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Toni Bou (Barcelona, 1986) acaba de conquistar su 40º título mundial de trial, el vigésimo consecutivo desde que comenzó su reinado en 2007. Una cifra que parece difícil de dimensionar incluso para quien la ha conseguido. «Veinte años son una pasada y 40 es un número impactante», reconoce. A sus 39 años, Bou continúa en lo más alto después de dos décadas en las que ha tenido que reinventarse ante la llegada de nuevas generaciones de rivales y convivir con las lesiones. El último título tiene un valor especial, además, porque lo ha conseguido con un hombro que sigue roto y que durante buena parte de la temporada llegó a hacerle pensar que los 40 Mundiales consecutivos eran «totalmente inviables». El campeón afronta ahora una nueva etapa con la decisión sobre una posible operación pendiente y con la intención de seguir disfrutando encima de la moto. Después de alcanzar tan histórica cifra, Bou visitó la sede de ABC y reflexionó sobre el reconocimiento a su carrera, la presión de mantenerse durante tanto tiempo en la cima y los retos que todavía tiene por delante. —Acaba de ganar su 40º título. Después de lograr el primero, en 2007, ¿imaginaba que algún día llegaría a una cifra así? —Para nada. Ya había ganado mucho más de lo que podía soñar en 2007. Me llegó muy temprano. Era muy jovencito y pensaba que, si iban bien las cosas, no me lesionaba y tomaba las decisiones correctas, podía ganar más. Pero nunca imaginé ganar tantos años seguidos . Veinte años son una pasada y 40 es un número impactante. Son 20 años consecutivos ganando, algo espectacular. —¿Qué cree que es más difícil, todo el camino que ha tenido que recorrer para llegar a la cima o mantenerse ahí durante tanto tiempo? —Los dos caminos son difíciles, pero lo más complicado es mantenerse 20 años. En cualquier momento puede pasar algo, un error mecánico, una lesión, y las hemos tenido. Vas salvando las situaciones, pero en cualquier momento puedes quedarte fuera de la lucha por el título. —Durante todo este tiempo han pasado muchos pilotos. ¿Hay algún rival que le haya obligado a reinventarse para poder seguir ganando? —Yo creo que desde que empecé a ganar me fui reinventando, porque cuando estás delante eres el objetivo. La gente quiere superarte y se fija en cómo haces las cosas. O evolucionas o te comen. Siempre he ido evolucionando, tanto en la época de Adam Raga como ahora con Jaime Busto y Gabriel Marcelli, que son dos jóvenes que vienen muy fuertes y están subiendo muchísimo el nivel. El deporte ha cambiado muchísimo en estos veinte años, ha evolucionado una barbaridad. Hoy en día todo el mundo va a rueda atrás en todos los sitios y se hacen cosas impresionantes. Me siento muy orgulloso de haber mantenido el nivel, de haberlo subido y de haber aguantado tantos años. —Ha dicho que este Mundial ha sido probablemente el más duro de su carrera. ¿Hubo algún momento en el que pensase que el 40º título se le podía escapar? —Sobre todo llegó ese momento en el Mundial 'indoor', cuando venía con la lesión del hombro. Sinceramente, tenía muchas más posibilidades de operarme que de seguir. Continuaba por esa pasión, porque ya había tenido la experiencia de que las lesiones, sobre todo de tendones, pueden evolucionar de una manera que haga que todo cambie en dos o tres meses. Y así fue. Hasta ese momento tenía muy claro que este Mundial, que los cuarenta seguidos, eran totalmente inviables si continuaba con ese dolor. —¿Le hace estar más orgulloso de este título por su estado físico actual que de otros que ganó estando al cien por cien? —Sí, claramente. Hay un trabajo detrás muy grande y, cuando piensas realmente, sin engañar a nadie, que no vas a poder ganar con el brazo así, conseguir mejorar, trabajar cada día y demostrarte a ti mismo hasta dónde amas este deporte y lo que estás dispuesto a hacer para ganar es algo de lo que me siento muy orgulloso. También lo estoy de haber llegado a divertirme otra vez encima de la moto después de un trabajo muy fuerte con el fisio y con la gente del gimnasio, incluso llegando a cambiar mi posición encima de la moto para poder volver a tener ese nivel. —¿Ha sentido alguna vez más presión por mantener esa racha que ilusión por ganar el siguiente título? —Muchas veces puedes caer en esa trampa, porque al final la gente puede llegar a exigirte muchísimo y tú también te exiges muchísimo. Hay que darle la vuelta. Por mucho que hayas ganado, nadie te lo va a regalar. Vas a empezar de cero, igual que todos, y eres un candidato, evidentemente con mucha experiencia y un buen nivel. Pero ganar es ganar y perder no es la gran derrota. Hay que darle la vuelta a eso. Con los años lo he vivido de una manera muy diferente. Si no hubiera ganado estos cuarenta consecutivos también habría estado muy contento, porque creo que he hecho una carrera espectacular y nada puede cambiarlo. Ahora quiero disfrutar del