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Terrazas del Rodeo

ABC - Motos

Motociclismo
  • Las carreras de MotoGP, Moto2 y Moto3 de este domingo en el Gran Premio de Australia, decimoctava cita del calendario del Mundial de motociclismo, han sido canceladas por la escasa visibilidad provocada por la lluvia, que impide operar al helicóptero médico, una circunstancia que obliga a los pilotos a despedirse sin competir de Phillip Island, que será sustituido en el campeonato por el circuito de Adelaida. «Debido a la escasa visibilidad, que impide operar al helicóptero médico en el Gran Premio Red Bull de Australia, la carrera de MotoGP ha sido cancelada, al igual que las de Moto2 y Moto3», informaron los organizadores este domingo. Así, los pilotos de MotoGP se despidieron de Phillip Island con una vuelta de honor al circuito por detrás del coche de seguridad, agradeciendo a los aficionados y comisarios su presencia en la cita y su apoyo. La decisión de Dirección de Carrera congela la clasificación general tal y como quedó tras la jornada del sábado, una situación que impacta de lleno en las aspiraciones de los principales contendientes al título y redefine las dinámicas de las cuatro citas restantes del calendario, suponiendo que finalmente se corra en Qatar el 8 de noviembre. El Mundial pone rumbo a Malasia con Marc Márquez líder con diez puntos de ventaja sobre Jorge Martín y 50 por encima de Marc Bezzecchi. Para comprender el escenario actual, es indispensable analizar lo sucedido en la carrera al esprint del sábado. La prueba estuvo marcada por un vibrante mano a mano entre Marc Márquez y Jorge Martín. Tras una intensa batalla por el liderato, Martín sufrió una aparatosa caída en la octava vuelta que lo obligó a abandonar, dejando vía libre para que Márquez se adjudicara la victoria y sumara doce puntos de oro. Sin embargo, la posterior cancelación dominical alteró de forma directa la trascendencia de este incidente. El impacto de la cancelación es elevado para el '93' de Ducati si se tiene en cuenta que Jorge Martín no iba a poder correr el domingo. Tras su fuerte caída en la esprint, el piloto madrileño de Aprilia, que sufrió la fractura del radio distal del brazo derecho y posible rotura del cúbito, fue declarado 'no apto' por los servicios médicos de la competición, lo que significaba que no sumaría un solo punto en la carrera larga. En condiciones normales, esta ausencia representaba una oportunidad para que Márquez asestara un golpe casi definitivo al campeonato, con 25 puntos netos si ganaba. Es un circuito que se le daba bien y partía desde la pole. Al cancelarse la actividad del domingo, el Mundial mantiene a Marc Márquez como líder con 365 puntos, seguido por Jorge Martín a solo diez de distancia (355 puntos). Paradójicamente, la suspensión se convierte en un salvavidas inesperado para Martín, quien evita una sangría de puntos que habría comprometido severamente sus opciones de coronarse campeón mundial. De haber corrido sus rivales, la brecha matemática se habría ensanchado ampliamente. Por el contrario, para Márquez el balance es agridulce: si bien afianza su liderato gracias a su victoria sabatina, pierde un comodín inmejorable para distanciarse en una pista que domina a la perfección. Con apenas 148 puntos restantes en juego en las paradas de Malasia, Qatar, Portugal y Valencia, el margen de error se ha reducido al mínimo. La cancelación en Australia ha dejado la lucha por la 'Torre de los Campeones' en un pañuelo.
  • Cuando la recta final del Mundial de motociclismo prometía emociones fuertes en la categoría de MotoGP, con Jorge Martín y Marc Márquez separados únicamente por dos puntos en la clasificación (355 y 353) con solo cinco Grandes Premios por delante, una fuerte caída del madrileño en Australia podría haber dado al traste con un pulso de época. Tras someterse al escrutinio de los doctores, el de Aprilia Racing no podrá finalmente competir este domingo , pues la caída, en la vuelta ocho de la carrera al esprint del sábado, le ha provocado una fractura en el radio derecho y una posible rotura del cúbito en su extremo distal que evitan que esté apto para salir al asfalto. «Jorge Martín ha sido declarado no apto para correr después de fracturarse la muñeca derecha. Le deseamos una pronta recuperación", publicó en la red social X la organización de MotoGP. Martín mantenía un apretado duelo con la Ducati de Márquez por ocupar el primer puesto durante las siete primeras vueltas de la carrera corta en Phillip Island, hasta que en el octavo giro perdió el control de su moto y acabó en la grava. El golpe fue tan fuerte que los comisarios tuvieron que trasladarlo en camilla a la ambulancia y evacuado posteriormente al centro médico del circuito, donde se sometió a las pertinentes pruebas que confirmaron el duro pronóstico. Una rotura en uno de los dos huesos del antebrazo, cerca de la muñeca, y la sospecha de una segunda fractura en el otro hueso del antebrazo. Su caída, unida a la victoria de Márquez en la carrera corta han provocado un vuelco en la clasificación general de pilotos del Mundial, que ahora lidera el piloto de Cervera con diez puntos de ventaja sobre el de San Sebastián de los Reyes. Un duro revés para Martín, que ve complicarse sus opciones de un segundo título mundial en la categoría reina frente a Márquez que ya acumula siete. Una vez confirmado el pronóstico que le deja sin poder competir en el Gran Premio de Australia, el propio Martín quiso tranquilizar a su familia y a sus seguidores con un mensaje ante los medios. « Estoy bien. Ha sido una caída fea, sentí mucho dolor . Ahora voy a ir a Melbourne a hacerme más pruebas y después veremos cómo es la lesión y cómo afrontar los siguientes días». «Estoy vivo, eso es lo más importante. Parece que solo se trata de un hueso pequeño. Ha sido menos de lo que esperaba, tenía miedo de que hubiese algo en la muñeca . Hay que hacer más exámenes y ya veremos cómo avanza la lesión», agregó. Por el alcance real de sus heridas y su correspondiente periodo de recuperación pasarán buena parte de las opciones del madrileño de pelear el título mundial hasta el final. Después de la cita de este fin de semana en Australia quedarán cuatro Grandes Premios por disputarse: Malasia, Qatar, Portugal y la Comunidad Valenciana. Márquez, feliz por el triunfo al esprint y por el mordisco a la clasificación, tuvo unas palabras para su rival tras bajarse de la moto. «Espero que Jorge esté bien, porque me ha informado el equipo ahora que estaba en el Medical Center. Cuando te caes en la curva ocho vas a mucha velocidad, así que esperemos que esté bien por él y por el show del campeonato que, como se ha mostrado hoy, la pelea está allí. Ha sido una batalla de campeonato».
