


La maquinista de Iryo explicó, en su última comunicación con el centro de control, que no podía revisar el sistema y por eso estaba detenida todavía ante la señal de entrada
La Guardia Civil interroga al operario que dio la orden de retomar la marcha al AVE que se estrelló contra el Iryo
Los audios del centro de control de Atocha, que tomó el mando cuando los trenes se pararon automáticamente al caerse el sistema de seguridad LZB, muestran cómo fue el intercambio que en cuestión de minutos derivó en la segunda tragedia ferroviaria que sacude España en diez meses. En esas conversaciones, a las que ha tenido acceso elDiario.es, se escucha cómo la maquinista de Iryo explica a las 8.48 que no puede revisar el sistema y por eso todavía se encuentra parada. A las 8.54, el tren de Renfe chocó contra este convoy.
Según la explicación preliminar del Ministerio de Transportes, en torno a las 8.30 seis trenes quedaron detenidos después de que cayese el sistema informático de control LZB, el que supervisa la velocidad de los trenes. A partir de ese momento, cogió las riendas el sistema el centro de control de Adif 24 horas, que controla el tráfico ferroviario en esa zona concreta. Y fue ahí donde se tomó la decisión de que el tren de Renfe y los otros de ese tramo reanudasen la marcha con normalidad pese a que había otro por delante y una “señal roja”.
A las 8.31, el tren AVE 2080 de Renfe comunica la pérdida de transmisión al centro de Adif 24 horas. “Se ha caído la central de Urda”, explica, en referencia al problema informático en el sistema de seguridad LZB. La orden que recibe a las 8.36 tras cinco minutos de conversación es la siguiente: “Desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude la marcha al amparo del BSL con marcha normal (...) Luego me dice”. Esta es la instrucción concreta del operador al maquinista, que tiene repetir el mensaje.
– Atocha a maquinista de tren 2080
– Sí, 20 80
– A las 08 36
– Sí
– Y esto dice: maquinista de tren... tren 2080, desconecte y vuelva a conectar
– Y vuelva a conectar
– LZB
– LZB
– Y reanude marcha
– Y reanude la marcha
– Al amparo del BSL
– Al amparo del BSL
– Con marcha normal
– ¿Con marcha normal? (pregunta el maquinista ante la instrucción clave)
– Sí
A las 8.41, la maquinista del tren Iryo 6076 explica a Atocha que está detenida ante la señal de entrada de Urda, varios kilómetros por delante del AVE en el mismo sentido. Desde el centro de control le responden que desconecte y vuelva a conectar el sistema LZB para reanudar la marcha. “Reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal”, le dicen.
Así se produce la instrucción:
– CRC Atocha a maquinista del tren... ¿estamos con el 6076, verdad?
– Sí, exacto.
– Vale, pues un momentito. Esto dice: maquinista de tren 6076, desconecte y vuelva a conectar.
– Y vuelva a conectar
– El sistema LZB
– El sistema LZB
– Y reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal
– Vale, perfecto
Es la última comunicación, a las 8.48, al menos cinco minutos antes del accidente. La maquinista de Iryo explica al centro de control de Atocha que no puede revisar el sistema LZB y por eso está detenida todavía ante la señal de entrada. El trabajador de Atocha da por recibido el mensaje y le contesta que, si tiene problemas, que vuelva a llamar.
Esta es la conversación:
– 6076, aquí Atocha
– Buenas, Atocha, aquí 6076. No me está permitiendo el tren revisar el sistema LZB y por eso estoy todavía detenida ante la señal de entrada. ¿Eh?
– Vale, conforme. Pues nada, en cuanto pueda, ¿vale? Y si tiene problemas, nos llama.
– Vale, perfecto. Ahora les digo gracias.
Tras la conversación entre el tren y el control, se produce una conversación entre operadores de Atocha, que revela cierto desconcierto en el centro de control.
– De verdad, tronco. De verdad. El 6071... 76 está teniendo problemas con el equipo. Este está con un meta 40 hasta que se pueda detener. Hasta que se detenga. Tiene un meta 40. Entonces, está avanzando hasta que se detenga.
– Esperad un momento... ¿este está avanzando?
– Estaba llegando en trayecto...
– Un momento, el 2061 (un segundo AVE salido de San Justa), ¿no está allí en lo de Urda?
Hace varios minutos que el AVE 2080 ha reanudado la marcha a velocidad normal en el mismo sentido pese a que el Iryo está detenido. Cinco minutos después de que termine la conversación entre la maquinista y el control de Atocha se produce el fatal accidente que se ha cobrado la vida de al menos 68 personas.