momento, de las carreras y, sobre todo, de los entrenamientos y del proceso. No quiero saltármelo solo por tener esa ansia de ganar. —¿Cómo está su hombro? —Bueno, el hombro está roto. Tengo una reunión con el médico y vamos a ver cómo lo hacemos, pero hay que mirarlo muy bien y tomar una buena decisión. Hay un tendón que está roto desde hace diez años y que no se puede operar hasta que me retire. Luego está el tendón que me rompí el año pasado, que sí tiene la posibilidad de operarse, pero ya ha pasado un año. Hay que valorar qué puede pasar durante la recuperación y hablarlo con el doctor para tener en cuenta lo que necesito encima de la moto y el nivel al que estoy. Tenemos muy claro el nivel que tenía en noviembre y diciembre y vamos a ver internamente cómo está ahora para tomar la decisión. —Ahora todo es felicidad por el Mundial, pero ¿ha tenido miedo alguna vez de pensar que ese hombro no le iba a dejar continuar? —Sí, al cien por cien. Esos primeros tres meses después de romperlo, más que miedo, sentía decepción. Pensaba que, antes de conseguir algo tan redondo y tan increíble, que esto me pasara en el último año era una pena. Me he quitado un peso de encima, pero sí que tenía ese miedo. Había momentos en los que pensaba que había mejorado, descansaba dos semanas, volvía a la moto y veía que no, que aquello seguía igual que dos semanas antes. Eso es una decepción bastante fuerte. —¿Y qué le motiva para seguir después de todo esto? —Cuando veo que empiezo a disfrutar otra vez encima de la moto y que puedo entrenar sin dolor, recupero la ilusión. Ya no me duele. Es verdad que no voy en la posición que más me gustaría, pero me lo paso bien y hago un entrenamiento normal. Eso es lo que más me llena, más que competir o ganar títulos. Me gusta mucho mi día a día. Me gusta entrenar para ser mejor y hacer lo que más me gusta. No solo mejorar, sino pasármelo bien encima de la moto. A partir de ahí me di cuenta de que le doy más importancia a eso que a ganar. Es algo que ya sabía, pero que terminé de confirmar. Así que voy a intentar divertirme en lo que me queda, hacer también nuevos proyectos, como el récord Guinness que hicimos junto a Repsol y conseguir que este deporte llegue lo más lejos posible. —¿Cree que esa diversión va de la mano con conseguir más títulos? —Al cien por cien. Creo que es imposible mantener el nivel tantos años si no te lo pasas bien. Cuando estás alegre y contento, todo sale mejor. Hay momentos en los que, por mucho que lo busques o lo quieras, no es así porque pasan cosas, pero si consigues ser feliz en general y practicar este deporte con alegría, intentando ser positivo, eso te facilita todo. Es algo que sirve para el deporte y para la vida. Creo que veinte años sin ser tan feliz como he sido yo habrían sido totalmente imposibles. No habría podido estar ganando no uno, sino los dos Mundiales cada año. Es porque me lo paso bien y lo disfruto. —¿Qué retos diferentes tiene pensado hacer ahora? —La verdad es que he estado súper centrado en el cuadragésimo Mundial, pero me pasan muchas cosas por la cabeza. Por mí me iría a Egipto y subiría una pirámide, o haría la Muralla China. Tengo el mejor equipo a mi alrededor, Repsol Honda, que me va a ayudar a conseguirlo. Creo que es un buen momento para seguir compitiendo, pero quizá también para centrarse más en llegar a todo el mundo, hacer visible lo que hacemos y que la gente vea lo espectacular que es. —Cuando se suele hacer la lista de los mejores deportistas españoles de la historia aparecen Pau Gasol, Fernando Alonso, Rafa Nadal... y muchas veces no aparece su nombre como quizá debería. ¿Qué opina? —Es un deporte minoritario, claramente. Si hubiera conseguido esto en otro deporte, está claro que tendría otra repercusión. Yo siempre lo he dicho, me siento muy lleno con todo lo que he conseguido. He tenido la suerte de estar en el mejor equipo, de que me reconozcan y me ayuden. He ido sumando desde el primer título y cada vez he sido más conocido. Han sido veinte años de evolución. Quizá no tengo la repercusión que tienen ellos, pero en mi caso estoy muy contento y lo valoro a mi manera. —¿Cree que su carrera está suficientemente reconocida o piensa que debería estarlo más? —Creo que no, evidentemente. Hoy en día es muy difícil ganar en cualquier deporte y estar veinte años consecutivos en un deporte individual, en el que no puedes cometer errores. Me gustaría que fuera más, pero si me hubiera quedado en 2007 estaría muy lejos de lo que soy ahora. He tenido la suerte de continuar, de estar en el mejor sitio y de hacerlo de la mejor manera posible. —Si dentro de muchos años alguien habla de Toni Bou, ¿qué le gustaría que se recordara? —Que se me recordara como un piloto, como un deportista que nunca tira la toalla, que lucha hasta el último momento. No solo para ganar, si un día es para hacer tercero, también hasta el último segundo. Eso es con lo que yo me identifico.