  • El Gran Premio de Australia de 2026 pasará a los libros de historia como el último que se corrió en el icónico circuito de Phillip Island —isla mundialmente famosa por el desfile de cientos de pingüinos enanos al atardecer—, que acoge su última cita del Mundial de Motociclismo antes de ser sustituido formalmente por el trazado urbano de Adelaida a partir de 2027. La decisión, impulsada bajo la nueva batuta comercial de Liberty Media tras la adquisición del campeonato, marca un giro radical hacia los circuitos de centro de ciudad, emulando la fórmula del éxito de la Fórmula 1. Con ello, el motociclismo pierde un santuario de la velocidad pura junto al Océano Antártico. La relación de Phillip Island con el motor se remonta a los lejanos años veinte, cuando las dunas y caminos sin asfaltar servían de escenario improvisado. Aunque las dos ruedas hicieron acto de presencia en 1931, el trazado permanente no se erigió hasta 1956. Tras décadas de inactividad y abandono, la pista renació en los noventa y se consolidó de manera fija en el calendario del Mundial de Velocidad en 1997. Sus 4,45 kilómetros, compuestos por un rapidísimo y fluido diseño de 12 curvas (7 a izquierdas y 5 a derechas), han dibujado algunas de las postales más espectaculares del deporte del motor. En la memoria colectiva quedará grabada la mítica remontada de Valentino Rossi en 2003, cuando ganó con autoridad a pesar de arrastrar una sanción de diez segundos por adelantar con bandera amarilla. O el épico duelo del propio «Il Dottore» contra Sete Gibernau en 2004, decantado por apenas 97 milésimas en la línea de meta. No menos recordada es la bandera negra a Marc Márquez en 2013 tras un error estratégico en una carrera flag to flag, o el indiscutible idilio del héroe local Casey Stoner, quien encadenó seis victorias consecutivas en la categoría reina sobre este trazado. A pesar del innegable misticismo de Phillip Island, los organizadores del certamen han justificado el traslado apoyándose en deficiencias logísticas e infraestructuras obsoletas. Desde la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) han señalado que las instalaciones del paddock y los edificios de boxes se habían quedado pequeños y anticuados frente a los estándares de la era moderna. A esto se suma el eterno rompecabezas de los accesos: la isla depende de un único puente conectado al continente, lo que genera un colapso logístico masivo cada fin de semana de carreras. Además, las impredecibles condiciones climáticas del estrecho de Bass han forzado la cancelación o alteración de sesiones en los últimos años debido a rachas de viento extremas y frías temperaturas en el asfalto. En su lugar, el nuevo trazado urbano de Adelaida —de 4,19 kilómetros y 18 curvas inspirado en el circuito que albergó la F1 entre 1985 y 1995— promete una mayor inyección económica institucional, superior a los 200 millones de dólares anuales, además de transformar el Gran Premio en un festival de entretenimiento integrado plenamente en el centro de la ciudad. La desaparición de Phillip Island ha levantado una polvareda de opiniones encontradas tanto dentro como fuera de la pista. Pilotos de la talla de Fabio Di Giannantonio tildaron la resolución de «puñalada al corazón», equiparando la mística del trazado costero con lo que significa Mónaco para el automovilismo. Pedro Acosta y el ídolo australiano Jack Miller lamentaron profundamente perder la oportunidad de correr en un circuito tan genuino. Incluso leyendas como Casey Stoner cargaron duramente contra el gobierno del estado de Victoria, acusándolo de haber «dejado caer la pelota» y no haber invertido a tiempo en proteger el patrimonio del motor regional. «Una decepción enorme. Sinceramente, nunca pensé que Philip Island fuera a ser eliminada del calendario. Entiendo que hay que cambiar algunas cosas en Phillip Island. Hay que renovar un poco los boxes y esa zona. Y tenemos que hacer que el evento sea un poco diferente, supongo, para darle un poco más de vida. Pero año tras año, ofrece algunas de las mejores carreras que se pueden ver y quitar algo así del calendario me resulta muy, muy sorprendente. Sustituirlo por un circuito urbano no es algo con lo que esté realmente de acuerdo. Hablamos sobre la seguridad en este deporte y sobre cosas que se pasan por alto convenientemente en aras del espectáculo. Las vidas de estos chicos están en juego», lamentó el australiano, bicampeón del mundo en la categoría reina. A nivel social, los aficionados recogieron decenas de miles de firmas en contra del circuito de Adelaida por motivos medioambientales y dudas severas en torno a la seguridad urbana de motos que superan los 340 km/h. Por contra, los defensores de la nueva estrategia comercial subrayan que el cambio abrirá el mundial a audiencias masivas que habitualmente no viajan a circuitos remotos. Pero la decisión ya está tomada, cuando la bandera a cuadros caiga este domingo, el rugido de los motores se apagará para siempre frente al mar australiano.
