tener que pasar por el 'pit lane' para montar su último juego de ruedas. Sainz, tras un toque con el Audi de Bortoleto , se hundió en los últimos puestos. Con todo prácticamente decidido en cabeza, la lucha del asturiano por quedar entre los diez primeros fue uno de los mayores alicientes de las últimas vueltas y dejó momentos brillantes como el espectacular adelantamiento del bicampeón del mundo al británico Arvid Lindblad . Un contratiempo mecánico de Albon provocó un coche de seguridad virtual a falta de 12 vueltas que agitó el avispero y desembocó en varias entradas al 'pit lane' como las de Verstappen, Hamilton o los dos Mercedes, pero al acabar parando casi todos los pilotos a poner blandos no provocó apenas cambios en la clasificación. Sí pudo hacerlo que el coche de seguridad pasara después a ser real, pero Alonso, que no había parado inicialmente, reaccionó rápido, paró y pudo luchar por mantener la posición en igualdad de condiciones. Cuando todo parecía abocado a una minicarrera final a cinco vueltas el Mercedes de Russell se paró y el McLaren de Norris se salió de pista, lo que aupó a Alonso al octavo puesto. Tras resistir el acoso final de Norris en las últimas vueltas el español firmó su mejor posición de la temporada tras el décimo puesto de Mónaco o el noveno de Países Bajos. En cabeza de carrera Verstappen certificó su primera victoria del curso por delante del líder del Mundial Kimi Antonelli y el Ferrari de Lewis Hamilton. Más allá del triunfo, el principal beneficiado fue el italiano, que con 320 puntos sigue acercándose a su primer título mundial, pues tiene 84 de ventaja sobre su compañero Russell, mientras Hamilton es tercero con 214 puntos, y Verstappen, sexto, con 188.
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Es sabido que la Fórmula 1 es mucho más que un deporte en la acepción puramente atlética y humana de la palabra. Algunos, los más críticos o desinteresados, niegan incluso la condición deportiva a cualquier modalidad de motor. Ciertamente, no se puede negar la enorme importancia de la máquina en cualquiera de esas competiciones, pero cuando esos vehículos de alta tecnología y supremo rendimiento tienen que rodar sobre un circuito como el de Sepang, su influencia en el resultado decae en la misma proporción que crece la relevancia del hombre que maneja el volante. Cuando el fin de semana se vuelve raro y peliagudo, los viejos rockeros disfrutan sobre el asfalto. Ya es extraño participar en un gran premio que se llama «Baréin» y se disputa en Malasia, a 6.000 kilómetros del país original (así se decidió debido a la crisis política y bélica que se vive en Oriente Medio), pero lo que de verdad sorprende en el Mundial más impoluto del deporte internacional es encontrarse con un asfalto a la antigua. La pista de Sepang tan pronto hierve a 60 grados de temperatura como se enfría con rapidez cuando descarga una de esas tormentas tropicales tan frecuentes allí. Y claro, esa esquizofrenia meteorológica degrada sobremanera los materiales del asfalto. Y es ahí donde comienza la pesadilla para algunos y se abre la esperanza para otros. Los pilotos llegaron a la sesión de clasificación del GP de Malasia sabiendo que tocaba remangarse y tirar de manos. Porque, según lo visto en las tres sesiones de entrenamientos libres, la pista estaba, y está, juguetona y peligrosa. Poco agarre y muchas piedrecitas saltando y destrozando los protectores de los espejos retrovisores. Un caramelo para tipos como Verstappen, Alonso y Hamilton. La diferencia es que el tetracampeón mundial alemán maneja un Red Bull más que decente y competitivo mientras que el bicampeón español va sentado en un Aston Martin infumable. Aún así, Alonso hizo con cierta soltura el 14º mejor tiempo en la Q1 y afrontó con todo la Q2, una proeza visto sus paupérrimos resultados en sesiones de clasificación anteriores. A partir de ahí, se acabó. Esperó hasta el último suspiro de la Q2, salió a pista, fue amonestado por ir demasiado lento y cuando lanzó el ataque definitivo el coche inglés y, sobre todo, el penoso motor Honda que esconde bajo su chasis no dieron más de sí. Acabó 12º y ahí concluyó su buen trabajo sabatino. Algo parecido hizo Carlos Sainz a bordo de su Williams, otra tartana de época. El madrileño también despachó con profesionalidad impecable la Q1, fue 13º, e igualmente intentó la gesta de clasificarse para la Q3 definitiva. No coló. Acabó 13º, justo detrás de Alonso y, como el asturiano, quedó eliminado. Y en esa Q3, Verstappen confirmó el dominio que había exhibido desde el primer minuto de la sesión de clasificación. Firmó su primera pole del año, la primera que obtiene un motor diferente a Mercedes en lo que va de temporada 2026, por delante de Hamilton, que saldrá segundo. Lewis, otro veterano de mil guerras, también disfrutó y rindió como nunca en condiciones tan peculiares. Exprimió su Ferrari y en un postrero giro a Sepang pilotando al límite fue capaz de colarse por delante de Hadjar, el compañero de Verstappen en Red Bull.