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No es fácil sentir el aliento de Marc Márquez en el cogote. El sábado, Bezzecchi, que salía desde la pole en la carrera esprint, apenas aguantó un par de curvas hasta verse rebasado por el piloto español. Este domingo, no hizo ni falta adelantamiento alguno. El italiano, de nuevo en la primera plaza de la parrilla, salió dispuesto a no dejarse sorprender otra vez. Acelerado, quiso alejarse de Marc sin medir los riesgos. Abrió gas a fondo y vio como su Aprilia ponía metros de por medio respecto a la Ducati del español. Excitado, abrió más gas. Y esa fue su perdición. No había completado la primera vuelta cuando entro excesivamente rápido en una curva de derechas. Tumbó la moto para ejecutar la trazada, pero el tren delantero dijo «no». La máquina cayó, y con ella su jinete. Bezzecchi, desolado sobre la arena, se despidió de la carrera y de las opciones que tenía este fin de semana de auparse al liderato de la clasificación. Despejado el camino, Márquez, un veterano de guerra, lejos de emocionarse, siguió a lo suyo. Comandó la prueba a su ritmo, perseguido por el tercer piloto en discordia en la lucha por el título mundial, su compatriota Jorge Martín. Martín, que aterrizó en San Marino como líder del campeonato, sí tomó la decisión de jugársela. También siente el aliento en el cogote de Márquez, así que no quería perder más puntos de ventaja y en cuanto pudo le adelantó. E incluso, durante varias vueltas, dio la sensación de que podía escaparse hacia la victoria en el circuito de Misano. No lo logró. Marc esperó seis vueltas cocinando a fuego lento la jugada maestra. Y poco antes del ecuador de la carrera, en el duodécimo giro (de 27), le devolvió el adelantamiento, Y, él sí, se fugó hacia la meta. Jorge Martín no aguantó el ritmo de Marc ni el de aquellos que venían por detrás, todos ellos integrantes de la armada española de MotoGP. Le fueron pasando Álex Márquez, Pedro Acosta y Fermín Aldeguer. Y tras él, Raúl Fernández. Nunca en la historia de la máxima categoría del motociclismo media docena de españoles habían copado los primeros puestos de la clasificación de un Gran Premio. Traducido en la general del campeonato, Márquez acabó empatado a 274 puntos con Martín, pero el mayor número de grandes premios ganados (4 frente a uno) le convierten en el nuevo líder del Mundial. En Moto2, el español Manuel González (Kalex) supo aprovechar un percance inicial de varios de sus rivales para cruzar la meta en primer lugar. La caída del australiano Senna Agius (Kalex) y los españoles Daniel Holgado (Kalex) y Ángel Piqueras (Kalex), facilitó a 'Manugas' González lograr su quinta victoria de la temporada, seis grandes premios después de la última, conseguida en Hungría, y aumentar así su ventaja en la clasificación del Mundial. González suma ahora 232,5 puntos, 47,5 más que su inmediato perseguidor, el también español Izan Guevara (Boscoscuro), quien este domingo no pudo pasar de la sexta plaza. Otro español, David Almansa (KTM) dominó toda la carrera de Moto3 en el circuito Marco Simoncelli, pero su compatriota y líder del Mundial, Máximo Quiles (KTM), le superó sobre la misma línea de meta por apenas 21 milésimas de segundo. Quiles, que suma su octava victoria de la temporada y la undécima de la categoría, aumenta su ventaja en la clasificación del Mundial, en la que ahora suma 281 puntos, 107 más que su inmediato perseguidor, el propio Almansa.
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Se vistió de verde el semáforo y Marc Márquez, colocado en la segunda plaza de la parrilla, mordió sin piedad. No quiso esperar y adelantó a Marco Bezzecchi, que salía desde la pole y lleva todo el fin de semana exhibiendo las ganas de sumar más puntos que nadie en su casa, el circuito de Misano. El italiano luce en el casco el lema «¡No voy a soltar el hueso!», alusivo a su deseo de seguir luchando por el Mundial. Márquez, perro viejo, ha mirado para otro lado. Sin inmutarse, le ha dejado hacer y decir. Incluso el viernes declaró, con la sonrisa habitual, que se conformaba con firmar sendos segundos puestos en la esprint y en la carrera del domingo. El nueve veces campeón del mundo se subió a su Ducati, silbó y salió tras Bezzecchi. Circuló a su rebufo poco, muy poco. En cuanto llegó a la primera curva le rebasó, puso tierra de por medio y dio una exhibición durante las 13 vueltas de la esprint. El italiano, anonadado, hizo un par de amagos de acercarse a Marc, pero tiró la toalla y se conformó con cruzar segundo la meta. Jorge Martín, líder del Mundial, lo hizo en tercer lugar. El trío que puga por el campeonato protagonizará este domingo un apasionante culebrón deportivo. Martín le saca 14 puntos a Márquez; y este, ocho a Bezzecchi. Es decir, en función de lo que suceda en la prueba dominical, cualquiera de los tres podría abandonar San Marino en primera posición. Una bendita locura motera. Bezzecchi saldrá, como este sábado, desde la pole. Justo detrás, al igual que en la esprint, Márquez. Y un poco más rezagado, desde la quinta posición, partirá Jorge Martín.