  • Jorge Martín recuperó el liderato del Mundial gracias a su tercer lugar en el podio, combinado con el sexto puesto de Marc Márquez, más conservador que nunca en uno de los circuitos que peor se le dan y que con más caídas le han castigado. Minimiza daños el catalán, que llega a Australia dos puntos por debajo del madrileño. La carrera la ganó Marco Bezzecchi, por delante de Raúl Fernández (corrió con dos dedos rotos) en una demostración de poderío de Aprilia, que se resarcía del fiasco del sábado. El Gran Premio arrancaba con diferentes objetivos repartidos por la parrilla. Marc Márquez esperaba salir «vivo y con opciones» en el Mundial, Jorge Martín con la intención de recuperar el liderato y Raúl Fernández y Marco Bezzecchi soñando con ganar la carrera. El madrileño del Trackhouse, con dos fracturas, una de ellas en el dedo índice de la mano derecha, decidió tomar parte de la salida por «respeto hacia todos esos aficionados que madrugan para vernos». Fernández se probó en el warm up y recibió el apto médico, aunque reconoció que deberá cambiar su forma de frenar porque lo hace con el dedo lesionado. «Tendré que hacerlo con el corazón, así que será una carrera de corazón», ironizaba. Al apagarse los semáforos, todas las miradas puestas en la curva uno, donde debían llegar emparejados Raúl y Bezzecchi, como el sábado. Entonces se produjo una caída que incendió los boxes de Aprilia. Esta vez no hubo polémicas. Fernández mantuvo la primera posición, Marco la segunda y Marc Márquez se colaba tercero. Jorge Martín completaba la primera vuelta siendo sexto. Fermín Aldeguer, que ganó el año pasado, se caía en el tercer giro. Casi coincidía con la estratosférica remontada de Martín, que adelantaba a Marc Márquez. Pelea por la posición, por la carrera y por el liderato del Mundial. Tres Aprilia en cabeza. Quedaba claro que el '93' no iba a arriesgar en su objetivo de minimizar daños. En Mandalika colecciona caídas, una de las más graves la del año pasado, que le obligó a pasar por el quirófano y dar por cerrada la temporada. Por eso tampoco arriesgó cuando Pedro Acosta le rebasaba y le descabalgaba momenténamente del liderato del Mundial. A falta de once vueltas comenzó el acoso de Bezzecchi sobre el maltrecho Raúl Fernández, que resistía las acometidas del italiano. Por detrás, Martín cómodo en su tercera posición, manteniendo su ritmo. Y más alejados, Acosta y Marc Márquez, perseguidos por un veloz Di Giannantonio. En el giro 19 se produjo el hachazo de Bezzecchi, en la curva uno, la misma en la que el sábado se fueron al suelo. Acosta, con problemas de presión, dejó pasar a Márquez para ponerse a su rebufo y calentar su rueda delantera. Solventado el problema, comenzó una batalla entre ambos en la que Marc, de nuevo, no tuvo intención de pelear la cuarta plaza. Por detrás, amenazaba Ai Ogura, que también le adelantó. El japonés se lanzó a por Acosta, buscando el póquer de las Aprilia. Lo logró a falta de dos giros.
  • Máximo Quiles se ha proclamado campeón del mundo de Moto3 en el circuito de Mandalika. Y lo ha hecho a lo grande, ganando la carrera a pesar de salir sexto en parrilla. Ha culminado así una gran temporada en la que ha pulverizado todas las expectativas dentro del Mundial de Motociclismo. El joven piloto (Murcia, 2008) ha completado una campaña arrolladora a lomos de su KTM del CFMoto Aspar Team. El joven murciano le ha dado a España el título número 60 en el Mundial de velocidad en todas sus categorías desde que se empezó a correr en 1949. Solo 32 pilotos españoles han logrado conquistar el mundo en alguna de las cilindradas actuales (Moto3, Moto2 y MotoGP) o en las ya desaparecidas (50cc, 80cc, 125cc, 250cc y 500cc). A lo largo de este año, Quiles ha firmado una hegemonía aplastante sumando 10 victorias y 15 podios, acumulando 326 puntos antes de la cita asiática (sale con 351) y sellando en el circuito indonesio de Portamina una ventaja insalvable sobre sus rivales directos (David Almansa, Álvaro Carpe y Brian Uriarte eran los únicos que llegaban a Mandalika con opciones matemáticas). Esta coronación en Indonesia rubrica un ascenso meteórico que comenzó desde su más tierna infancia. La pasión por la gasolina le viene heredada de su padre, David Martínez, un motorista murciano que compitió en campeonatos nacionales durante los años noventa. Bajo su guía, la evolución de Máximo fue completamente natural: a los cuatro años ya rodaba en circuitos de asfalto y a los seis debutó en el Campeonato de Minivelocidad de Murcia. Su innegable talento innato llevó a su progenitor a inscribirlo en la prestigiosa escuela de Chicho Lorenzo. A partir de los nueve años, su habitación empezó a llenarse de trofeos tanto nacionales como internacionales. Su progresión llamó la atención de grandes figuras, incluyendo a Marc Márquez. El laureado campeón de MotoGP quedó prendado de su estilo natural tras verle competir en Jerez, donde sufrió una caída. Al verle llorar dentro del casco y notar la determinación en su mirada, Márquez decidió apoyarlo. Desde entonces, Quiles pasó a formar parte de su empresa de representación, 'Vertical Management', y se convirtió en su pupilo predilecto, compartiendo jornadas de entrenamiento. Sin embargo, el trayecto de Máximo no ha estado exento de dificultades. En su camino ha tenido que superar espinas peliagudas, como una fractura de clavícula en 2016, un grave accidente en Misano que le dejó inconsciente y una dura sanción en Mugello por conducción peligrosa. Estas experiencias le sirvieron para forjar un carácter cerebral, calculador y maduro, transformando al niño extrovertido, cariñoso y sensible de casa en un competidor agresivo y preciso sobre el