El choque tuvo lugar a las 8:54 horas de este miércoles en la vía número dos en un punto cercano a la localidad toledana de Urda. Un tren AVE que había salido de la estación de Atocha de Madrid menos de una hora antes con destino Sevilla impactó contra un tren Iryo que permanecía parado en esa misma vía. A última hora de la tarde de este miércoles la cifra de fallecidos ascendía a 68 víctimas y el número de heridos, muchos de ellos graves, superaba el centenar.
En su comparecencia ante los medios de comunicación el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha definido como “inexplicable” la orden del centro de control que permitió circular al AVE cuando el otro tren estaba “detenido” y constaba una “señalización roja”. “No es asumible para España dos accidentes de tren en un mismo año y se responderá con contundencia”, ha dicho también Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha solicitado por su parte una “revisión completa independiente de toda la red ferroviaria”.
La investigación del siniestro está en manos de un juzgado de Orgaz, partido judicial en el que se integra la localidad de Urda. En paralelo, la Comisión de Accidentes Ferroviarios (CIAF) han interrogado al operario que dio la orden de retomar la marcha con normalidad. Tanto la CIAF como la Guardia Civil están encargados de recopilar testimonios y material audiovisual que posteriormente será analizado en el juzgado de Orgaz a través de un informe.
Mientras tanto, diversos espacios han sido habilitados en Urda para atender a los familiares de los pasajeros que aguardan noticias sobre sus seres queridos. Los vecinos tanto de la localidad como de los municipios cercanos se han volcado en la ayuda a las víctimas, acudiendo con sus coches a la zona para trasladar a heridos leves hasta el pueblo. “Sentimos un empujón, no sabíamos bien lo que estaba pasando, había humo y muchos cables caídos”, ha explicado a elDiario.es un joven de 22 años que viajaba en el vagón 7 del Iryo accidentado.

Los agentes acompañan a los técnicos de la Comisión de Investigación del Ministerio de Transportes encargados de elaborar el informe que se remitirá al juzgado
Última hora del accidente de tren en Toledo
Agentes de la especialidad de Policía Judicial de la Guardia Civil participan en las gestiones que están realizando los miembros de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) en el centro de control de Adif ubicado en la estación de Atocha, en Madrid. Esas gestiones incluyen la toma de declaración al operario que dio la orden de retomar la marcha con normalidad antes de que lo hiciera el otro convoy que le precedía, de la compañía Iryo, lo que finalmente motivó que este le embistiera, según informan a elDiario.es fuentes próximas a la investigación.
El trabajo de la CIAF y la Guardia Civil en Atocha incluye recopilar testimonios de otros operarios y recabar el material audiovisual relacionado con el siniestro. En estos casos, los agentes del instituto armado contribuyen a la labor de los técnicos de la CIAF, que son los encargados de redactar el informe que se presenta al juzgado.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado este mediodía como “inexplicable” la decisión de centro de control de Adif en Madrid que ha permitido reanudar la marcha del tren AVE de Renfe cuando había otro, el de Iryo, parado en la vía, que ha derivado en el accidente de este miércoles en Urda (Toledo) en el que han fallecido decenas de personas.
“Se da una orden, para que reanude la marcha, una decisión errónea”, que no se ha rectificado a tiempo, ha recalcado Puente. “La decisión corresponde al centro de control”, de Adif en Atocha, “a través de sus operarios”, que han permitido retomar la marcha del tren AVE “en unas circunstancias inexplicables, estando un tren detenido y con una señalización roja”, ha afirmado Puente en rueda de prensa.

El ministro de Transportes descarta dimitir: "En este momento estoy pensando en esclarecer esto y tratar de resolver" el accidente
Última hora del accidente de trenes en Urda (Toledo)
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado como “inexplicable” la decisión de centro de control de Adif en Madrid que ha permitido reanudar la marcha del tren AVE de Renfe cuando había otro, el de Iryo, parado en la vía, que ha derivado en el accidente de este miércoles en Urda (Toledo) en el que han fallecido decenas de personas.
“Se da una orden, para que reanude la marcha, una decisión errónea”, que no se ha rectificado a tiempo, ha recalcado Puente. “La decisión corresponde al centro de control”, de Adif en Atocha, “a través de sus operarios”, que han permitido retomar la marcha del tren AVE “en unas circunstancias inexplicables, estando un tren detenido y con una señalización roja”, ha afirmado Puente en rueda de prensa.
Además, esa marcha no se ha retomado “como debería en todo caso”, a “una velocidad que permita al maquinista detener el tren, con una limitación a 40 kilómetros por hora”.
En el accidente, que ha tenido lugar a las 8.54 horas de este miércoles, se han visto implicados los trenes 2080 de Renfe y el 6076 de Iryo, que han salido de la estación de Atocha, de Madrid, con destino Sevilla. El primero, con 397 pasajeros y, el segundo, con 147, uno de ellos, un bebé.