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Nueva exhibición en el patio de su casa. Marc Márquez logró la octava victoria en Aragón, su circuito fetiche, y sumó, por tercera vez esta temporada 37 puntos. Un completo que le lleva a meterse de lleno en la lucha por el título. El tercer puesto de Bezzecchi descabalga al italiano del subliderato del Mundial y Jorge Martín, que fue quinto, ya ve por el retrovisor al '93', que se sitúa a 19 puntos de distancia cuando aún faltan nueve Grandes Premios por disputarse. Golpe sobre la mesa del campeón, que demuestra que vuelve a estar en forma. Remarcable el dato que atestigua que hace justo tres meses Marc estaba a 102 puntos del liderato tras pasar por el quirófano y en seis fines de semana ha recuperado 83 puntos. El liderto sigue siendo de Jorge Martín, consciente del sufrimiento que le esperaba en MotorLand, donde nunca ha ganado una Aprilia. Se abanicaba Roser Alentá, madre del '93', en el box de Ducati. Esparcía el asfixiante calor mientras sufría y disfrutaba a partes iguales. Solo relajó el semblante con el paso de su hijo bajo la bandera a cuadros. Al final, victoria solvente. La cuarta de la temporada y la 77 en MotoGP (la numero 103 desde que llegó al campeonato, en su carrera 296). Solo le supera Valentino Rossi, que ha ganado 89 en la categoría reina. En el podio, junto a él, Pedro Acosta (14º cajón sin victoria alguna) y Marco Bezzecchi. El fin de semana había comenzado bien para Marc Márquez, a pesar que Marco Bezzecchi se había hecho con la pole con un tiempo estratosférico. El catalán demostró tener más ritmo que el italiano en la esprint y sumó su vigésimo entorchado en sábado. Las previsiones para la carrera eran inmejorables. Alcañiz es el jardín de su casa. Fulgurante salida de las Aprilia, con Bezzecchi consevando la pole y Jorge Martín (era quinto) colocándose segundo. Márquez había tomado el liderato tras la primera curva, pero sele quedó abajo el dispositivo de salida y lo perdió enseguida. No estaba cómodo Martinator, que volvió a caer a la quinta plaza tras su compañero de box, los hermanos Márquez y Acosta. La ventaja de Bezzecchi duró seis vueltas. Fue adelantado en la misma curva por Marc y Acosta. Poco antes se había caído Bagnaia, Morbidelli y se retiraba Raúl Fernández. El 'jardinero' de Alcañiz ya lideraba en su parcela. Solo le aguantaba el ritmo Pedro Acosta. El sol caía a plomo sobre las gradas de MotorLand, un circuito con nombre de parque de atracciones. La curva 10, la que lleva el nombre de Marc Márquez, vibraba con el pilotaje del '93'. Llegando al meridiano de la prueba no había duelos sobre el tórrido asfalto de aragonés. En cabeza, Marc y Pedro; Márquez y Acosta, una Ducati y una KTM. El próximo año serán compañeros bajo el paraguas de la fábrica de Borgo Panigale, pero este domingo, el murciano aspiraba a ganar su primera carrera en la máxima categoría en el circuito talismán del catalán. A falta de ocho giros, Márquez decidió poner la directa hacia meta. Tras varias vueltras marcando tiempos rápidos dejó atrás a Acosta, a un segundo y medio. Un mundo en la categoría reina. Bezzecchi mantenía la tercera plaza y Jorge Martín no podía superar la quinta. El '93' iba devorando kilómetros, sorteando curvas y haciendo números. Si no pasaba nada raro volvía a estar en la pomada por el título. Y no pasó nada extraño. Éxtasis en la curva 10. Allí se fue el campeón con un ciclomotor a celebrar con su afición el triunfo. Una grada descubierta y teñida de rojo que dio por bueno el calor sufrido por la visita de su ídolo. Marc, de rodillas, agradeció el apoyo incondicional. Todos los comisarios le rodearon para felicitarle. Es su cortijo. «¡Sí se puede!», coreaban los incondicionales, conscientes de que el título es posible. Un mensaje que recoge el campeón. Dentro de dos semanas en San Marino podría producirse la posibilidad matemática que el catalán atacara la primera plaza y saliera líder. «El punto clave era la primera curva pero he cometido un enorme error porque se me ha olvidado quitar el dispositivo trasero y cuando he salido de la curva 1 para entrar en la 2 el dispositivo estaba enganchado, ha vuelto a cargarse, he sido muy lento en la 2-3 y me han adelantado dos pilotos. A partir de ahí he tratado de construir el ritmo, ha habido una buena pelea, he buscado atacar en las últimas diez vueltas y abrir más el hueco», explicó Márquez. Acosta también estaba feliz, pero más contenido: «Iba a intentarlo porque delante de la afición española había que intentarlo, aunque pudiéramos cometer un error. Muy contento porque hacía tiempo que no estábamos en el podio». Hacía 903 días (desde Qatar 2024) que no subía a lo más alto del cajón pero Alonso López lo logró en Aragón en la categoría intermedia. La carrera también sirviño para que Izan Guevara le recorte diez puntos a Manu González en la general. El mallorquín ya está a 32,5 puntos del liderato. «Es increíble, me sentía muy cómodo. Muy buenas expectativas para la próxima temporada», explicaba Alonso López, pues seguirá con Gresini. Izan se ve más cerca. «Son puntos muy importantes para el campeonato. El ritmo de Alonso era de locos. Estoy muy contento», decía el balear, que subirá a MotoGP con Prima Pramac Yamaha en 2027, pero quiere el título. También ascenderá David Alonso, que pasó de sufrir el viernes al podio. «Me di cuenta de que puedo respirar y solucionar los problemas», admitió. Máximo Quiles se llevó la victoria en la categoría pequeña. Un triunfo que tiene más mérito aún por su estado físico, ya que el murciano pasó por quirófano hace tres semanas para subsanar su clavícula derecha y no pudo correr en Silverstone. Quiles afianza su liderato tras una carrera en la que no dio opciones a Almansa, a pesar de dejarle llevar el peso de la prueba. El joven piloto aventaja en 97 puntos a Álvaro Carpe, segundo clasificado. Marco Morelli, tercero, y David Almansa, segundo, completaron el podio de Moto3 en Alcañiz. Solo quedan nueve carreras.