asfalto. Sus primeras experiencias internacionales llegaron tras coronarse bicampeón de la European Talent Cup en 2021 y 2023. Tras un brillante año de debut en la categoría pequeña durante 2025, donde cosechó sus primeras victorias en grandes premios como el de Italia y terminó tercero del campeonato, la consagración definitiva ha llegado en este 2026. Su dominio ha sido incuestionable en citas de la temporada como los Grandes Premios de Francia, Cataluña y Hungría. Máximo fue coronado como gladiador por su legión. Luego, en la vuelta de honor, se paró a saludar a Marc Márquez. «A lo campeón», le decía el '93 al felicitarle, junto a Álex Márquez. «Es increíble. Estoy muy contento. Trabajé por esto toda mi vida. Es un sueño. Ahora toca disfrutar, ya vendrán más objetivos», explicó tras recoger el premio de manos de Carmelo Ezpeleta. Curiosamente, Máximo Quiles, cuyo primer apellido es Martínez, ha jugado con su nombre y apellidos. Él quiso ponerse el apellido de su madre delante «porque ya hay muchos Martínez». Y sus padres le inscribieron con el nombre de Máximo en honor de 'Gladiator', la película del año 2000 cuyo protagonista era Máximo Décimo Meridio y que ganó cinco Oscar, entre ellos a la de meor película y mejor actor. «Siempre me he sentido como Máximo, un gladiador. Me gusta la pelea, me gusta la lucha y ésta que hemos ganado hoy, que hemos conseguido, solo es la primera de muchas que ¡ojalá! lleguen. Quiero más batallas, más guerras, en el buen sentido de la palabra, claro, más reto y aún quedan cinco carreras este año y, sobre todo, el reto de dar el salto a Moto2, el año que viene», explicaba eufórico enfundado en el disfraz que coronó a Russell Crowe, el actor que dio vida a 'Gladiator'. «Suena gigante. Es increíble. Ya se puede decir que soy campeón del mundo. Yo voy a darlo todo, como un gladiador», añadía con los ojos brillantes. Y flirteaba con el azarf: «Yo siempre he querido celebrarlo a lo Máximo Décimo Meridio. Ha sido brutal. ¿Décima victoria? Sí, brutal. El destino». Y curioso, tenía un recuerdo para Puchi y Pucho: «Iba pensando en toda mi familia... y en mis gatos. Esa última vuelta la he vivido como nunca, la mejor de nunca. Esto no ha hecho nada más que empezar», insistía. Con este título mundial asegurado en el asfalto de Mandalika, Máximo Quiles confirma todas las predicciones de su mentor, demostrando que posee la velocidad natural y el potencial necesarios para alcanzar la cima absoluta de MotoGP
  • Mandalika, circuito proclive para Aprilia, con dos motos en primera línea (la pole de Raúl Fernández y el segundo puesto de Marco Bezzecchi), dinamitó la aparente tranquilidad que se vivía en la fábrica de Noale con sus dos pilotos oficiales en los tres primeros puestos en la general del Mundial y sus cuatro RS-GP26 en las siete primeras plazas. La salida de la carrera al esprint del Gran Premio de Indonesia se convirtió en un auténtico torbellino de emociones y tensión que dinamitó las opciones de Aprilia y fue el detonante del incendio que se prendió entre dos de sus pilotos, con graves acusaciones de Raúl Fernández hacia Bezzecchi. El drama se gestó en la primera frenada. Cuatro pilotos llegaron en paralelo: Fabio Di Giannantonio por el interior de Marc Márquez, éste por el de Marco Bezzecchi y, finalmente, el italiano emparejado con Raúl Fernández. El desenlace fue fatal para los dos dos últimosa, quienes se fueron al suelo tras tocarse, arruinando una oportunidad de oro en la que partían como los grandes favoritos para firmar un doblete. La frustración y el dolor físico se apoderaron de Raúl Fernández tras la caída. El piloto madrileño, visiblemente afectado, sufrió la fractura de un dedo y una fisura que pusieron en serio peligro su participación en la carrera del domingo. Sin embargo, lo que más encendió los ánimos del piloto madrileño no fue el daño físico, sino la convicción de que la maniobra de su compañero de marca no fue un simple accidente de carrera. Fernández no se guardó nada ante los micrófonos: «Ahora mismo me siento un poco anestesiado. Me puede más la furia y la rabia que tengo dentro, que lo que tengo en la mano. Tengo un dedo roto y una fisura, no sé si seré capaz de correr mañana», comenzó relatando con dureza. El piloto fue más allá y acusó directamente al italiano: «Lo peor que llevo es la frustración de saber que Marco ha hecho algo adrede que no tendría que haber hecho». Para Fernández, la acción rompió por completo los códigos internos de la escudería y la estrategia acordada previamente en el box. «Caer puede pasar, pero es muy feo que nosotros lleguemos a una frenada, que los dos somos Aprilia y tenemos un ritmo parecido y estamos un pasito por delante de todos, que podemos quedar primero y segundo, y eso le ha llevado a empujarme fuera del piano y dejar la puerta abierta a dos Ducati«, acusó. «Me sabe muy mal por mi equipo, por Aprilia y creo que no es profesional lo que ha hecho. Él quería llegar a esa frenada delante mío y se ha centrado en esto, sin pensar que no corremos solos», sentenció el español, recordando con amargura que la orden de equipo era clara: «El mensaje que nos dan en el box es 'no os molestéis'». La réplica de Marco Bezzecchi no tardó en llegar. El piloto italiano ofreció una versión completamente opuesta, catalogando el suceso como un desafortunado lance de carrera provocado por el efecto dominó de la primera frenada. «La salida es un momento en el que todos estamos muy cerca y ocurre con frecuencia que tienes que levantar un poco la moto, cambiar de estrategia… Desafortunadamente, cuando Marc Márquez y Fabio Di Giannantonio han frenado, he tenido que levantar la moto un par de veces y en la segunda