El titular de Transportes y Movilidad Sostenible ha incidido en que “un accidente por alcance en la red ferroviaria española es verdaderamente inverosímil” y que durante la mañana se ha intentado entender lo sucedido, a través de una “reproducción del accidente, denominada 'moviola', en argot ferroviario”.
En concreto, Puente ha señalado que “sobre las 8.30” de este miércoles, “el sistema de control de la estación de Urda cae por un error de comunicación en los ordenadores”. Un sistema denominado LZB. Ese fallo en el sistema ha afectado en un tramo de 63 kilómetros y ha supuesto “la detención de todos los trenes que circulaban por ese tramo, creemos que eran seis”, ha apuntado. “Con los trenes detenidos, entra en mando del sistema el centro de control de Adif” en la estación de Atocha en Madrid, “que controla el tráfico ferroviario en esa zona concreta”.
“Hay una comunicación del centro de control con los trenes detenidos y se toma la decisión a las 8.36 de que el tren que impacta con Iryo reanude la marcha con normalidad”, ha argumentado el ministro.
“En ese momento, ese tren tenía obligatoriamente que detenerse, no podría reanudar la marcha con normalidad porque el circuito de vía estaba ocupado por Iryo”. Sin embargo, “se ordena que reanude la marcha a las 8,36, el tren recorre 25 kilómetros con el tren Iryo detenido y acaba impactando, con el resultado que conocen”. Unos kilómetros en los que su velocidad habría superado los 200 kilómetros por hora.
Puente ha descartado dimitir tras este accidente. “En este momento estoy pensando en esclarecer esto y tratar de resolverlo”, ha asegurado.

El presidente visita el Mando Operativo en el lugar del accidente de tren que ha provocado al menos 68 muertos
Óscar Puente ve “inexplicable” la orden del centro de control que permitió al AVE circular hasta chocar con el Iryo detenido en Urda
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, promete llegar hasta el final en la investigación y en la depuración de responsabilidades del accidente de tren de este miércoles que, por ahora, ha costado la vida de 68 personas. “Vamos a esclarecer qué ha sucedido. Por qué ha sucedido esta tragedia. El ministerio está tratando de conocer las causas y el origen. Vamos a llegar hasta el final, si ha habido negligencias se sabrá, y si ha habido fallos del sistema, se responderá con contundencia”.
Durante su visita al mando operativo en el lugar del accidente Sánchez ha admitido que los accidentes de Adamuz el pasado enero y del este miércoles son impropios de un país como España. “No es asumible para un país como España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año. Se tomarán todas las medidas, con contundencia, para reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario”, ha prometido.
El presidente ha puntualizado, eso sí, que según la información que manejan las causas de ambos accidentes no tendrían ninguna relación. Además, ha anunciado tres días de luto oficial en España y ha agradecido el trabajo de los profesionales públicos y la colaboración y coordinación de todas las administraciones.
“España está de luto. Expresamos toda nuestra solidaridad y nuestra empatia con la víctimas y los heridos. Hay vidas rotas y familias quebradas. Y por eso la prioridad son las víctimas, sus familiares, y encontrar al mayor número de personas vivas y atender a los heridos y a los familiares de las víctimas. Agradezco la extraordinaria profesionalidad de todo el servicio de emergencias y la coordinación entre todas las administraciones”, ha remarcado.

Un dispositivo acompaña a las personas que han salido ilesas del accidente ferroviario a la estación de Santa Justa. La Guardia Civil todavía no ha publicado el número de denuncias recogidas en la capital andaluza, a donde se han trasladado varias personas esta tarde. "He visto cosas muy duras"
Moreno preside un minuto de silencio en Sevilla junto al grueso de su gobierno y numerosos representantes políticos
Directo - Accidente de tren en Toledo, última hora en directo: al menos 68 muertos en un choque entre un AVE y un Iryo en Urda
María Giménez viaja con asiduidad desde Sevilla a Madrid para los controles médicos. Era un día más, un trayecto más que conocido, hasta que a primera hora de este miércoles colisionó su tren con el Iryo. Con ya 68 víctimas confirmadas, el siniestro mortal ha dejado un centenar de heridos en Urda, Toledo, y todavía continúan las labores de identificación para las personas que permanecen desaparecidas. Giménez, junto a su marido Fernando Caballero, logró salir del vagón en el que iba a pie: “Nunca olvidaré el día de hoy”.