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Nueva victoria de Marc Márquez en uno de sus circuitos favoritos. MotorLand disfrutó del incontestable triunfo del catalán en Aragón, donde ha ganado siete Grandes Premios y tres carreras al esprint. Respuesta inmediata del '93' a la pole de Bezzecchi, que amenazaba con asaltar su cortijo rebajando el récord del trazado aragonés. El italiano acabó tercero, cedió varios puntos pero pudo mantener la segunda plaza del Mundial. Jorge Martín, que acabó quinto, sigue líder en la general con 245 puntos, a 29 de su compañero de Aprilia y a 33 del caníbal de Ducati. «Ha sido un día fantástico, no esperaba conseguir un resultado tan bueno en la clasificación ni en la esprint. Mi ritmo no era el mejor. Estoy muy contento», explicó Bezzecchi, que cerró el podio. Marc Márquez estaba aún más feliz tras lograr su victoria 20 en una carrera de sábado: «Una buena salida ayuda muchísimo, espero que este domingo podamos ser igual de constantes». La clasificación comenzó con tres campeones del mundo (Bagnaia, Quartararo y Mir, cabezas de cartel en Ducati, Yamaha y Honda) disputando la Q1. El italiano marcó el mejor tiempo y logró el pleno de los de Borgo Panigale, con sus seis Desmosedici en la Q2. Le acompañó Moreira, que se cayó en la última vuelta. Honda y Yamaha se quedaban fuera de las 14 primeras plazas. Solo el reaparecido Johann Zarco y el clasificado Moreira salvaban el honor de los nipones con LCR-Honda. Aunque el mejor tiempo del fin de semana lo había marcado Bezzecchi, el favorito era Marc Márquez, en uno de sus circuitos favoritos. Y solo necesitó una vuelta para bajar tres décimas el récord del italiano. Le duró poco el registro: Bezzecchi fue el primer piloto en bajar del 1:45. La pelea entre la RS-GP26 del transalpino y la Desmosedici del catalán estaba servida y ambos compartirán primera línea junto a Álex Márquez, tercero. El líder del Mundial, Jorge Martín, acabó quinto y saldrá en segunda línea, flanqueado por Raúl Fernández (4º) y Pedro Acosta (6º). Johann Zarco, que deberá cumplir una doble long-lap por el accidente sufrido y causado en Montmeló, cuando se lesionó gravemente, sale noveno. Aldeguer, undécimo. «Estoy muy contento. El hombro, con los analgésicos, va bien; lo que más me molesta es la pierna. En la esprint ya veremos... Además, Marc a nivel de ritmo de carrera es superfuerte. Él y Álex van que vuelan. No será sencillo», explicó el poleman Bezzecchi. «Lo he intentado pero cuando hay un piloto más rápido hay que aceptarlo. Está siendo un gran fin de semana pero Marco está mostrando un gran nivel. Bezzecchi es la referencia», apuntó Marc Márquez, que dejó claro que «toca arriesgar pero no es momento de todo o nada, no hay que tirarlo todo por la borda, le intentaré poner las cosas difíciles pero sin volverse loco». La esprint comenzó con una salida fulgurante de Marc Márquez, que se merendó a Bezzecchi en la primera curva y lideró la carrera, seguido por su hermano Álex. Acosta exprimía su KTM y Jorge Martín mantenía su quinto puesto, consciente de que habrá mejores circuitos en los que confirmar su liderato. Di Giannantonio, quinto en el Mundial a un punto de Marc, se iba al suelo. Alcañiz es uno de los escenarios más favorables al pilotaje de Marc y lo demostró durante las once vueltas de la esprint, dominando sin oposición y marcando diferencias vuelta tras vuelta. No necesitó arriesgar el actual campeón, al que únicamente su hermano Álex le hizo algo de sombra. Acosta rodaba rápido y acosaba a Martín. Aldeguer se metía en una pugna con Raúl Fernández por la séptima plaza y el de Gresini le superaba a falta de giro y medio y poco después a Moreira.
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Un explosivo Raúl Fernández se convierte en el duodécimo campeón en el Gran Premio de Gran Bretaña en las últimos doce temporadas en las que el Mundial de MotoGP ha visitado el circuito de Silverstone. Así de indómito se presentaba este trazado largo que el sábado domó Jorge Martín y en domingo, el otro piloto madrileño, que celebró a lo grande con ese homenaje personal a la selección masculina de fútbol: Luis de la Fuente y los 26 convocados volaron en su casco. Por detrás, para completar otro triplete de Aprilia, Jorge Martín y Marco Bezzecchi. Así de superior está el equipo. Se le hizo larga la carrera a más de uno; veinte vueltas de cinco kilómetros en los que había que gestionar velocidad, frenadas, rivales, neumáticos. Por eso hubo cautela en las primeras maniobras, cada uno intentando marcar su estrategia desde el inicio. Aunque la de Raúl Fernández era clara: salir a por todas. Así consiguió ir ganando hasta un segundo por vuelta y meter una ventaja de más de tres segundos con respecto a los perseguidores, primero Marc Bezzecchi y después un Jorge Martín que peleó hasta el final contra el italiano para afianzarse en la clasificación del Mundial. Mientras las Aprilia dominaban Silverstone, para muchos otros fue una carrera de supervivencia. Como para Marc Márquez . Ya el sábado comprobó que iba a ser un fin de semana complicado, porque no entendieron que el neumático trasero se desgastara tanto en apenas 10 vueltas que tuvo que aceptar la realidad: o dejaba pasar o se iba al suelo. Todos sufrieron el bajón de rendimiento, pero el español de forma contundente. Con eso en la cabeza salió Márquez, cauto, la antítesis de lo que fue en su momento el piloto ilerdense. Así, llegó a ser tercero, pero se le fueron acumulando las