he notado el contacto. Me he ido al suelo y he visto que era Raúl. Es un lance de carrera y esto puede pasar», explicó el piloto de Rimini. Respecto a las graves declaraciones de su compañero, prefirió restarles valor debido a la tensión del momento: «¿Sus declaraciones? No pienso que haya hecho eso, solo he tratado de colocarme en la mejor posición posible para mí y si él piensa eso tampoco voy a gastar energías en rebatirle. A veces es normal decir algunas cosas con la adrenalina que se genera en ese moimento... Respeto su opinión, lamento que opine así porque no soy un piloto incorrecto. Nunca lo hubiera llevado afuera aposta, no tengo ninguna necesidad». En medio del incendio, las declaraciones de Davide Brivio, jefe del equipo Aprilia Trackhouse, pasaron por dos fases muy marcadas. En un primer momento, el dirigente estalló en caliente contra la agresividad Marc Márquez y Jorge Martín, este último tras remontar de forma espectacular desde la quinta plaza de la parrilla. «Parece que Martín y Márquez han sido extremadamente agresivos en la primera curva. Querían ganar tantas posiciones como pudieran. Para ser la primera curva, han sido demasiado agresivos. Pero no me sorprende», declaró inicialmente. Sin embargo, tras analizar las repeticiones en vídeo con mayor frialdad, Brivio se vio obligado a rectificar públicamente en los micrófonos de DAZN. «Después de ver las imágenes también, pido disculpas. Me han venido a entrevistar un minuto después de la acción, estábamos calientes y yo he dicho que quizás Márquez había sido demasiado agresivo, también Jorge, y no es cierto. Viéndolo bien, creo que Marco se ha ido demasiado hacia fuera para defenderse de Raúl y ha abierto la puerta al resto y ellos han entrado», admitió. Para finalizar, el jefe del Trackhouse señaló el error táctico Bezzecchi: «Marco tenía que centrarse en cerrar el interior más que estar pendiente de Raúl, según mi punto de vista. Honestamente, es difícil de comentar siendo los dos de Aprilia, pero es lo que creo que ha pasado». Para colmo de males, el fiasco estratégico y deportivo de Aprilia en territorio indonesio se vio amplificado por el vuelco absoluto que sufrió la clasificación general del Campeonato del Mundo. Jorge Martín completó un fin de semana para el olvido al cruzar la línea de meta en la cuarta posición durante la carrera al esprint. Este resultado, combinado con el triunfo de Marc Márquez a lomos de su Ducati, provocó que Martín perdiera el liderato del Mundial. La cita en Mandalika, que se presentaba como una oportunidad inmejorable para que la marca italiana asestara un golpe de autoridad en el campeonato, terminó convertida en una dolorosa jornada de reproches internos, pilotos lesionados y una profunda autocrítica en el box de Noale.
  • Golpe de efecto en Mandalika. Marc Márquez, que afrontaba la carrera al esprint con el objetivo de mininizar daños, ganó la carrera contra pronóstico y salió líder del Mundial con más puntos de los previstos ante el fiasco de las Aprilia. La fábrica de Noale, prredestinada a dominar la prueba a afianzarse en lo más alto de la general, sufrió más de lo previsto: caída de Raúl Fernández y Marco Bezzecchi en la primera curva y problemas y errores de Jorge Martín en el último tercio de la prueba. El resultado: victoria inesperada de Marc Márquez, con Jorge Martín cuarto, lo que se traduce en un cambio en el liderato a favor del catalán, que aventaja al madrileño en cuatro puntos. El podio lo completó Ai Ogura y Fabio Di Giannantonio. El '93' estaba exhausto. El calor y la humedad de Indonesia pasaba factura. «Ha sido una carrera muy dura, desde el principio. Cuando he visto que Martín iba primero he apretado. He tenido algún error pero me he sentido cada vez mejor. He apretado pero tratando de gestionar el riesgo y la distancia. Son unos puntos muy importantes», explicó tras bajarse de su Desmosedici. «Es inhumano estar ahí después de una esprint, con el mono puesto... el podio sí, muy bien para la foto, pero para el rendimiento de cara a mañana, no. Así que me he saltado el carrito de golf y me he ido a cambiar y a refrescar. Es lo que hay. Somos deportistas de élite e igual que para que una moto rinda al máximo se busca la mejor prestación, un piloto, un atleta, lo mismo. Cada uno mira sus intereses», lamentó. Y valoró qué le espera mañana en un circuito que no le es para nada favorable: «De cara a la carrera el objetivo es perder los menos puntos posibles y salir de aquí vivo para el campeonato. Jorge Martín confirmó que dejó pasar a Márquez por un problema de problema en su rueda delantera. «He intentado apretar más para intentar que subiera la presión, he dejado pasar a Marc y luego he cometido un error y me he ido fuera. Me encontraba bien y tenñia casi hecha la carrera. Me encontraba bien y ha sido una pena estar fuera de presiones. Igual que a veces me equivoco yo mi equipo también comete errores», apuntó el madrileño, que se mostró optimista de cara a la carrera del domingo y se conformó con los seis puntos conseguidos«. La jornada había comenzado con el dominio de las Aprilia, reflejado en la configuración de la parrilla. Raúl Fernández logró el mejor tiempo y la pole en Mandalika. La primera línea la compartía con Bezzecchi y Di Giannantonio. El líder, Jorge Martín, era quinto, por detrás de Marc Márquez, que valoraba la jornada previa a la esprint: «Si alguna Aprilia tiene que ganar, que sea Raúl», bromeaba el catalán en referencia a su pelea con Martín y Bezzecchi por el Mundial. La primera curva dictó sentencia. La recta tras la salida era larga y Raúl Fernandez y Bezzecchi apuraban la frenada y se iban al suelo. El italiano se veía obligado a