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Se acabó el culebrón: Fernando Alonso seguirá, al menos, un año más en la Fórmula 1. Aston Martin ha anunciado la renovación del piloto asturiano, que seguirá como compañero de Lance Stroll en 2027 . La noticia de que Alonso sigue, aunque él mismo lo había dicho hace meses , no se ha podido confirmar hasta este comunicado, ya que siempre envió mensajes contradictorios. Con un vídeo y un comunicado, el equipo de Silverstone ha anunciado la continuidad de Alonso... que tiene un guiño claro sobre su futuro. «Me retiraré de la Fórmula 1... pero no todavía» , explica en el vídeo, que seguro ha provocado algún sobresalto por la forma de expresarlo. La manera en la que Aston Martin y Alonso han realizado el anuncio es toda una declaración de intenciones. «Un mensaje de Fernando», es el único texto que reza el mismo, antes de un escenario en el que a nadie le podría haber sorprendido que anunciara su retirada. Las últimas declaraciones que ha dejado públicamente, amén del desesperado abandono voluntario en el pasado GP de Azerbaiyán , podrían haber derivado en una salida del deporte que, a sus 45 años y con un hijo recién nacido, podría haber sido la lógica. Pero no. Y eso que lo amaga. «La F1 ha sido increíble conmigo. He tenido una carrera maravillosa. Viajo por todo el mundo. Llevo compitiendo más de 23 años, más de 400 Grandes Premios, y he logrado más de lo que jamás soñé. Me tomó un poco de tiempo tomar la decisión, pero ahora tengo las cosas muy claras en mi mente. Me retiraré de la Fórmula 1... pero aún no. Todavía me siento rápido, motivado y con una enorme pasión por la Fórmula 1 y por este deporte. Así que, sí, estoy muy feliz de seguir compitiendo en la máxima categoría y en lo que, eh, es mi vida», expresa. Alonso ha sido el primero de los críticos con Aston Martin en el que apunta a ser uno de sus peores años. De hecho, a excepción de su temporada de debut en Minardi, esta puede ser su peor temporada si no supera los 11 puntos que anotó en la abominable campaña de 2015 con McLaren y, como ahora, Honda. A falta de ocho fines de semana para que acabe la temporada 2026, Alonso ha sumado tres. Las carencias en la unidad de potencia del fabricante japonés destrozaron todo el diseño del AMR26 que salió de los lápices de Adrian Newey, sumiendo a Aston Martin en una crisis que colocó a Alonso ante la seria posibilidad de retirarse. Hasta hace no tanto, la posibilidad de su marcha se asumía como muy real y él mismo no hacía más que alimentar la rumorología. Como irse a hacer pruebas con un coche del Mundial de Resistencia , campeonato en el que él ya ha participado en dos temporadas. Desde Aston Martin incluso ya se lo temían , como confesaba Mike Krack, uno de los máximos responsables del equipo. Con la noticia de su continuidad, en Aston Martin respiran. Alonso no tuvo conversaciones con otros equipos, pese a los rumores que le vinculaban a un tercer regreso a Alpine —antes Renault— con Flavio Briatore como jefe de nuevo. Sin embargo, la posibilidad de una espantada había sido un escenario que habían manejado desde los despachos de Aston Martin. Tampoco es que el resto de equipos se haya interesado en hacerse con los servicios del español. Con una estabilidad contractual notable entre los equipos de arriba —no habrá movimientos en ninguno de los cuatro grandes—, Alonso tenía muy pocas opciones: o seguir en Aston Martin o irse a su casa . Aunque la noticia tenía que firmarse, el asturiano estaba abocado a una decisión de solo dos posibles finales. Mantener a sus dos pilotos supone que Aston Martin ya puede centrarse al 100% en el urgente trabajo que tienen por delante para desarrollar en condiciones el futuro AMR27 . «La continuidad y la estabilidad de esta colaboración permiten a Aston Martin Aramco centrarse plenamente en su trayectoria de desarrollo, aprovechando el conocimiento y las relaciones profundamente arraigadas entre los pilotos y la organización en general», apuntan desde el equipo. Alonso, por su parte, admite que ha tenido que asumir riesgos y que ha pensado mucho los pros y los contras. «Me tomé mi tiempo para tomar esta decisión, pero las carreras son mi vida, mi pasión, y sé que aún tengo la velocidad y la determinación para competir al más alto nivel. Estoy comprometido a largo plazo con este equipo y con contribuir a su éxito. Creo firmemente en lo que estamos construyendo: contamos con un liderazgo sólido, personas increíbles, socios e instalaciones magníficas», señala el español, en declaraciones facilitadas por Aston Martin en un comunicado. Ahora se abre un nuevo periodo en el que Alonso seguirá buscando no solo la ansiada victoria 33, sino mucho más allá: el tercer, y esquivo, tercer Mundial. De Aston Martin dependerá buena parte.