inseguridades, los desequilibrios, y los rivales: Alex Márquez, Pedro Acosta, Fabio di Giannantonio. Por delante, Raúl Fernández mantenía el liderazgo con autoridad. Pero a Martín le interesaba la pelea con Bezzecchi. Se sentía ya un poco más líder después de ganar la carrera al esprint con muchísima seguridad. Aunque ni se lo creía: «Pensé que me iban a pillar todos porque tenía todas las alarmas puestas sobre la rueda». Y con la confianza de su primera victoria en Silverstone, se atrevió a lanzarse hacia la cabeza, para mantener a raya a los rivales, para aumentar su autoestima en lo más alto de la clasificación del Mundial. Por detrás, bonita pelea entre Pedro Acosta y los hermanos Márquez. Tuvo más el pequeño, un Álex que fue muy competitivo, a pesar de un error a falta de seis vueltas. Recuperó la compostura y el terreno en el siguiente giro y se volcó sobre el murciano hasta superarlo para atrapar la cuarta plaza. Se acercó todo lo que pudo a Bezzecchi, que fue perdiendo fuerzas, agotado cuando llegó al parque cerrado, todavía convaleciente de los problemas físicos, pero no le llegó para subir al podio. Quien fue perdiendo muchas más fuerzas fue a Marc, que dejó de pelear con Acosta y su hermano pequeño, y vio cómo también lo superaba Di Giannantonio. Se quedó con la séptima plaza, merced de una carrera en la que hubo seis caídas y él aguantó de pie. Es a lo que aspiraba en este circuito indómito y con esta moto que no consigue controlar. Aunque ya se verá cómo reacciona dentro de 15 días en el Gran Premio de Aragón. «Estoy muy contento por el equipo y por mí porque nos da mucha confianza para el resto de la temporada. Parece que hemos encontrado la guía. Cometí un pequeño error en la salida, pero he sido capaz de adelantar, y he perdido la victoria en ese punto, pero he imprimido mi ritmo al final, con la esperanza de que Raúl bajara el ritmo, pero no lo ha hecho. Así que enhorabuena a Aprilia y vamos a seguir así. Cada vuelta que doy en esta moto es un poco más cerca de donde quiero estar. Pero es verdad que ser líder ahora no sirve de mucho, importará a final de año», comentó Martín. Segunda victoria tras Philip Island 2025 para Fernández. «estoy muy feliz, por el equipo y por mí, no sé cómo definir mis emociones. Ayer fue frustrante por el error, pero somos humanos, y hemos aprendido. He disfrutado como un niño y hemos ganado», dijo Fernández, segunda victoria de su carrera tras la lograda en Philipp Island en 2025 y tercer podio consecutivo en este 2026. Marc Márquez asumía su papel en este circuito de Silverstone, a la espera de mejores trazados. «Hoy la moto ha trabajado bien y la rueda, pero no he sabido sacar más. El puesto optimista era quinto, hemos acabado séptimos, bien. Ha sido un fin de semana en el que hemos dado pasitos. Los resultados no han sido buenos. ¿Conclusión? La misma que vengo repitiendo: tenemos que ser más constantes en los circuitos que nos cuesta, penalizamos demasiado», resumió Márquez, con el lenguaje corporal de quien sabe que le queda mucho para estar al nivel que quiere. Así queda la clasificación del Gran Premio de Gran Bretaña: 1. Raúl Fernández 2. Jorge Martín, +2.538 3. Marco Bezzecchi, +3.393 4. Álex Márquez, +4.702 5. Pedro Acosta, +6.256 6. Fabio di Giannantonio, +6.382 7. Marc Márquez, +9.550 8. Brad Binder, +22.313 9. Luca Marini, +23.945 10. Diogo Moreira, +25.500 Así queda la clasificación del Mundial: 1. Jorge Martín, 240 puntos 2. Marco Bezzecchi, 209 puntos 3. Ai Ogura, 203 puntos 4. Marc Márquez, 200 puntos
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En apenas 24 puntos, cinco pilotos, y después de once carreras, en el que ya es el Mundial más apretado de la historia. Lo lidera un Jorge Martín que celebró con euforia el récord del circuito y la primera posición de la pole. Y también los 12 puntos de la carrera al esprint. Importantísimo para él porque nunca había triunfado en el Gran Premio de Gran Bretaña. Hasta ahora, después de hacer valer su primera posición en la parrilla y pasar primero bajo la bandera a cuadros en la carrera esprint. No ha tenido demasiadas buenas sensaciones con la moto durante la temporada, pero ahí está. «Ganar está difícil, pero el podio es realista», comentaba el madrileño en la previa, consciente de las dificultades con las que lucha cuando los focos se apagan. Porque cuando se encienden, él también lo hace: tres triunfos en sábado con esta y una en domingo (GP de Francia) y, sobre todo, muy firme en regularidad. También en Silverstone se mostró así, tranquilo por fuera y sólido por entro para aguantar a los perseguidores, con Ai Ogura y Fabio Di Giannantonio, que también lo acechan en el Mundial. No fue capaz de separarse demasiado en la primera parte de la carrera, y el trío también comenzó a mantener la distancia con los demás, un pelotón muy parejo que lideraba un Marc Márquez que llegaba a este circuito pidiendo calma, que sabía que le iba a costar. Tanto, que Bezzecchi le exprimió las dudas para superarlo a mitad de carrera, y en el Mundial. Igual de agresivo que se lanzó a por el español, lo hizo hacia los puestos de podio. En apenas una vuelta, alcanzó a Di Giannantonio y trató de hacer lo propio con Ogura. Pero se le hicieron cortos los cinco kilómetros y medio del circuito inglés. No obstante, un bronce para completar un podio Aprilia con autoridad. Porque Martín, que no confiaba en la victoria, no tuvo que sufrir nada en los últimos giros. Y Ogura también aseguró la plata para mantenerse ahí en un