levantar la moto y el madrileño no podía esquivarle. Los dos favoritos para ganar la prueba estaban fuera de carrera y dejaban paso a los dos favoritos para ganar el Mundial. Jorge Martín lideraba seguido por Marc Márquez. El madrileño había aprovechado el caos para realizar un interior y superar a cuatro motos de una tacada. Martín iba imponiendo su ritmo. Tras las tres primeras vueltas ya aventajaba al '93' en un segundo. La pelea de Marc se centraba en mantener el segundo puesto ante el empuje de Ai Ogura, la cuarta Aprilia. Además, el catalán estaba advertido ya de sanción por superar los límites de la pista. A falta de cinco vueltas Jorge Martín aflojaba el ritmo y dejaba pasar a Marc Márquez. Una hipotética sanción por la presión de las gomas tomaba fuerza y parecía ser el motivo por el que 'Martinator' optaba a rodar detrás de Marc, pegado a su rueda para aumentar la presión de sus gomas. No era el día de Martín, que tuvo un susto cuanbdo quedaban dos giros y, aunque salvó la caída, se fue largo. Le rebasaron Ogura y Di Giannantonio, condenando al madrileño. Marc vio pista libre hasta la líea de meta. Sorpresa, victoria en Mandalika y liderato del Mundial. Raúl Fernández estaba muy molesto tras la caída, provocada por Bezzecchi, compañero en Aprilia. El madrileño le acusó de haberlo hecho a propósito. «Ahora mismo me siento un poco anestesiado. Me puede más la furia y la rabia que tengo dentro, que lo que tengo en la mano. Tengo un dedo roto y una fisura, no seré capaz si seré capaz de correr mañana», comenzó. «No sé cómo explicarlo para que no suene mal ni prepotente. Las cosas de carrera pueden pasar y no hay que tener rencor. Hoy te pueden tirar a ti y mañana hacerlo tú. Lo peor que llevo es la frustración de saber que Marco ha hecho algo adrede que no tendría que haber hecho», añadió. Fernández se extendió en sus explicaciones: «Caer puede pasar pero es muy feo que nosotros lleguemos a una frenada, que los dos somos Aprilia y tenemos un ritmo parecido y un pasito por delante de todos, que podemos quedar primero y segundo, y eso le ha llevado a empujarme fuera del piano y dejar la puerta abierta a dos Ducati. Me sabe muy mal por mi equipo, por Aprilia y creo que no es profesional lo que ha hecho. Él quería llegar a esa frenada delante mío y se ha centrado en esto, sin pensar que no corremos solos». «El mensaje que nos dan en el box es 'no os molesteis'. Yo he dicho lo que iba a hacer en la primera curva. En qué hora lo he dicho. Me pegado una hostia y me mandado fuera de la pista. Somos deportistas y nos exponemos a todo pero es la tercera vez que pasa», zanjó antes de expresar sus dudas sobre si podrá pilotar el domingo. Bezzecchi trató de restarle impoirtancia pero en ningún momento se disculpó: «La salida es un momento en el que todos estamos muy cerca y ocurre con frecuencia que tienes que levantar un poco la moto, cambiar de estrategia… Desafortunadamente, cuando Marc Márquez y Fabio Di Giannantonio han frenado, he tenido que levantar la moto un par de veces y en la segunda he notado el contacto. Me he ido al suelo y he visto que era Raúl. Es un lance de carrera y esto puede pasar». «¿Sus declaraciones? No pienso que haya hecho eso, solo he tratado de colocarme en la mejor posición posible para mí y si él piensa eso tampoco voy a gastar energías en rebatirle. A veces es normal decir algunas cosas con adrenalina que sin ella no lo haces. Y yo soy el claro ejemplo. Respeto su opinión, lamento que opine así porque no soy un piloto incorrecto. Nunca lo hubiera llevado a fuera aposta, no tengo ninguna necesidad», zanjó.
  • Después del mordisco de Marc Márquez en la carrera al esprint, con el que se puso a solo siete puntos del líder Jorge Martín, al ser sancionado en último momento por pisar los límites de la pista, la carrera del domingo multiplicó su adrenalina. El Mundial tiene sus nombres, un duelo magnífico que también protagonizaron en este Gran Premio de Japón. Se repitió el guion del sábado, con un Márquez seguro, convencido y letal, que se ganó la plaza tras aguantar la paciencia las 11 primeras vueltas y se lanzó a por todas tras adelantar a Martín. Sexta victoria en domingo para él, quinto doblete y ya está a solo dos puntos del liderato del campeonato mundial que todavía defiende Martín. «Era muy importante estar cerca de los 37 puntos. La carrera ha sido dura, sobre todo detrás de Jorge. Sabía que si me ponía en cabeza tendría buen ritmo. Cuando lo he adelantado, él ha intentado atacar, pero he aumentado el nivel y ha sido suficiente para hacer las dos últimas vueltas más relajado», comentaba el campeón. No lo tiene tan fácil Márquez como el sábado, cuando en dos curvas se hizo con la primera plaza y se lanzó sin oposición hasta la victoria. Porque Martín, el líder de la parrilla y el líder del Mundial, se agarra a esos cuatro metros de distancia en la salida y a la primera plaza con todo lo que tiene en las primeras vueltas de la carrera para no sufrir en los últimos giros, dedos cruzados la mayoría de los pilotos para que el neumático trasero aguantara las 24 vueltas. Y no era fácil. De ahí que apretara los puños en los tramos que mejor le venían, intentando tomar distancia con un Márquez rápido pero cauto que mantiene un ojo fijo en el líder, acechando en los tramos tres y cuatro, y otro en un peleón Marco Bezzecchi, que se pegó a su rueda con mucha velocidad hasta que se desinfló. A final del primer tercio de carrera se definen las peleas, y el trío de cabeza se desmarca. Menos de medio segundo entre Martín y Márquez; menos e medio segundo entre Márquez y Bezzecchi, los tres más regulares, más agresivos, más deseosos de levantar el título mundial a