A las 20.30 horas llegó el autobús a la estación de Santa Justa, en Sevilla, con las personas que han salido ilesas del percance. La pareja ha atendido a los medios de comunicación en las escaleras del edificio mientras la Policía Nacional vigilaba el dispositivo para que se desarrollara con tranquilidad. “Una cosa es verlo por la tarde y otra es vivirlo allí”, declaró María ante las cámaras, “nos han ayudado muchísimo y también me he emocionado muchísimo: vi a los familiares llegando, preguntando por sus familias...”, tras cinco horas bloqueadas en la vía ferroviaria, logró dar con los equipos de emergencia que han estado desplegados durante el día de hoy en la zona cero.
“Estamos deseando llegar a casa”, confesó. Una sensación de alivió que abrumó a Sebastián cuando supo que su hijo estaba a salvo. “Tuvo un golpe en la cabeza”, compartió, pero las buenas noticias finalmente llegaron y ha salido ileso del accidente ferroviario. “No es fácil la espera, pero ha tenido mucha suerte”, asentía. Su propio hijo, Sebas, llegó media hora después en la guagua fletada por la compañía Iryo, donde estaban esperando sus padres: “En el momento estás confuso. Te apartan, si puedes ayudar, ayudas, ves el panorama... Mi vagón no ha sido el peor y hemos podido ayudar a las personas mayores que no podían bajar o con las maletas”, destacó, “he visto cosas muy duras”.
La vuelta a casa de estos viajeros ilesos ha sido una pequeña alegría dentro de la catástrofe ocurrida tan solo nueve meses después del trágico accidente de Adamuz, que dejó 46 víctimas. Una escena que ha traído el eco del pasado a viajeros, viandantes y al espectro político, pero que en esta ocasión, transfigurados por el cansancio de las horas y el trauma de lo vivido, no ha sido mencionado entre quienes bajaban en Sevilla y tomaban rumbo a sus hogares.
Horas antes, Ana Benítez atendía a las cámaras porque es un recurso más para encontrar a su hermano David. El resto de familiares de los afectados por el accidente de Urda evitaron hacer declaraciones este miércoles a su llegada al cuartel habilitado por la Guardia Civil en Sevilla para recoger las denuncias por desaparición en el siniestro, uno de los puntos concretados aparte de Madrid, Córdoba y Toledo, a donde también acudió el círculo del guardia civil fallecido. Sin datos oficiales al fin de la jornada, la espera continúa en mitad del dolor y la incertidumbre.
“Mi hermano iba en el vagón 8 y la única noticia que tenemos es que en algún momento ha aparecido historia clínica de atención primaria en Castilla-La Mancha, pero no sabemos dónde está ni cómo está”. A Toledo se trasladaron la esposa y padre del joven en un momento en el que la preocupación atenaza a la familia: “Si estuviera bien, habría encontrado la manera de ponerse en contacto con nosotros”. Por ello, decidieron interponer la denuncia en la capital hispalense, en donde se ha adjuntado la muestra genética, que se trata de una recogida de saliva, realizada a la madre. El mensaje es único: “cualquier información” será bien acogida para dar con el paradero de su hermano.
La Jefatura de Andalucía, en la avenida de La Borbolla, ha cerrado a las ocho de la tarde mientras a las puertas del Palacio de San Telmo se convocaba un minuto de silencio, lugar en el que se han reunido las autoridades para rendir homenaje en memoria de las ya 68 víctimas fallecidas en Urda tras la colisión del AVE y el Iryo, donde viajaban unos 500 pasajeros. En este luto, las fuerzas de seguridad confirmaban esta tarde la primera víctima mortal sevillana, José Manuel Chacón, de 31 años, que trabajaba desde hacía un lustro en el Instituto Armado.
Media hora después, a las 20.30 horas, Santa Justa también era escenario de una concentración convocada por el sindicato Solidaridad, ligado a Vox, bajo la proclama La corrupción mata. Pedro Sánchez, culpable. Óscar Puente, dimisión. A las puertas de la estación se ha congregado unas 40 personas encabezadas por el grupo parlamentario de la ultraderecha en el Parlamento andaluz, entre los que se encontraban Cristina Peláez, Javier Navarro y Javier Cortés.
Sin mayor repercusión, la ultraderecha se mantuvo de pie, en silencio, en protesta de la gestión del Gobierno central enarbolando una serie de carteles generados por inteligencia artificial en el que se muestra a un guardia civil con las manos en la cabeza. Pese al llamamiento urgente, no ha aparecido Manuel Gavira en el encuentro. Un gesto que ha venido acompañado por la querella contra los responsables de Adif por presuntos delitos de homicidio imprudente y lesiones imprudentes ante los hechos acontecidos en el accidente ferroviario de Urda.
Renfe tiene activado el gabinete de crisis y el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares (PAVAFF), así como el teléfono de atención a víctimas y familiares: 900 10 10 20
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