campeonato en el que el madrileño toma ventaja sobre todos los demás. El adelantamiento a Márquez evidenció los problemas del ilerdense, que no solo no pudo asegurar la quinta plaza, sino que se vio superado por Álex Márquez, Pedro Acosta, Joan Mir y Fabio Morbidelli. En una curva, la prueba de su sufrimiento: sin goma en el neumático trasero le provocó una inestabilidad absoluta de la moto que convirtió el resto de su carrera en una lucha contra las caídas. Por 27 milésimas consiguió atrapar un punto en esta carrera al esprint. «Hemos hecho mucho trabajo durante el verano y por fin llega la recompensa, ha merecido la pena. Un grandísimo trabajo de Aprilia porque a Marco, después de las lesiones que ha sufrido, es increíble que esté en el podio. Ha sido una carrera muy difícil, porque me estaba quedando sin neumático. No entiendo cómo no me han pillado porque me encontraba fatal con el neumático, con todas las alarmas de temperatura del neumático, pero como íbamos todos igual», comentó el campeón del sábado, que ya se siente líder: «Un poquito más al menos. Físicamente me encuentro bien, sano, fuerte. Más allá de las piezas, me he concentrado en cambiar ese chip mental a nivel de confianza», continuó. Así queda el Mundial tras el triunfo de Martín en la esprint de Silverstone: 1. Jorge Martín: 220 puntos. 2. Ai Ogura: 203 puntos. 3. Marco Bezzecchi: 193 puntos. 4. Marc Márquez: 191 puntos. 5. Fabio di Giannantonio: 189 puntos. 6. Raúl Fernández: 159 puntos.
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A Toni Bou el mundo del trial se le queda pequeño. Con sus 39 títulos de campeón del mundo, el catalán quiso demostrar sus poderes sobre la moto y encontró en el Parque Warner el escenario a la medida de su capacidad. Por un día, el piloto se convirtió en un superhéroe para salvar la ciudad sobre las dos ruedas. Recorrió algunas de las zonas más emblemáticas del parque de atracciones para intentar dar caza a dos de los peores malos de la película: el Joker y Harley Quinn. En esta película, es Bou el que se convierte en héroe para recuperar la energía después de que los dos villanos apagaran el parque. Para ello, sus superpoderes: un manejo preciso y milimétrico de su moto para superar los obstáculos a través del parque para llegar a esta nueva meta: atrapar a los malos de la película. La acción se enmarca en la alianza entre Repsol y Parque Warner Madrid, por la que la compañía multienergética cubre todo el suministro energético del parque con electricidad y gas natural con garantías de origen, así como con combustibles 100% renovables. Este acuerdo permite que las principales experiencias de entretenimiento del parque funcionen con soluciones energéticas basadas en la innovación y que refuerza el compromiso de ambas compañías en la descarbonización de su actividad. Entre estas experiencias se encuentra el nuevo espectáculo 'DC Super-Villains Stunt Show', estrenado el pasado 1 de julio en Parque Warner Madrid y que cuenta con funciones diarias para los visitantes. Toni Bou fue el padrino de lujo de la presentación ante medios de comunicación e invitados.
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El motociclismo está de luto. Los pilotos Philipp Steinmayr y Adrian Rus, de 33 y 44 años respectivamente, fallecieron este sábado tras sufrir un grave accidente durante una prueba del Campeonato Internacional de Motociclismo Alpe Adria celebrada en el circuito de Brno, en la República Checa. El percance sobrevino en el momento de la salida. Al apagarse las luces del semáforo, el austriaco Steinmayr, segundo en la parrilla, se quedó parado en la pista debido a un problema mecánico que provocó que su motor se calara. Philipp levantó la mano de inmediato para advertir al resto de participantes, que fueron pasándole peligrosamente. Sin embargo, el rumano Rus, situado muy atrás, no pudo sortearlo y le embistió a toda velocidad. Steinmayr murió en el acto debido al espeluznante impacto, mientras que Rus falleció poco después en el hospital al que había sido trasladado en estado crítico. La organización suspendió el resto del programa previsto para el fin de semana. Así lo comunicó la organización oficial: «FIM Europa lamenta confirmar que dos pilotos han perdido la vida tras un accidente ocurrido durante la jornada del sábado del Campeonato Internacional de Motociclismo Alpe Adria en el Automotodrom de Brno. A pesar de la intervención inmediata de los servicios médicos, Philipp Steinmayr (Austria, 13 de agosto de 1993) falleció a causa de las lesiones sufridas en el accidente. Adrian Rus (Rumanía, 11 de agosto de 1982) fue trasladado al hospital en estado crítico, donde posteriormente sucumbió a sus lesiones. Tras el accidente, los organizadores decidieron cancelar todo el programa restante del fin de semana. En consecuencia, no se celebrarán las carreras programadas de la Copa de Europa de Supersport 300, la Copa de Europa de Supersport 600, la Copa de Europa de Superstock 1000 y el Campeonato de Europa Femenino. FIM Europa, la Unión Motociclista Alpe Adria, AAcademy (promotora) y el Automotodrom Brno expresan su más sentido pésame a las familias, amigos, equipos y seres queridos de Philipp Steinmayr y Adrian Rus.» La tragedia vuelve a recordar el elevado riesgo que asumen los pilotos cada vez que salen a la pista. El motociclismo despide ahora a Philipp Steinmayr y Adrian Rus. Su fallecimiento deja un profundo vacío en el Campeonato Internacional Alpe Adria y en el deporte de las dos ruedas.