final de temporada. Y en esta gira asiática cada curva cuenta para ello. Martín y Márquez acaban por dar el estirón, dejan atrás a Bezzecchi a más de un segundo y medio, y se lanzan hacia la victoria envueltos en esta adrenalina tan bonita de un duelo magnífico. El madrileño nota el aliento del ilerdense cada vez más cerca. Hasta que en la vuelta 11, en una curva de izquierdas, claro, se mete el de Ducati por el pequeño hueco que deja la Aprilia por el interior. Sutil, dulce pero letal. Un adelantamiento que cambia el podio y que comprime todavía más el Mundial. Apaciguado detrás de Martín, sin el madrileño delante, Márquez encuentra el ritmo y la velocidad para ir marcando distancias. Cada vuelta un poco más lejos de la Aprilia, más cerca del título. No hay ni una duda ni un atisbo de tensión, al contrario, un hachazo de 1:49.291 y firmeza para avanzar en solitario hasta que ve claudicar a Martín. Asume Martín que no tiene el tirón de su rival, y sigue en pie, pero aceptando que esta vez será Márquez quien se lleve el triunfo. Uno que achica los puntos entre ellos y ya son solo dos los que separan al de Ducati del liderato que todavía defiende el de Aprilia. Con seis carreras por jugarse. Con cinco grandes premios por disparar la adrenalina por el título mundial. «Muy contento con las sensaciones, aunque no es el resultado que quería, pero hoy era muy difícil batir a Marc. Era de esos días en los que he pilotado confiado y superfino, pero no he podido, así que enhorabuena para él, pero tenemos un buen paquete y estoy contento con el podio en Japón», comentó el madrileño, a la espera de mejores plazas. Mientras este binomio se reparte el primer y el segundo cajón del podio, por detrás Bastianini rodó en los mejores tiempos, de récord ca da giro y comprometió la tercera plaza de Bezzecchi, aunque este, aun sufriendo, conservó finalmente el podio en Motegi. Así ha quedado la carrera: 1. Marc Márquez 2. Jorge Martín, +1.363 3. Marco Bezzecchi, +2.252 4. Enea Bastianini, +2.330 5. Raúl Fernández, +14.815 6. Ai Ogura, +16.928 7. Pedro Acosta, +16.928 8. Pecco Bagnaia, +20.333 9. Fermín Aldeguer, +23.545 10. Luca Marini, +25.677 Así está el Mundial: 1. Jorge Martín, 333 puntos 2. Marc Márquez, 331 puntos 3. Marco Bezzecchi, 284 puntos 4. Pedro Acosta, 243 puntos 5. Ai Ogura, 237 puntos
  • En un acelerón, Marc Márquez atrapó la primera plaza. Le habían sentado un poco mal esas 110 milésimas con las que Jorge Martín le arrebató la primera posición de la parrilla y quiso resarcirse donde realmente cuentan los puntos por el campeonato, en la carrera al esprint. Esos sábados que no le gustan mucho al multicampeón español, que realizó unas flexiones justo antes de salir a la carrera, pero que ya lleva siete en su botín. Así, en dos curvas, superó el ilerdense al madrileño en un duelo fantástico que protagonizan los dos españoles en todos los circuitos, pues es Martín quien mantiene el liderato, pero Márquez ya lo tiene a solo siete puntos. Eran nueve al pasar por meta, pero los sensores de la pista indicaron que el de Aprilia había tocado los límites y fue sancionado con una posición. Y el domingo, son 25 los puntos en juego. Toda la adrenalina puesta en esta recta final de Mundial de MotoGP, con cinco carreras apretadas en seis semanas. «El objetivo era primera fila, partir segundos o primeros era la mejor posición. Hicimos una modificación para esta carrera que me ha permitido sentirme más cómodo para tirar todas las vueltas, así que trabajo hecho y mañana más», se felicitaba Márquez tras el esfuerzo de estas 12 vueltas de un trazado en el que ya se proclamó campeón en 2018. Lleva Márquez todavía puesta esa dinámica ganadora que lo llevó a pasar de una lesión a pelear por el Mundial en apenas un par de meses. Por si ese reto de ser otra vez él tras una nueva serie de cicatrices que casi empiezan a doler más en el alma que en el cuerpo no era suficiente, tiene en Jorge Martín a un rival a su altura, también renacido de sus heridas y quien lo obliga a ser un poco más seguro, un poco más fiable, un poco más rápido cada fin de semana. La pelea es preciosa, pues no se veía un Mundial tan apretado desde hacía tiempo. Ahí están los dos, cuerpo a cuerpo, retándose en cada curva, desde la primera, con el de Ducati arriesgando por el interior y salvando un susto para atrapar esa primera posición. A partir de ahí, dientes apretados en las primeras vueltas para intentar arañar metros de distancia. Con Martín acechándolo para no despegarse demasiado en el primer tramo del trazado, pero la Ducati era demasiado potente en los sectores tres y cuatro, a más de un segundo en esa parte. A falta de tres vueltas, el madrileño aceptó que no iba a poder alcanzar a su rival, y prefirió no arriesgar, que al campeonato todavía le quedan muchos kilómetros. El duelo por el liderato se llevó todos los focos, sobre todo porque a Marco Bezzecchi se le hizo muy larga esta esprint. El tercero de la clasificación sufrió cada vuelta y pudo lograr, con suerte, defender una sexta plaza, lejos de sus rivales por el título. Peor carrera tuvo Pedro Acosta, con números también por optar al campeonato, pero que se fue al suelo en la primera vuelta, envuelto en un accidente triple con Álex Márquez y Fabio di Giannantonio. Tras el paso por meta, la mano en alto para Márquez, la satisfacción a medias de Martín, llegó el VAR, que también suele ser protagonista destacado en el mundo del motociclismo. Los sensores de la pista señalaron que el madrileño había pisado los límites, por lo que fue sancionado con perder una posición, para alegría de Diogo Moreira. «Enhorabuena por Marc, porque ha hecho una salida increíble. Tras ocho vueltas el trasero ha caído, he temido perder posiciones y me he dedicado a intentar mantener a raya a Bastianini, y lo he conseguido. No sé dónde he tocado los límites, la verdad, ahora lo comprobaré. Pero primer podio para Aprilia en Motegi, muy contentos», comentaba el madrileño. Así queda la carrera: 1. Marc Márquez 2. Diogo Moreira, +2.754 3. Jorge Martín, +2.854 4. Enea Bastianini, +2.896 5. Ai Ogura, +6.380 6. Marco Bezzecchi, +7.372 7. Johann Zarco, +8.476 8. Raúl Fernández, +9.205 9. Fabio Quartararo, +10.974 10. Fermín Aldeguer, +11.517 Así queda la clasificación general: 1. Jorge Martín, 313 puntos 2. Marc Márquez, 306 puntos 3. Marco Bezzecchi, 268 puntos 4. Pedro Acosta, 234 puntos 5. Fabio di Giannantonio, 230 puntos
  • Pedro Acosta ha hecho historia en el circuito de Spielberg al conseguir su primera victoria en la categoría reina. El escenario no podía ser más idóneo ni el guion más adecuado: en la casa de KTM, ante la plana mayor de la fábrica austriaca presente en el box, y resarciéndose con rabia de la caída sufrida el día anterior en la carrera esprint cuandfo tenía el triunfo en la mano. La carrera comenzó con una tensión eléctrica. Al apagarse los semáforos, el rugido de los motores acompañó una gran salida de las Aprilia, que firmaron una arrancada de dominio total. Jorge Martín, Marco Bezzecchi y Ai Ogura tomaron la delantera, devorando metros y colocándose en las primeras posiciones nada más trazar la segunda curva. Acosta, consciente de que tenía el ritmo, pero también la espina clavada del sábado , ejecutó los primeros compases con constante agresividad. Durante los tres primeros giros del gran premio, el murciano se dedicó a remontar posiciones sin cometer un solo error, quitándose rivales de encima hasta establecerse de forma sólida en la tercera plaza. A partir de ahí, el 'Tiburón' olió la sangre. Primero dio cuenta de un correoso Bezzecchi, que no pudo contener el empuje de RC16 creada en Mattighofen. Con la segunda plaza en el bolsillo, Acosta fijó su mirada en el líder. La caza culminó en la octava vuelta: con una arriesgada frenada en la curva uno (en la que 'Martinator' adelantó a todos sus rivales el sábado en la esprint), el murciano rebasó a Jorge Martín para tomar el liderato. A partir de ese instante, la carrera cambió de dueño; Acosta impuso un ritmo demoledor y constante, distanciándose décima a décima del resto del grupo hasta cruzar la meta en solitario, desatando la locura colectiva en el box de KTM. «Sigo recordando la última vez que gané una carera, fue en Indonesa en Moto2. La primera victoria siempre es especial y es una magnífica forma de cerrar un ciclo con KTM. Ha sido un grandísimo equipo. Ayer cuando la fastidié me apoyaron y haberles dado este resultado hoy es magnífico», comentó un emocionado Acosta, que celebró con puñetazos al aire (saltó el airbag) tras rebasar la meta su primer triunfo. E$l murciano decidió celebrarlo tirándose al suelo en el mismo lugar en el que se cayó en la esprint. La otra cara de la moneda en el Red Bull Ring la protagonizó Marc Márquez. El piloto de Cervera completó una floja carrera en suelo austriaco, marcada por la falta de sensaciones. A pesar de que partía desde una prometedora segunda posición en la parrilla de salida, Márquez se fue diluyendo con el paso de los giros. Aunque pareció despertar precisamente en la octava vuelta con un amago de reacción, nunca llegó a encontrarse cómodo sobre su montura. Su caída en la clasificación fue inevitable, bajando hasta la séptima plaza a mitad de carrera y rodando en tierra de nadie. En el último tercio de la carrera mejoró y pudo adelantar a Binder y Aldeguer, minimizando daños, pero muy lejos de la RS-GP26 de Ai Ogura, que se quedó a las puertas de un podio formado por Acosta, Martín y Bezzecchi. La cita de Austria deja el campeonato al rojo vivo, pero con un panorama claro en la clasificación general. Con este segundo puesto y la discreta actuación de sus rivales directos, Jorge Martín afronta la inminente gira asiática como líder en solitario del Mundial. El madrileño respira aliviado al frente de la tabla, especialmente tras haber frenado la gran remontada que Marc Márquez venía firmando en las últimas carreras del campeonato. Victoria de Izan Guevara en Moto2, dominando el trazado de Red Bull Ring con una exhibición de ritmo y madurez. En un final vibrante, el piloto mallorquín cruzó la meta en solitario. El checo Filip Salac se adjudicó la segunda posición tras resistir los ataques finales, mientras que el hispano-colombiano David Alonso completó el podio, confirmando su rápido proceso de adaptación a la categoría intermedia. Con estos resultados, la clasificación del Mundial se aprieta en la parte alta. Los 25 puntos cosechados por Guevara relanzan por completo sus opciones al título, recortando distancias con Manu González, que fue cuarto. Máximo Quiles volvió a exhibir su gran superioridad en Austria al llevarse una victoria incontestable en la categoría de Moto3. El joven piloto español lideró con autoridad un podio completado por Brian Uriarte, segundo, y Álvaro Carpe, tercero. Con este nuevo triunfo, Quiles ya suma 12 victorias en la categoría: nueve este año y tres en 2025. La cruz de la jornada la vivió David Almansa, cuya caída en la octava vuelta arruinó todas sus opciones. Este duro revés estira de forma casi definitiva la ventaja de Quiles en la general por el título mundial. El murciano ya suma 306 puntos por los 174 del rabanero, que el próximo año subirá a Moto2. A falta de siete carreras por disputar, Quiles ya tendrá la posibilidad de ser campeón en Motegi dentro de dos semanas.

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