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Zarpazo al Mundial de Marc Márquez en un fin de semana perfecto, con pole, esprint y carrera larga. 37 puntos para colocarse ya a tiro de piedra del liderato y soñar con un nuevo campeonato. Sanchsenring es el jardín de su casa : lo demuestran sus diez victorias en el circuito alemán. Antes solo Giacomo Agostini había sumado diez triunfos en un mismo circuito (Imata, en Finlandia) en la categoría reina. Espectacular remontada del '93', que salió de Mugello a finales de mayo con 102 puntos de desventaja respecto al líder, que entonces era Bezzecchi. Ahora se marcha de Sachsenring a 18 puntos del primero, que es Jorge Martín. 84 puntos en cuatro grandes premios. Su Desmosedici ya es la favorita para repetir título a finales de año. Ogura y Raúl Fernández le acompañaron en el podio. Un guiño: una Ducati sobre dos Aprilia, que estaban dominando en campeonato. Acosta fue cuarto y Martín, quinto. «Estoy muy contento porque el fin de semana ha sido muy bueno. Si quería tener oportunidades en el campeonato tenía que atacar y hemos atacado. Tenemos que hacer las cosas bien cuando nos sentimos fuertes. Muy contento de conseguir estas diez victoria en Sachsenring en la categoría reina. Un número muy especial», comentó Marc Márquez. Marc Márquez ya era el favorito desde antes de llegar a Sajonia pero a la hora de la carrera lo era aún mucho más. A sus éxitos anteriores en Sachsenring se sumaba la actuación de este fin de semana, en el que consiguió la pole y se llevó la esprint. Con el líder, Jorge Martín, en la octava plaza de parrilla y Bezzecchi fuera de juego tras su caída el sábado que le ha obligado a pasar por el quirófano, se preveía un buen bocado en la clasificación general del Mundial. El '93' mantuvo la primera posición en cuanto se apagó el semáforo. La nueva normativa de aumentar un metro la distancia entre cada posición de la parrilla se notó. Mucha más seguridad pero también menos igualdad en la salida. Martín se peleaba con Acosta y Di Giannantonio se iba al suelo. Otro oponente de Marc (el italiano del VR46 marchaba tercero en la general) que no sumaba puntos. Álex Márquez se fue al suelo en la curva 13. Aún no se había llegado al meridiano dela carrera. El de Gresini estaba realizando un gran fin de semana tras su brutal caída en Montmeló. Había sido segundo en parrilla, en la esprint y era su posición en Sachsenring antes de su infortunio. Con Álex fuera de carrera, Marc tomó la distancia suficiente como para gestionar gomas y no asumir riesgos. Por detrás, Raúl Fernández y Ai Ogura se sumían en una lucha fratricida del Trackhouse (satélites de Aprilia) por la segunda plaza. Acosta y Jorge Martín, un poco más lejos, pugnaban por entrar en el podio. Pero Bagnaia se enfundaba el traje de gregario en Ducati para tratar de adelantar a Jorge y restarle algún punto en favor de Marc. Quedaban cinco vueltas. Con Marc disparado hacia la victoria, el interés se centro en pugnas paralelas. Al final Ogura adelantó a Raúl Fernández y Bagnaia no pudo con Martín, que fue quinto. El parón veraniego llega con la sensación que el Mundial está más abierto que nunca y que Marc Márquez vuelve a ser el máximo favorito. Iván Ortolá se llevó la carrera de la categoría intermedia. El piloto valenciano se impuso en un duelo con Holgado. Guevara completó el podio y le recortó puntos a Manu González, que fue sexto, en la general. Ahora el madrileño está a 51,5 puntos. Ortolá ya había logrado la pole de forma incontestable el sábado, batiendo en hasta dos ocasiones el registro de Sachsenring. Susto para Arón Canet, que se cayó en la vuelta de formación, aunque pudo arreglar su Boscoscuro y tomar parte de la salida. «Lo he gestionado bien. Holgado me ha apretado, pero sabía mis puntos fuertes», explicó Ortolá, mientras que Holgado se daba por satisfecho: «Lo intenté, pero no estoy contento al cien por cien; ya tendremos otra oportunidad», dijo. Guevara, tercerro, se refería a su escalada en la genral. «Una carrera muy difícil por la gestión del neumático, pero lo hice bien», indicó. Brian Uriarte logró su segunda victoria imponiéndose a Máximo Quiles que sale de Alemania afianzado en el liderato, con 104 puntos de ventaja sobre el cántabro. Quiles acumula 10 podios en 11 citas. Por detrás, Bertelle cerró el podio por siete milésimas sobre Morelli. Quiles se mostró muy autocrítico: «No he tenido el instinto asesino, no tenía el modo 'killer', estaba pensando un poco en la playa. Estoy un poco enfadado conmigo mismo. Me pasó, pero pensaba atacar en las últimas curvas, pero él era más rápido en las curvas rápidas», admitió. El enfado del piloto del Aspar Team contrastaba con la alegría de Uriarte: «Ha sido increíble, me lo he pasado muy bien. Máximo no tomó riesgos y me ha permitido ganar», proclamó. Brian, en lo más alto del podio, no pudo abrir el 'prosecco' por ser aún menor de edad.